El Gobierno Sánchez esquiva su compromiso con el polo de electromovilidad de Gipuzkoa

El lehendakari Iñigo Urkullu y la consejera Tapia junto al director de Cidetec, Javier Rodríguez, y a su presidente, Eduardo Junkera./MIKEL FRAILE
El lehendakari Iñigo Urkullu y la consejera Tapia junto al director de Cidetec, Javier Rodríguez, y a su presidente, Eduardo Junkera. / MIKEL FRAILE

El Ejecutivo retiene el pago de 5,5 millones que el Presupuesto 2018 incluye para Cidetec

JULIO DÍAZ DE ALDASAN SEBASTIÁN.

El Gobierno de Pedro Sánchez, que necesita como el comer el apoyo -entre otros- del grupo parlamentario de los nacionalistas vascos en el Congreso de los Diputados para sacar adelante sus presupuestos, está cumpliendo solo a medias los compromisos que adquirió cuando esos mismos jeltzales le catapultaron al complejo de La Moncloa vía moción de censura.

Una actitud que puede afectar al desarrollo del polo industrial sobre movilidad eléctrica y almacenamiento de energía de Gipuzkoa: una infraestructura promovida con ahínco y especial ilusión por las distintas instituciones del territorio junto al Gobierno Vasco y a la iniciativa privada.

5,5
millones
5,5
contempla el Presupuesto de 2018 para que Cidetec levante un laboratorio de investigación y testeo ligado a la movilidad eléctrica y el almacenamiento.
3
millones
3
incluye el mismo Presupuesto para la instalación vizcaína de Bimep, frente a Armintza.

Un proyecto que el lehendakari, Iñigo Urkullu, calificó recientemente de «básico» para el Pais Vasco y que el diputado general, Markel Olano, entiende como «estratégico» para Gipuzkoa dentro de la iniciativa Etorkizuna Eraikiz. Además, la puesta de largo del proyecto -que se articulará a través de una fundación conformada por el Ejecutivo Foral y el Ayuntamiento de San Sebastián- está prevista para la próxima semana en Tabakalera.

Es cierto que hace unos días se anunciaba una adaptación de los peajes y las tarifas eléctricas vigentes en España que permitía de facto una rebaja de unos cincuenta millones de ahorro en la factura de la luz que pagan anualmente las pymes de Euskadi; por otro lado, cabe recordarlo, un 'debe' histórico del Ejecutivo central para con la industria vasca. Pero, sin embargo, los socialistas aún tienen deberes y, lo peor de todo, se muestran más bien remolones. Se da la paradoja de que este juego al despiste se refiere a compromisos adquiridos con el PNV no por el presidente Sánchez sino por el gabinete de su predecesor, Mariano Rajoy (de nuevo, esos cinco diputados tan valiosos en el Congreso) y que el socialista garantizó que respetaría -ahora sí- cuando recibió el apoyo jeltzale para desalojar al entonces líder popular.

El problema se centra en la nada despreciable cifra de 5,5 millones de euros, que es la cantidad que está ya consignada como transferencia de capital para el centro tecnológico donostiarra Cidetec en los Presupuestos Generales del Estado para el presente 2018 y que, por decirlo de una forma sencilla, tienen dueño. No se puede dedicarlos a otra cosa o a otro Ministerio, puesto que la inyección es finalista y solo puede ir a la institución que, ubicada en el parque tecnológico de Miramón, pilota Javier Rodríguez. De hecho, el propio Presupuesto señala que el destino de ese dinero es el «equipamiento de investigación y testeo para electromovilidad y almacenamiento eléctrico».

El monto ha de salir del 'bolsillo' de la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, pues la pagadora es la Dirección General de la Pequeña y Mediana Empresa, enclavada en su departamento, aunque ubicada en Economía cuando se selló el pacto PP-PNV.

Por ahora, se respira una tensa calma respecto a este asunto, toda vez que lo que dice el Presupuesto está ahí y no se puede obviar. Pero el paso del tiempo sin que se haya firmado el pertinente convenio entre las partes -según confirmó ayer este diario- empieza a incomodar en Gipuzkoa.

Y también en el Gobierno Vasco, desde donde se insiste, sin dar demasiado detalle, en que Sánchez tiene aún compromisos energéticos que cumplir con Euskadi. Ya lo dejó caer al anunciar el acuerdo de los peajes eléctricos la consejera de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia, y también el propio Grupo Parlamentario del PNV, que resaltó que aquello no era sino «un primer paso en el listado de acuerdos pendientes».

Golpe a Bizkaia

Pero el ejercicio de escapismo de Pedro Sánchez a la hora de cumplir sus compromisos no se queda en esa por ahora amenaza a Cidetec, sino que también golpea a Bizkaia. En concreto, al complejo de nuevas energías marinas Biscay Marine Energy Platform (Bimep), una infraestructura de ensayo de prototipos de captadores de energías marinas y equipamiento auxiliar en mar abierto, situada frente a la costa de Armintza y en la que también tiene sus intereses algunas empresas guipuzcoanas.

Aquel Presupuesto para 2018 del Gobierno del PP, asumido después en lo relativo a este asunto por el del PSOE, incluye también una inyección de tres millones de euros para Bimep. Dinero que, a fecha de ayer, tampoco había llegado a su destino, según fuentes solventes.

Que la paradoja está muy presente en este asunto se aprecia también en un hecho un tanto insólito. Y es que el PP, al verse huérfano del apoyo jeltzale, trató de anular mediante sendas enmiendas a los Presupuestos en el Senado las inyecciones a Cicetec y Bimep, pero cometió un error formal y no pudo hacerlo.

Más

 

Fotos

Vídeos