Jauregi subraya que «habrá pueblos a los que les toque tener un parque eólico o fotovoltaico»
El consejero de Industria del Gobierno Vasco apela al «realismo» ante la transición energética y defiende que Euskadi debe asumir el coste territorial de seguir siendo «una tierra industrial»
El consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad del Gobierno Vasco, Mikel Jauregi, defendió este miércoles que la transición energética en Euskadi deberá afrontarse con « ... realismo» y «voluntad de país», y admitió que «a algunos pueblos les tocará tener un parque eólico o fotovoltaico». En el marco de un foro organizado por Europa Press en Bilbao, el consejero recalcó que «esto es lo que significa ser tierra industrial» y advirtió de que, aunque el despliegue de energías renovables será limitado, los proyectos que salgan adelante deberán estar «bien elegidos».
Jauregi reconoció las dificultades que enfrenta Euskadi para avanzar en este terreno. «Que tardemos veinte años en construir un nuevo parque eólico, cuando tenemos las capacidades para diseñar, fabricar y operar este tipo de instalaciones en todo el mundo, tiene lo suyo», lamentó. Se refería al parque eólico de Labraza (Oion), el primero que se levantará en Euskadi en dos décadas y que ha simbolizado la complejidad de este tipo de proyectos: un proceso de años, marcado por recursos judiciales y fuerte contestación vecinal.
El consejero defendió que «no habrá muchos proyectos, habrá pocos, pero bien elegidos» y apeló a alcanzar «un pacto como país» para decidir «cuánta energía renovable queremos y cómo elegimos los lugares adecuados». No obstante, recordó que Euskadi cuenta con condicionantes técnicos, ambientales y sociales que complican el desarrollo de nuevas infraestructuras energéticas. «El recurso eólico está donde hay viento, y el solar donde hay sol, pero también donde medioambientalmente el coste sea menor y donde haya capacidad de conexión», explicó.
A esas limitaciones se suma un entorno social complejo, en el que proliferan las críticas a los grandes proyectos energéticos. «También se ha creado cierta alarma con la cantidad de proyectos fantasmas que no van a llegar a ningún sitio porque fallan en uno de esos filtros», reconoció. Esa realidad se refleja especialmente en Gipuzkoa, donde más de la mitad de los parques eólicos proyectados se encuentran paralizados o anulados por motivos técnicos, ambientales o administrativos. Entre ellos figuran los de Karakate, Ezkeltzu, Itsaraz, Piaspe o Buruntza, este último descartado recientemente por su proximidad a una cantera activa.
«Se ha creado cierta alarma con la cantidad de proyectos fantasmas que no van a llegar a ningún sitio»
Mikel Jauregi
Consejero de Industria del Gobierno Vasco
En este escenario, el Plan Territorial Sectorial (PTS) de Energías Renovables, aún en tramitación, se perfila como la herramienta clave para ordenar el crecimiento de las energías limpias. El documento delimitará más de un centenar de zonas potenciales —57 para parques eólicos y 53 para plantas solares— e incorporará estudios ambientales que permitirán agilizar los procesos administrativos una vez entre en vigor.
Equilibrio sostenible
Jauregi volvió a enmarcar este reto dentro de la nueva estrategia industrial del Gobierno Vasco, articulada en torno a tres ejes: «más industria, mejor industria y menos emisiones». En este sentido, recordó que el Ejecutivo autonómico ha conseguido asegurar 5.200 megavatios adicionales de potencia eléctrica tras las negociaciones con el Gobierno central, un refuerzo que permitirá expandir la industria actual, atraer nuevas inversiones y electrificar procesos industriales. «Había empresas que no podían crecer porque no había enchufe disponible. Eso ya se ha solucionado», recalcó.
No obstante, advirtió de que la limitada disponibilidad de puntos de conexión sigue siendo uno de los principales cuellos de botella para el despliegue de parques renovables. «Hay un montón de proyectos que no se pueden enchufar en ningún sitio y se van a quedar en papel», señaló.
El consejero insistió en que el desarrollo energético de Euskadi deberá abordarse desde un equilibrio entre sostenibilidad y competitividad industrial. «Queremos hacerlo de manera ordenada, como copromotores, y en puntos donde se den todas las condiciones técnicas, ambientales y sociales», afirmó.
Jauregi recordó que la electrificación de la economía vasca es «la base de la competitividad futura» y que el objetivo es atraer nueva industria puntera, capaz de generar empleo y valor añadido. «Queremos que Euskadi sea atractiva para multinacionales que empiecen proyectos desde cero. Para eso también necesitamos enchufe», remarcó.
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