«Irizar tiene muy claro que quiere fabricar aquí y no en países baratos»

José Manuel Orcasitas realizó un repaso de la historia y los retos de futuro de Irizar en la cita de Deusto Business Alumni./LUIS MICHELENA
José Manuel Orcasitas realizó un repaso de la historia y los retos de futuro de Irizar en la cita de Deusto Business Alumni. / LUIS MICHELENA

El máximo responsable de la cooperativa, José Manuel Orcasitas, prevé una facturación récord en 2018 y asegura que la electromovilidad «es un negocio muy rentable»

Julio Díaz de Alda
JULIO DÍAZ DE ALDASAN SEBASTIÁN.

Plena confianza en la empresa, en su gente, «que trabajan todos como leones» y en el futuro de la misma es la que demostró sobradamente ayer en el Hotel de Londres el director general de Irizar, José Manuel Orcasitas, que 'desnudó' la estrategia de la cooperativa de Ormaiztegi ante una nutrida representación del ámbito económico guipuzcoano. Lo hizo, como protagonista del encuentro organizado por Deusto Business Alumni con la colaboración de PwC, en el que, durante poco más de una hora, repasó los 129 años de historia de la compañía, dejando claros algunos mensajes clave. Entre estos, la importancia de la marca, la cercanía al cliente, la -a su juicio- exitosa apuesta por la movilidad eléctrica y, sobre todo, el arraigo en Gipuzkoa.

«Irizar tiene muy claro que quiere fabricar aquí y no en países baratos o en los que la cosa funciona solo con grandes volúmenes; la apuesta por el valor añadido es también decidida», sentenció Orcasitas, que no dudó en insistir en que está «orgulloso» de los trabajadores del grupo. El mensaje convivió con el anuncio de que este año la firma de autobuses cerrará con una facturación récord de 700 millones, casi un 13% po encima de la alcanzada el año pasado. La plantilla, por su parte, rondará las 3.500 personas.

Presentado por el decano de Deusto Business School, Álvaro de la Rica, y por el presidente de la asociación de antiguos alumnos de esa universidad, Agustín Garmendia, Orcasitas e Irizar recibieron los parabienes de Ricardo Celada, responsable de PwC en el País Vasco, quien destacó «la capacidad de adaptación y de anticipación» de la firma gracias a una «clarísima visión de futuro», dijo, en relación al giro dado en los últimos años por la cooperativa hacia la movilidad sostenible.

La compañía, al detalle

- Las empresas del grupo
Irizar
Es la matriz del grupo. Se trata de una cooperativa asentada en Ormaiztegi que, a su vez, es la propietaria de varias filiales en las que su cuota de control acostumbra a ser del 100%.
Las filiales
Irizar cuenta con varias filiales como son Irizar e-mobility (sita en Aduna), Jema (Lasarte), Hispacold (Sevilla), Masats (Sant Salvador de Guardiola, en la provincia de Barcelona), Alconza (que se levanta en Berango) y la donostiarra Datik.
- Principales hitos
Los inicios
Fundada en 1889 como empresa familiar, se dedicó durante mucho tiempo a ser un carrocero dependiente de fabricantes de motores.
Repensar las cosas
En 2009 y fruto de una reflexión estratégica empieza el salto -gracias a diversas compras- hasta convertirse en fabricante integal de autobuses.
El futuro
El gran paso llega con e-mobility (2016), la filial dedicada al bus eléctrico 100% Irizar.
- Radiografía
Presencia
Irizar vende en los cinco continentes, y tiene presencia productiva en Euskadi, Marruecos, México (donde luce una cuota de mercado superior al 70%), Brasil y Sudáfrica. Probó suerte en China e India, pero aquello no resultó.
Algunos datos
La firma, en la que trabajan hoy unos 3.500 empleados en todo el mundo, se convirtió en cooperativa en el año 1963 y cuenta con un centro de I+D (Creatio) en Ormaiztegi.

Un segmento que el propio Orcasitas definió como «un gran negocio muy rentable». «El mundo va por ahí, y nosotros acertamos al hacer aquella apuesta; hicimos lo correcto en el momento oportuno», aseveró, en relación a la reorientación estratégica realizada en la cooperativa allá por 2011 hacia el diseño y fabricación de vehículos alejados de los combustibles fósiles.

Dos momentos clave

Caminando entre las mesas -en las que, entre otros, se encontraban los responsables de la Hacienda guipuzcoana, Jabier Larrañaga y Jokin Perona; de la Corporación Mondragón, Iñigo Ucín; de Adegi, José Miguel Ayerza, o de Elkargi, Pío Aguirre- y apoyado en una presentación proyectada en varias pantallas gigantes, Orcasitas empezó por el principio, por los orígenes, para intentar dar escala a la actual Irizar. Una empresa que, no hay que olvidarlo, nació a finales del siglo XIX como fabricante de carruajes.

En ese repaso dejó claro que ha habido dos puntos de inflexión, dos decisiones estratégicas no exentas de riesgo, que han sido a la postre las que han modelado la actual compañía.

La primera, explicó, fue el salto realizado en 2009, cuando se decidió dejar de ser solo un carrocero de autobuses para intentar convertirse en fabricante de los mismos. «Fue el año más importante de nuestra historia», dijo. «Producto y tecnologías propias», repetía ayer Orcasitas como un mantra, al recordar que en aquel momento esa era «la gran debilidad».

Y se hizo aprovechando la caja alimentada en los años anteriores gracias, en buena parte, a una fructífera alianza con Scania. ¿Cómo? «Mediante la compra de empresas que pudieran aportar valor añadido a Irizar», relató el directivo. En los siguientes cinco años se incorporaron al grupo Jema Energy, Datik y Alconza, dedicadas a la electrónica de potencia, las soluciones ITS para la gestión del transporte, y la maquinaria eléctrica rotativa, respectivamente. Y también la sevillana Hispacold, especializada en sistemas de climatización, y la barcelonesa Masats, centrada en las puertas de andén y neumáticas o en las rampas y elementos de acceso.

El segundo punto y aparte llegó en 2011, cuando se creó el área de electromovilidad y se pensó ya en levantar la planta de autobuses eléctricos que hoy está en Aduna, la primera dedicada a ese segmento de toda Europa. «Con el autobús eléctrico fuimos y somos libres por completo», apuntó Orcasitas, quien incidió en el nuevo acierto temporal de la empresa.

«El mercado estaba muy paradito, y nos metimos ahí; en 2014 ya estábamos entregando los primeros 100% eléctricos en Donostia y Barcelona», recordó. «Empezamos en precario haciendo un autobús cada tres días y hoy Aduna produce el triple». Abierto a la competencia (en el aire flotaba la reciente compra del gigante polaco Solaris por parte de CAF), Orcasitas insistió en que el valor diferencial de Irizar lo da «el que la tecnología es completamente nuestra». El directivo alabó también la apuesta de Gipuzkoa por la movilidad eléctrica, representada en el reciente proyecto Mubil.

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