Irizar inaugura su planta de Aduna, de la que este mismo año saldrá un autobús eléctrico al día

Inauguración de la planta de Irizar/USOZ
Inauguración de la planta de Irizar / USOZ

La línea e-mobility ya emplea a 150 personas y espera alcanzar 200 este ejercicio y las 500 en cinco años

Alexis Algaba
ALEXIS ALGABA

Si Walter Hancock levantara la cabeza posiblemente se sorprendería de que en la capital de su Inglaterra natal circulen autobuses totalmente silenciosos, de los que apenas se siente el rozamiento de sus neumáticos y que funcionan con electricidad. Seguramente también arquearía sus cejas al comprobar que dos de ellos son 'Made in Ormaiztegi', un lugar que a duras penas podría ubicar en un mapa. Hancock fue el inventor del primer transporte de similares características al autobús. El próximo año se cumplirán 190 años de que diseñase el 'Invent', un pequeño bus para diez personas, impulsado por un motor de vapor y que en 1831 comenzó a dar su primer servicio en la capital del Reino Unido en un recorrido que iba desde Stratford al centro de Londres. Un trayecto de alrededor de 9 millas.

Las cifras

75 millones de euros:
de inversión ha supuesto la construcción de la nueva fábrica de autobuses eléctricos y vehículos industriales de Irizar. La primera planta exclusiva de electromovilidad europea con una superficie de 18.000 metros cuadrados.
1.000 vehículos:
al año tiene como capacidad inicial la moderna planta de Irizar e-mobility inaugurada ayer en Aduna.
500 trabajadores:
aspira a emplear el Grupo Irizar en el centro de Aduna en los próximos cinco años si se cumplen las mejores expectativas de carga de trabajo previstas por la propia cooperativa guipuzcoana.

Dos siglos después, el Irizar i2e, propulsado por energía eléctrica atraviesa parte del recorrido que antaño cubría el invento de Hancock -es uno de los 150 autobuses eléctricos que Irizar tiene ya repartidos por toda Europa-. Evidentemente, el firme ha cambiado, la masificación de Londres es mucho mayor, ningún vehículo con motor de vapor circula por el centro de la capital británica y la limitación para que lo hagan los que cuentan con uno impulsado por gasoil o gasolina -en toda Europa- es cada vez más alto.

Irizar dará el salto este año a los camiones eléctricos, diseñados para entornos urbanos

El Grupo Irizar ha entendido que la evolución en gran medida del negocio de la movilidad ha virado hacia la electromovilidad y ha sido la primera compañía europea en impulsar una planta que se dedica en exclusiva a este ámbito. Con 18.000 metros cuadrados construidos sobre una parcela total de 36.750, el centro inaugurado ayer en Aduna produce ya un autobús eléctrico cada dos días.

«El mercado del autobús eléctrico ha arrancado, ha acelerado y no se va a detener; e Irizar está ahí» JOSÉ MANUEL ORCASITAS, DIRECTOR GENERAL DEL GRUPO IRIZAR

Desde mediados del pasado año la planta se encuentra con actividad. Los 75 millones de inversión que le ha destinado el grupo cooperativo tienen su reflejo en unas instalaciones notablemente punteras con espacio suficiente para incorporar en las distintas unidades producidas toda la I+D+i que está desarrolando Irizar, que ha realizado una apuesta decidida en los últimos años por incorporar kilos y kilos de talento joven del territorio, tanto que la edad media de los técnicos de la empresa apenas ronda los 26 años.

Hace 90 años que salió de Ormaiztegi el primer autocar Irizar con tracción mecánica; un vehículo de 22 plazas carrozado a partir de un chasis adquirido por el cliente Julián Apaolaza en Francia. Ahora, las soluciones son completas y a medida -llave en mano-, como el Irizar 'ie tram' que ya circula en pruebas por San Sebastián hasta junio. El primer bus eléctrico articulado, de 18 metros de largo y con capacidad para 150 pasajeros.

«Irizar sabe que si creciendo localmente en Euskadi también lo hace a nivel internacional» ARANTXA TAPIA, CONSEJERA DE DESARROLLO ECONÓMICO

Esa misma cifra, 150, pero en este caso de trabajadores, es la que ya se emplea en Aduna tanto para la confección de autobuses 100% eléctricos, como de vehículos industriales y sus principales componentes y sistemas. Y como novedad, el Grupo Irizar lanzará para antes de cierre de este ejercicio el primer camión de la marca. Será también eléctrico (aunque tiene un extensor que funcionará con gas natural), se denomina 'ie truck' y uno de sus principales cometidos será «la recogida de residuos en las ciudades», anticipa el grupo, utilizando como puntos de carga los mismos pantógrafos de los que se sirvan los propios autobuses eléctricos.

Aspiraciones

El ritmo con el que arrancó la fábrica a mediados de 2017 fue de un autobús cada tres días. Actualmente la marcha es de uno cada dos jornadas y la firma avanza que «debido a la cartera de pedidos existente, la producción se duplicará ya desde septiembre hasta un bus al día». Eso llevará a incrementar la plantilla hasta los 200 empleados este mismo año y la aspiración es poder disponer de un equipo de entre 300 y 500 trabajadores en los próximos cinco años, si la capacidad productiva de 1.000 vehículos al año se cumple.

«Esta apertura es el hito industrial más importante en años, y no es casualidad que sea en Aduna» MARKEL OLANO, DIPUTADO GENERAL DE GIPUZKOA

Irizar e-mobility ha firmado en los últimos meses acuerdos de distribución en distintos países europeos donde ampliar su mercado, entre ellos uno en Luxemburgo para atender a los países del Benelux, y otro en Suecia. En estos momentos, los autobuses eléctricos de Irizar circulan por una decena de ciudades europeas, entre ellas, San Sebastián, Barcelona y Bilbao.

El Grupo prevé superar este curso los 700 millones en ventas

La planta dedicada a la electromovilidad es uno de los últimos hitos del Grupo Irizar, que en opinión de su director general, vive un momento «dulce». Tanto es así que este mismo año prevén rebasar la barrera de los 700 millones de euros en facturación, una cifra nunca antes alcanzada y que supera con creces los 620 millones en ventas con que cerró 2017 -40 millones más que el ejercicio precedente-. La matriz del grupo, la sede de Ormaiztegi, sigue siendo la que más aporta en el resultado ya que algo más del 50% de la facturación total proviene de dicho centro.

El Grupo Irizar está formado por siete marcas -Irizar, Irizar e-mobility, Alconza, Datik, Hispacold, Masats y Jema- que desarrollan su actividad productiva en trece plantas de España, Marruecos, Brasil, México y Sudáfrica a las que se suma un centro propio de I+D. «Nuestro objetivo sigue siendo añadir valor y calidad a los productos. Eso se consigue también atendiendo a las necesidades particulares de cada cliente y con soluciones personalizadas y a la vanguardia», explicó José Manuel Orcasitas en la presentación de la planta de Aduna. A la inauguración de la misma acudieron, entre otros, la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia; el diputado general de Gipuzkoa, Markel Olano; el alcalde de Aduna, Josu Amilibia; y hasta el presidente de la Mancomunidad de Iparrade, Jean René Etchegaray.

Como compañía que tiene puesto el foco en diversos sectores tecnológicos, los planes del Grupo Irizar no pasan solo por la fabricación de autobuses y autocares y el transporte de viajeros. Algunos de esos proyectos de la compañía también se fijan en otros negocios u otros «nichos de mercado» en los que quiere ser un agente activo. A través de su marca catalana Masats -especialista en accesibilidad e infraestructuras-, el grupo quiere entrar en el mercado de las puertas de andenes, para mejorar la seguridad de los usuarios, sobre todo, de metro.

En estos momentos, el grupo está presente en los cinco continentes y cuenta con una plantilla global de 3.300 empleados, la marca más alta de la historia del grupo.

 

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