Gobierno Vasco, sindicatos y Confebask se sondean para activar fórmulas de reencuentro

Las diferentes posturas sobre la propuesta activada por el lehendakari para llevar el pacto por el empleo a la mesa de diálogo social aceleran los contactos

Pilar Aranguren
PILAR ARANGUREN SAN SEBASTIÁN.

Lehendakaritza ha hecho del diálo social un eje central de legislatura y no está dispuesta a tirar la toalla pese a que ha cosechado de entrada la negativa de CC OO a volver al foro tripartito siempre que no se desactive el acuerdo por el empleo firmado entre el Gobierno Vasco y Confebask el pasado 16 de abril.

La propuesta del Consejo de Gobierno, a instancias de Iñigo Urkullu, de llevar el pacto a la Mesa de Diálogo Social cuenta con el beneplácito de la patronal vasca y también de UGT, aunque las expectativas de unos y otros respecto a su desarrollo no parecen las mismas. En cualquier caso, las diferentes partes tratan de reconducir el diálogo social, por lo que en los próximos días se sondearán para intentar activar fórmulas de reencuentro que posibiliten encauzar la situación.

Y es que los diferentes actores son conscientes de la importancia del diálogo social y más en una coyuntura económica de crecimiento en la que quedan muchos deberes que hacer para mitigar los graves efectos de la crisis y también abordar los retos futuros -que están a la vuelta de la esquina- del mercado laboral.

De hecho, el Acuerdo Marco de Colaboración por el Empleo y la cualificación en Euskadi 2018-2020, suscrito entre el Gobierno Vasco y Confebask, se vendió como un 'pacto de país' para entre todos conjurarse en la promoción de «más y mejor empleo», según indicó en su momento el propio Iñigo Urkullu.

Desde UGT se insiste en que se puede reconducir el diálogo social con la propuesta de Urkullu

Los puentes no están rotos. Ha habido contactos los días previos a la aprobación de la oferta

Pero el acuerdo ha estado rodeado de polémica desde el primer momento. Primero por una cuestión formal, como fue la 'ausencia' en la firma del mismo de la consejera de Trabajo y Justicia, la socialista María Jesús San José, mientras que sí estuvieron las responsables de Desarrollo Económico, Arantza Tapia; de Empleo, Beatriz Artolazabal, y de Educación, Cristina Uriarte, todas ellas jeltzales. Una cuestión llamativa, máxime cuando gran parte de las medidas que se abordan en el acuerdo competen a la consejería de Trabajo.

Una ausencia que levantó ampollas entre las filas socialistas del Gobierno y también en sus aledaños, aunque la propia consejería de Trabajo trató de quitar hierro al asunto.

En esta ocasión, ha sido la propia María Jesús San José la encargada de dar a conocer la propuesta, que fue aprobada el martes por el Consejo de Gobierno. Aunque también han surgido discrepancias entre algunos miembros del departamento de Trabajo y lehendakaritza respecto del alcance de la propuesta. Así, mientras los primeros consideran que de facto supone una «paralización del decreto», los segundos dejan muy claro que no, y que sigue su gestión y desarrollo hasta que se envíe a la mesa. Una lectura que también comparte Confebask.

Recuperar el clima

Pero más allá de la guerra del relato, que no es baladí, CC OO sigue sin dar de entrada su brazo a torcer. A la central liderada por Loli García no le vale ni siquiera el supuesto de 'paralización' porque entiende que los contenidos se tenían que haber abordado desde el primer momento en la Mesa de Diálogo Social, que es el foro competente, sin convertirse en convidados de piedra.

Pero todos son conscientes de la importancia de reconducir el asunto. Los puentes no están rotos. Ha habido contactos en los días previos a la propuesta del Gobierno y todo apunta a que los habrá en los próximos días.

El secretario general de UGT-Euskadi, Raúl Arza, insistió ayer -tal y como adelantó a DV la víspera- en que la oferta del Gobierno es positiva y pidió «aprovechar la oportunidad de reabrir el diálogo».

Entiende que con la propuesta se «reconduce» la situación llevando al foro tripartito un acuerdo que tenía que haberse desarrollado desde el principio en su seno y que supone, por lo tanto, una «reconsideración en toda regla por parte del Gobierno Vasco».

Arza no concibe que CC OO no esté en la Mesa de Diálogo Social, por lo que ayer expresó su deseo de que vuelva al foro. Considera que «insistir en la anulación del acuerdo no sé si es muy realista cuando tras la propuesta, el pacto se convierte en un documento de trabajo, como podíamos haber presentado los sindicatos otro acordado con el Departamento de Trabajo». Arza confía en que «en los próxinos días seamos capaces de hallar el punto de encuentro que nos permita recuperar el diálogo».

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos