Frenazo de la actividad industrial vasca

Planta de montaje de Mercedes en Vitoria. /R. Gutiérrez
Planta de montaje de Mercedes en Vitoria. / R. Gutiérrez

La producción retrocede un 1,9% en noviembre, con la automoción alavesa malherida. Gipuzkoa mantiene el tipo y crece un 4,9% en el año 2018 a falta del dato de diciembre

Julio Díaz de Alda
JULIO DÍAZ DE ALDA

Ya se descontaba una desaceleración de la industria vasca, lastrada por un final del pasado año marcado por la incertidumbre en el escenario internacional. Pero no por previsto el dato conocido hoy es menos importante, por no decir de obligado seguimiento.

El Instituto Vasco de Estadística (Eustat) ha dado a conocer su informe sobre el Índice de Producción Industrial (IPI) de la comunidad autónoma correspondiente al mes de noviembre, periodo en el que registró una caída interanual del 1,9%, la segunda del 2018 (tras el 0,5% de abril) y la más acusada desde julio de 2016. Aún es pronto para sacar conclusiones, pues un mes no es suficiente, pero vista con perspectiva la fotografía de la industria del país presenta cierta debilidad comparada, eso sí, con la fortaleza demostrada en la rampa de salida de la crisis.

En términos acumulados (los once primeros meses del pasado ejercicio), la actividad industrial sigue experimentando un crecimiento del 1,8% con Gipuzkoa como motor del segmento, con un alza del 4,9% y Bizkaia en la peor posición con 'números rojos'.

Sector de la automoción

El retroceso industrial de Euskadi en noviembre tiene su origen y explicación en el enorme frenazo vivido en Álava, donde el IPI cayó nada menos que un 8,8%, frente a la moderación del 0,7% en Gipuzkoa y el avance del 1% registrado en Bizkaia. Es sin duda la incertidumbre que vive la automoción, al calor de la guerra comercial iniciada entre Estados Unidos y China y que ha afectado de lleno a Europa, el fantasma que atenaza a la industria alavesa, cuya dependencia de Mercedes no hay que recordar.

El fabricante de la estrella tuvo que parar en varias ocasiones a finales del pasado año e, incluso, suspender alguno de sus turnos. Al cruce de misiles arancelarios (hoy, paradójicamente en tregua técnica) entre Washington y Beijing hay que sumar otro misil, esta vez 'Made in Spain' lanzado por la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, y en definitiva, por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, con sus mensajes sobre el 'no futuro' del diésel.

La evolución del índice de noviembre de 2018 respecto a noviembre de 2017 presenta resultados de muy distinto signo entre los grandes sectores industriales. Para los bienes de equipo, el IPI disminuye un 6,6% y en los bienes intermedios baja un 1,5%, pero en el caso de la energía sube un 4,3% y para los bienes de consumo, en su conjunto, asciende un 1,4%. Dentro de estos últimos, la producción vasca de bienes de consumo duradero creció un respetable 11,5% mientras la de os no duraderos cayó un 1,9%.

La variación intermensual (noviembre respecto a octubre), sin embargo, presenta signo negativo para todos ellos, excepto para la Energía, cuyo índice sube un 2,6%. Eso da idea del frenazo que, de mantenerse, encendería todas las alarmas. En noviembre el IPI de los bienes de equipo bajó un 5,%; el de los bienes intermedios, un 0,9%, y el de los de consumo, un 2,5%, motivado por el descenso experimentado, tanto en el apartado de consumo duradero, que perdió un 1,8%, como por el de no duraderos, con un retroceso del 2,7%,

Según detalló el Eustat, entre los sectores con más peso en la industria vasca, en variaciones interanuales, los que registran mayores crecimientos son: material y equipo eléctrico, con un 20,4%; madera, papel y artes gráficas, con un 7,2% y energía eléctrica, gas y vapor, con un 6,9%. En sentido contrario, se produjeron descensos en los sectores de material de transporte (16,5%), maquinaria y equipo (5,8%) y caucho y plástico, con un 4,2% menos.