Industria inyectará 40 millones en Gipuzkoa ante la falta de suelo industrial de las empresas
Las compañías del territorio urgen a paliar este déficit para atraer inversión, generar empleo y continuar siendo competitivos
Industria inyectará 40,4 millones de euros en 2026 en Gipuzkoa para paliar la necesidad de mayor suelo industrial que sufren las empresas. El debate ... sobre este déficit en el territorio no es nuevo, pero sigue siendo un elemento decisivo para la competitividad de las empresas. Por eso, el departamento que pilota el consejero Mikel Jauregi destinará una quinta parte del Presupuesto vasco en esta materia a renovar, reactivar y modernizar los terrenos de Gipuzkoa.
Esos 40 millones se clasifican en tres categorías: recuperación y regeneración de suelos, nuevos espacios de desarrollo y refuerzo de los Parques Tecnológicos. En el primer apartado, Gipuzkoa recibirá 8,9 millones para hacer un 'lifting' a los espacios que Sidenor tiene en Legazpi y Elgeta, Arcelor en Zumarraga y los polígonos de Oikia en Zumaia, San Andrés en Arrasate y La Herrera en Pasaia, según detallan fuentes del Gobierno Vasco. Para nuevos desarrollos irán 11,5 millones, de los que la mayoría –10– serán para el polígono de Eskuzaitzeta. Finalmente, en el Campus de Donostia de Miramon se invertirán 20 millones para seguir impulsando uno de los Parques Tecnológicos de referencia de la economía vasca.
La cifra
178,5 millones de euros
destinará el departamento de Industria a paliar el déficit de suelo industrial en Euskadi.
En palabras del propio consejero, avanzar con la reserva de terrenos es «clave» para el crecimiento de la industria así como para promover la atracción de nuevos proyectos. En síntesis, disponer de suelo industrial suficiente y bien localizado es esencial para atraer inversión, favorecer la expansión empresarial y generar empleo, al tiempo que asegura un desarrollo ordenado del territorio. Igualmente, la agilidad en la tramitación y gestión urbanística resulta clave para reducir plazos, ofrecer seguridad jurídica y mejorar la competitividad frente a otros territorios. En conjunto, ambos factores son determinantes para impulsar la innovación, captar proyectos estratégicos y garantizar un crecimiento económico sostenible.
Así se expresan desde Adegi, la Cámara de Comercio y Sprilur, Sociedad Pública de Gestión de Suelo Industrial del Gobierno Vasco, que subrayan la necesidad que muestran las compañías por disponer de más terreno para no perder inversiones. Las fuentes consultadas reclaman una mayor agilidad en la generación y adecuación de nuevos suelos, y también en la tramitación administrativa y la gestión urbanística para seguir siendo competitivos.
«Disponer de suelo es fundamental para que las empresas continúen creciendo y reforzando su competitividad»
Cámara de Comercio
Paul Liceaga, adjunto al director general de la patronal Adegi, considera que el análisis del suelo debe abordarse desde tres ángulos. El primero es el de las empresas ya instaladas que necesitan ampliar o adecuar sus instalaciones. «Ahí no es tanto cuestión de disponer de nuevo suelo, sino de ser receptivos desde el punto de vista administrativo a las necesidades de la compañía», recalca.
El segundo caso es el de las compañías que, por desarrollos urbanísticos o cambios en su negocio, se ven obligadas a trasladarse a otro lugar. «No es sencillo mover una empresa de un sitio a otro de la noche a la mañana. Primero tienen que existir emplazamientos disponibles y, después, hay que ser conscientes de las dificultades del traslado», advierte Liceaga.
«Un territorio atrae inversiones y nuevos negocios en la medida en que dispone de suelo industrial disponible»
Paul Liceaga
Adjunto al director general de Adegi
La tercera derivada se centra en la necesidad de que el territorio disponga de suelo para atraer nuevas iniciativas. «Un territorio demuestra su receptividad a la inversión y a la atracción de nuevos negocios en la medida en que dispone de suelo industrial disponible», explica.
No hay fuga de compañías
Sobre si la falta de suelo está empujando a empresas fuera del territorio, es claro: «No tengo constancia de que haya compañías que hayan tenido que desistir de emplazarse en Gipuzkoa por esa razón». No obstante, advierte de que la agilidad en la disposición del suelo «favorece el atractivo para que puedan venir nuevas iniciativas» y, así, no perder oportunidades estratégicas.
El adjunto al director general de la patronal guipuzcoana también llama la atención sobre la necesidad de acompasar la generación de suelo a las demandas reales de las empresas. Pide que los desarrollos estén dotados desde el inicio de las acometidas necesarias –suministro eléctri co, infraestructuras básicas...– para evitar retrasos que, de lo contrario, «ralentizan la puesta en marcha de la iniciativa». En este punto, recuerda que las tramitaciones urbanísticas «son complejas y se dilatan en el tiempo, a veces durante años».
A modo de conclusión, resume esta problemática en una idea: «La receptividad de un territorio hacia el entorno empresarial depende de su disponibilidad de emplazamientos y de la agilidad administrativa para ampliar, trasladar o implantar nuevas iniciativas». Para él, el suelo industrial es un instrumento de política industrial: cuanto más eficiente sea su gestión, «más competitivos seremos».
«Queremos disminuir de 8 a 4 años el tiempo de tramitación y puesta en valor de los suelos, pero necesitamos reducir más»
Desde la Cámara de Comercio reconocen que las empresas guipuzcoanas les han trasladado «en diversas ocasiones las dificultades que encuentran debido a la limitación o falta de espacios adecuados» para establecerse o ampliar sus proyectos. Así, consideran «fundamental» garantizar la disponibilidad de suelo industrial, ya que resulta clave para que las inversiones previstas se hagan y para que las empresas de Gipuzkoa continúen creciendo y reforzando su competitividad.
En este sentido, desde la Cámara valoran «muy positivamente los desarrollos de los nuevos polígonos y la ampliación de los ya existentes. Todo ello contribuye a dar respuesta a esta necesidad estratégica para nuestro tejido empresarial».
El suelo industrial atesora iniciativas de carácter privado y público. Desde este último ámbito, la sociedad pública de promoción industrial –Sprilur– destaca que las peticiones de pabellones y suelo son cada vez «de mayor tamaño, entre 20.000 y 40.000 metros cuadrados». Preguntados por si existen empresas que que se hayan marchado a otros territorios por la escasez de terreno, responden que la falta de suelo genera el riesgo de «perder la oportunidad de ofertar para conseguir atraer proyectos». Con todo, Gipuzkoa es el territorio vasco que presenta «la mejor situación», añaden, y sitúan «la saturación» de la generación eléctrica como un problema «mucho más grave».
Las peticiones de pabellones y suelo son cada vez de mayor tamaño, entre 20.000 y 40.000 metros cuadrados
La agilidad administrativa sí, es, desde el punto de Sprilur, un ámbito de mejora. «En los últimos años trabajamos conjuntamente con el resto de administraciones intervinientes y entre todos estamos haciendo esfuerzos por reducir a la mitad los tiempos de tramitación y puesta en valor de los suelos de 8 a 4 años. Y aún así, necesitamos reducirlos más», concluye.
Un recurso estratégico
En última instancia, la cuestión del suelo industrial trasciende la simple disponibilidad de parcelas. Se trata de un factor estructural que determina la capacidad de un territorio para anticipar su futuro productivo. Gipuzkoa, que ha sabido combinar tradición industrial con innovación tecnológica, se enfrenta ahora al reto de gestionar con agilidad y previsión un recurso escaso y estratégico.
La competitividad no dependerá solo de cuántos metros cuadrados se urbanicen, sino de cómo se planifiquen, equipen y conecten esos espacios con infraestructuras, talento y energía limpia. Apostar por polígonos industriales modernos, eficientes y sostenibles equivale a invertir en la resiliencia económica del territorio. En ese equilibrio entre planificación y ejecución, entre rapidez y calidad, se juega buena parte de la fortaleza industrial guipuzcoana de la próxima década.
La Spri atesora 546.143 metros cuadrados disponibles
Actualmente, la superficie de suelo industrial gestionada en Gipuzkoa por parte de Sprilur asciende a 164.700 metros cuadrados, repartidos entre Zumarraga, Legazpi y diferentes pabellones en las industrialdeak, destinado a pymes. Mientras, la superficie disponible se eleva hasta los 546.143, de los cuales 469.907 pertenecen a la propia Sprilur y el resto –76.236–, a las industrialdeak. En cuanto a los futuros ámbitos de suelo industrial, hay 266.983 metros cuadrados. Eskuzaitzeta –Donostia– y Oikia –Zumarraga– están disponibles, en fase de comercialización. Larrin –Azpeitia– y Estubegi –Hernani–, finalizando la tramitación urbanística. Finalmente, los proyectos en regeneración ascienden a 184.729 metros cuadrados, repartidos en Zumarraga, Legazpi y Oikia. «A estos hay que sumar La Herrera en Pasaia, parcialmente en fase de comercialización. También en Irun, los antiguos terrenos de Fagor en Arrasate y los proyectos de los ayuntamientos de Debabarrena, Ermua, Eibar, Mallabia y Mutriku», según detallan desde la sociedad pública de promoción industrial.
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