Más de 88.000 contribuyentes vascos podrían reclamar el IRPF retenido por el permiso de maternidad y/o paternidad

Más de 88.000 contribuyentes vascos podrían reclamar el IRPF retenido por el permiso de maternidad y/o paternidad

El Tribunal Supremo ha declarado exentas del pago de IRPF a las prestaciones percibidas de la Seguridad Social, ratificando una sentencia anterior del Tribunal Superior de Justicia de Madrid del pasado año

DV Y AGENCIAS

El sindicato UGT ha demandado a las tres diputaciones vascas que apliquen la sentencia del Tribunal Supremo , ratificando una sentencia anterior del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) de 2017 y que exime del pago del IPRF en el caso de las prestaciones por permiso de maternidad y/o paternidad, lo que según el sindicato en Euskadi podrían reclamar 88.192 contribuyentes que estuvieron de baja y tributaron por la prestación.

Tras este fallo del Supremo, el sindicato UGT ha exigido que se devuelvan las cantidades retenidas y, si no lo hace, anima a los 88.192 personas de baja de maternidad y/o paternidad que durante los años 2012 a 2017 han estado en dicha situación a reclamar su devolución.

UGT considera que la resolución del Supremo avala su posición, y califica el fallo de acto de «justicia social». Calcula que la devolución a los contribuyentes que han abonado el impuesto entre 2014 y 2017 podría alcanzar unos 1.300 millones de euros. Según el sindicato, la devolución se beneficiarían de forma mayoritaria las trabajadoras contribuyentes que dedican su tiempo al cuidado de los menores tras su nacimiento o adopción durante el periodo de las 16 semanas de duración del permiso de maternidad. Agrega que también podría reclamarse la devolución del IRPF por la prestación de paternidad. La central calcula que en torno al 16% del importe de las prestaciones de la Seguridad Social abonadas por maternidad es reintegrado a Hacienda a través del IRPF.

Desde Gestha y la OCU, han precisado que los padres y madres que han percibido prestaciones por maternidad y paternidad desde el año 2014 podrán presentar en la Agencia Tributaria una liquidación paralela reclamando la devolución de ingresos indebidos. En este sentido, los contribuyentes que incluyeron la prestación por maternidad en sus declaraciones de IRPF de los ejercicios 2014, 2015, 2016 y 2017 pueden solicitar la devolución de la prestación por maternidad, ya que los ejercicios anteriores han prescrito al haber pasado más de cuatro años.

La cuantía a devolver puede variar bastante según cual sea el importe de la prestación recibida y el tipo marginal aplicado al resto de ingresos del contribuyente. Por ejemplo, para una prestación de 5.681 euros en 2015, la devolución oscilaría entre 1.000 y 2.600 euros, según las estimaciones de la OCU.

Procedimiento para la devolución según la OCU

Escrito de solicitud
El procedimiento para solicitar esta devolución pasa por presentar un escrito de solicitud de rectificación de autoliquidación y devolución de ingresos indebidos del ejercicio en que se percibió la prestación.
Documentación
Se debe presentar en la Administración de Hacienda una fotocopia de la declaración y de los datos fiscales del ejercicio que se reclama junto con el modelo. Otra opción es enviarlo todo por correo certificado administrativo. En el caso de que el niño naciera en el último trimestre del año, es posible que se cobrara la prestación en dos ejercicios distintos, por lo que se debe solicitar la rectificación de ambos ejercicios
Plazo para la presentación
La solicitud de rectificación se puede pedir antes de que pasen cuatro años desde el día siguiente a la finalización del plazo de presentación de la declaración reclamada o desde el día siguiente a la presentación de la declaración si se presentó fuera de plazo.
La respuesta de Hacienda
Si esta solicitud se considera procedente, Hacienda rectificará la declaración presentada y devolverá la cantidad indebidamente ingresada, más los intereses de demora que correspondan. En el caso contrario, si Hacienda rechaza la devolución de ingresos indebidos, el contribuyente deberá presentar una reclamación económico administrativa. Si esta tampoco consigue un resultado positivo, tendrá que acudir a los tribunales contencioso administrativos asistido de abogado y procurador. Finalmente, en el caso que desestimen la reclamación económico administrativa, el contribuyente deberá decidir si acude a los tribunales para reclamar su dinero. En ese caso, necesitará abogado y procurador, y los plazos y el proceso se pueden dilatar bastante en el tiempo, según advierten desde la OCU

Las diputaciones vascas vienen utilizando el mismo criterio interpretativo que la Hacienda estatal, que mantiene la obligación de tributar al considerar las prestaciones de la Seguridad Social por maternidad y paternidad como rendimientos de trabajo no exentas. El Supremo ha fallado ahora en contra de este criterio de Hacienda.

El fallo del Supremo

El fallo del Supremo unifica la doctrina contradictoria que tenían los tribunales superiores de Justicia de Madrid, que ordenaron a Hacienda reintegrar las cantidades tributadas a una mujer que demandó al Estado por esta cuestión, y los de Castilla y León y Andalucía, donde se habían pronunciado a favor de esa tributación. Con la sentencia sobre la mesa, Hacienda estudia ya cómo materializar estas devoluciones para cumplir con lo exigido por el Supremo, aunque todavía se desconoce la forma concreta de actuación. En el caso de quienes las estén percibiendo ya, o vayan a ser beneficiarios en el futuro, la Seguridad Social les dejará de retener el IRPF en las prestaciones de maternidad que comiencen a tramitarse desde el momento en el que les sea notificada la sentencia del Supremo.

En el caso de la demandante madrileña a la que el TSJM le dio la razón en julio del año pasado, no había incluido en su declaración los 8,993,60 euros que percibió en el ejercicio de 2013 en concepto prestación por maternidad al considerar que estaba exenta. Por ese motivo, finalmente tuvo que abonar 361,13 euros. El Tribunal ordenó entonces que le fueran reintegrados con sus correspondientes intereses legales, aunque el Estado recurrió al Supremo, que ahora le ha quitado la razón. Los últimos datos disponibles muestran que la Seguridad Social desembolsó en los ocho primeros meses de este año 1.542 millones de euros en prestaciones de maternidad, paternidad y riesgo en el embarazo.

El Alto Tribunal entiende que la ayuda a la maternidad que concede la Seguridad Social -una ayuda anual, aunque divisible en pagos de 12 meses, de 1.200 euros por hijo nacido o adoptado menor de tres años- se encuentra «igualmente exenta» de tributación que las prestaciones que conceden las comunidades autónomas y los ayuntamientos ante los nacimientos. Esas ayudas territoriales no tenían que pagar impuestos como el IRPF, aunque la que procedía de la Seguridad Social, sí.

Para alegar esta unificación en la tributación de las ayudas, el Alto Tribunal se refiere a la reforma de la Ley del IRPF de 2003, de donde se desprende que la exención «se limite a las concedidas por las comunidades o entidades logales, sino que trata de establecer la exención de todas las prestaciones por maternidad, sin distinción del órgano público» que las abone. Además, la sentencia, dictada por la Sección Segunda de la Sala II de lo Contencioso-Administrativo, indica que estas ayudas de la Seguridad Social «tratan de compensar la pérdida de ingresos del trabajador a consecuencia del permiso de descanso por nacimiento», un periodo en el que se interrumpe temporalmente la actividad laboral. Se trata, por tanto, de una «situación protegida» que no debería ser gravada fiscalmente.

El caso de Gipuzkoa

En Gipuzkoa, como en el resto de territorios vascos, la prestación por maternidad o paternidad percibida de la Seguridad Social se declara en el IRPF como rendimiento de trabajo. «Tiene un tratamiento similar a cualquier baja laboral», considera la Diputación. Dicha prestación estaba exenta solo en Álava hasta 2012, pero el pacto fiscal entre PNV y PSE armonizó el concepto y desde entonces esa ayuda debe ser declarada en el IRPF por sus perceptores.

Las únicas prestaciones por maternidad o paternidad que la fiscalidad vasca determina como exentas, son las percibidas de Comunidades Autónomas o de entidades locales, y las prestaciones públicas por nacimiento, parto múltiple, adopción, adopción múltiple, hijos a cargo y orfandad. El TSJM entiende que las prestaciones por maternidad deberían estar exentas del IRPF independientemente de la administración que las conceda, de forma que estima que las ayudas de la Seguridad Social deberían tener el mismo tratamiento que las de Comunidades Autónomas y entidades locales.

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