La CEOE advierte de que subir impuestos a las empresas afectará «a las inversiones y al empleo»

Juan Rosell, presidente de la CEOE, durante la presentación del informe./Efe
Juan Rosell, presidente de la CEOE, durante la presentación del informe. / Efe

El informe destaca que las compañías pagan en España un 22,5% de media en Impuesto de Sociedades, frente al 12% que asume el Gobierno

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZMadrid

Solo han tardado unos días en contestar formalmente al Gobierno frente a su anuncio de subida de impuestos a las empresas. El presidente de la CEOE, Juan Rosell, ha argumentado que si aumenta la tributación de las compañías, quedarán afectadas «las inversiones, la reducción de deuda y el empleo». No ha querido dar más detalles sobre qué efectos concretos puede tener la subida del tipo mínimo real en el Impuesto de Sociedades al 15%, como detalló la semana pasada la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en el Congreso.

Montero explicó la necesidad de este cambio fiscal precisamente porque a pesar de que el impuesto está fijado en el 25% para las empresas, la realidad es que «solo pagan un 12% o 13%» por las deducciones que se aplican. Sin embargo, el responsable de Asuntos Económicos de la CEOE, Bernardo Aguilera, ha contradicho esta información «sesgada» con datos de la Agencia Tributaria que cifra en un 22,5% la media pagada por las empresas «al coger la base imponible y no el resultado contable». Es decir, si se tiene en cuenta el beneficio descontando bonificaciones que determina la ley, mientras que el resultado contable incluye los beneficios globales de las empresas con «ganancias que ya pagan impuestos en el extranjero».

También han querido hacer hincapié en que la recaudación se concentra en las compañías cuya recaudación supera los 100 millones de euros, que en 2014 -último año con datos- aportaban el 57,5% de la recaudación total, a pesar de que solo son 2.090 empresas, es decir, el 0,002% de la totalidad. Además, la CEOE asegura en su informe 'Tributación Empresarial' que si se analizan las cuentas anuales de las empresas del Ibex, se comprueba que el tipo real pagado está en una media del 20%, muy similar a la media europea.

Asimismo, Rosell ha destacado que las empresas tienen una presión fiscal superior a la media europea. Con datos de Eurostat, las empresas españolas han aportado el 30,4% de la recaudación de los ingresos públicos respecto al total, mientras que la media de la eurozona es del 26,2%. Y con datos del informe 'Paying Taxes' aseguran que las compañías «soportan una carga tributaria con un tipo real del 46,9% sobre beneficios», frente a una media de la UE del 40,9%.

Pero hay que tener en cuenta que este alto porcentaje es bastante parcial ya que suma todos los impuestos, no solo el de Sociedades sino también las cotizaciones de las empresas a la Seguridad Social e incluso otros indirectos como el IVA o el IBI. Así, Rosell ha destacado que en España «no existe un problema de recaudación tributaria» y que el motivo de la «lenta recuperación de la recaudación» desde las cifras récord de 2007 se debe a la «bajada de beneficios durante la crisis».

Las «bolsas de despilfarro» de la Administración

Del total de 1,26 millones de empresas activas en 2007, el 53,6% tenían bases imponibles negativas y, por tanto, no pagaban impuestos a Hacienda. En 2014 la cifra aumentó al 63% y para 2017 se prevé que baje al 59%. Por tanto, actualmente solo aportan al Impuesto de Sociedades un 41% de las empresas.

Además, Rosell ha arremetido contra las «bolsas de despilfarro» de las administraciones del sector público y ha explicado que por este lado se podría también conseguir ingresos. Al igual que la lucha contra la economía sumergida, el punto fundamental sobre el que la CEOE pone el foco para que el Gobierno pueda aumentar su recaudación. Las empresas que facturan menos de 300.000 euros son un 42,5% de las activas y solo recaudan 935 millones de euros, poco más del 3% del total. «Si se les rebajase la imposición aflorarían muchos pequeños negocios y se mejoraría la recaudación», explica el informe.

Y es que la recaudación de la economía sumergida en España se sitúa entre el 20% y el 25% del PIB, lo que supone unos 180.000 millones de euros y 4 millones de empleos. Por ello, si se consiguiese reducir solo 5 puntos porcentuales de la economía sumergida, unos 36.000 millones, el incremento de la recaudación sería solo en IVA de unos 4.000 millones de euros.

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