La industria crece en Gipuzkoa el doble que en Euskadi

Empresa papelera Pasaban. /DV
Empresa papelera Pasaban. / DV

La producción sube un 3,9% en octubre, frente al 1,9% del País Vasco

Julio Díaz de Alda
JULIO DÍAZ DE ALDA

Sin poder echar las campanas al vuelo, sí se puede afirmar que en este extraño 2018, en el que se ha vivido una clara salida de la crisis y, al mismo tiempo, se han visto las orejas a la desaceleración económica, la industria guipuzcoana (al fin y a la postre el motor del territorio) presenta una mucho mejor cara que la del resto de Euskadi. No hay que confiarse, pero tampoco se deben obviar datos como los que hizo públicos el Instituto Vasco de Estadística (Eustat), que reveló este martes que la producción industrial creció en octubre en Gipuzkoa un 3,9%, frente a un 1,1% en Bizkaia. Alzas que convivieron con la caída del 0,1% en Álava.

Si el análisis se extiende a los diez primeros meses del año, la 'foto' sale aún mejor, ya que la industria guipuzcoana avanza a un ritmo del 5,4% interanual, mientras la alavesa se apunta un alza del 2,1% y la vizcaína sufre un retroceso del 1%, con una media en Euskadi del 2,1%.

Sin que se pueda asegurar al cien por cien, pues aún faltan muchísimos datos, esa diferencia con el resto del País Vasco parece apoyarse en parte en la propia idiosincrasia del tejido productivo guipuzcoano, menos expuesto a algunos factores que en otras latitudes han lastrado a la producción manufacturera.

Dicho de otro modo, la ventaja sobre el resto de Euskadi podría explicarse por el hecho de que en Bizkaia y Álava el peso de la automoción sobre el conjunto de la industria es mayor, lo que habría penalizado a nuestros vecinos, más afectados por la 'guerra' de los aranceles abierta -aunque ahora parece contenida- entre Estados Unidos y China, de una parte, o por los mensajes lanzados desde el Gobierno central sobre el futuro de los motores diésel.

Coches y petróleo

Esto afecta de manera directa a los matriceros que tienen el foco puesto en los nuevos modelos, ahora un tanto 'despistados' -por decirlo de alguna manera- por ese impulso 'oficial' al coche eléctrico en detrimento del clasico. En el caso de Álava, su mayor dependencia de empresas como Mercedes explicaría también ese menor vigor industrial. Junto a esto, otro sector que no lo está pasando bien y que tiene su importancia fuera de Gipuzkoa es el 'oil&gas'.

Si se regresa a la estadística del Eustat, se aprecia que ese 5,4% en que aumenta en términos acumulados la producción industrial guipuzcoana hasta octubre supone un ritmo bastante más 'alegre' que, por ejemplo, los de los ejercicios anteriores completos (un 2,2% en 2017 o un 0,9% en 2016), pero también un pequeño frenazo comparado con los valores que mes a mes se venían registrando en el presente ejercicio, que llegaron a ser del 8% en junio.

De nuevo, la famosa desaceleración, que se aprecia también en la aportación de la industria vasca en su conjunto al PIB, que poco a poco merma. Este conjunto de ingredientes, señala a DV el director de Economía y Planificación del Gobierno Vasco, Jordi Campás, parece indicar «un descenso de la productividad aparente, con un empleo en el sector que cede menos que la producción».

En cualquier caso, insiste, «la desaceleración de la economía vasca sigue la senda prevista y el PIB se acercará, poco a poco, a su crecimiento potencial que, sin vientos de cola, estará en el entorno del 2,2% o 2,3%, tal y como ha previsto el Ejecutivo».

Buenas perspectivas

Dentro del mismo Ejecutivo, el viceconsejero de Industria, Javier Zarraonaindia, subraya que «en general, el sector muestra una cara positiva». «Más que de desaceleración preferimos hablar de moderación en el crecimiento», apunta el 'número dos' del gabinete de Arantxa Tapia, mientras pone en valor el que «todos los clústeres nos indican que manejan buenas previsiones para el conjunto del año 2019, incluso en lo relativo al empleo». «También el de la automoción, a pesar de las incertidumbres por el diésel», incide Zarraonaindia.

Otra de las características evidentes de la producción industrial vasca es el muy diverso comportamiento de los grandes sectores que la componen. De este modo, la oficina estadística explica que (siempre en términos acumulados, que son los que reflejan con más precisión lo que puede estar ocurriendo en realidad) el mejor comportamiento en esos diez meses lo ofrecen, sin duda, los llamados bienes de equipo, cuya producción aumentó un 4,4% interanual.

La producción de bienes intermedios creció un 1,1% -lo que denota que la industria de Euskadi maneja pedidos en firme y, por ende, un futuro amable-, mientras la del sector energético hizo lo propio en un 0,4%. Si la lupa se acerca a los bienes de consumo, el comportamiento de sus distintos componentes fue muy dispar.

Así, mientras la producción de los bienes de consumo duradero se desplomó un 2% en los diez primeros meses del año (comparada con el mismo periodo de 2017), la de los bienes de consumo no duradero aumentó un 1,9%.

Las exportacionesde componentes para automóviles suben un 8,6%

Los fabricantes españoles de componentes para automóviles cerraron el segundo cuatrimestre del año (de mayo a agosto) con unas exportaciones por valor de 6.978 millones de euros, lo que supone una subida del 8,6% respecto al mismo período de 2017, según la Asociación de Proveedores de Automoción (Sernauto). La organización explicó que este incremento es consecuencia de la recuperación de las ventas en mercados relevantes como Alemania y Reino Unido, así como del crecimiento sostenido de la demanda en Francia, Portugal o Polonia. Estados Unidos fue el primer mercado importador de componentes 'made in Spain' fuera de la UE, con 289 millones de euros.

 

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