Rosell tacha de «gran estropicio» los cambios del Gobierno en el Impuesto de Sociedades

El presidente de la CEOE, Juan Rosell./
El presidente de la CEOE, Juan Rosell.

El presidente de la patronal critica que las modificaciones se han aprobado "en el último minuto y mal" y advierte de la inseguridad jurídica que se genera

DAVID VALERAMadrid

El presidente de la CEOE, Juan Rosell, ha criticado con enorme dureza los cambios en el Impuesto de Sociedades aprobados por el Gobierno con el objetivo de aumentar su recaudación en 4.655 millones al calificarlos como un "gran estropicio y desprestigio absoluto de la marca España" por la forma en que se han tramitado. En este sentido, ha advertido del precedente de inseguridad jurídica que genera y que puede provocar pérdida de confianza en los inversores extranjeros.

El máximo responsable de la patronal ha lamentado durante un desayuno informativo organizado por Europa Press, que las modificaciones legislativas -que entre otras cosas limitan o eliminan algunas deducciones- se hayan producido «cuando el partido ya ha empezado y está a punto de acabar» ya que recibieron el visto bueno del Consejo de Ministros el pasado 2 de diciembre. "Se han hecho mal y en el último minuto", ha denunciado.

Rosell ha ido más allá al alertar de que esta decisión puede llegar a frenar la llegada de empresas extranjeras. "Cuando vamos a cualquier país y pedimos seguridad jurídica y luego vienen aquí y ven esto nos dicen cuidado, cuidado", ha afirmado.

Pero las críticas no sólo se han centrado en la forma de aprobar las modificaciones, sino también en el fondo. Así, Rosell se ha quejado de que la nueva normativa "penaliza las pérdidas", en referencia a la limitación de la compensación de bases imponibles negativas. Asimismo, el presidente de la patronal ha reprochado al Gobierno que con estas medidas sólo busque "sacar dinero" para cumplir con Bruselas y no realizar una reforma para que el impuesto sea más eficaz.

Mejorar la recaudación

La recaudación del Impuesto de Sociedades sigue lejos de los niveles precrisis. En 2015 los ingresos se situaron en 20.648 millones, frente a los 44.823 millones de 2007. Con los últimos cambios realizados este año, como el adelanto del cobro en el pago fraccionado, Hacienda estima que los recursos superarán los 23.000 millones. Sin embargo, el Consejo General de Economistas Reaf-Regaf considera que no puede considerarse como objetivo alcanzar las cifras de 2007 por tratarse de un ejercicio "excepcional" y muy influenciado por los resultados de las inmobiliarias en plena burbuja del ladrillo.

En este sentido, la organización recuerda que los ingresos de Sociedades en España están en la media de la UE al suponer un 2,4% del PIB frente al 2,5% de los Veintiocho. Una situación similar ocurre con el tipo de gravamen, que tras la reforma fiscal se encuentra en el 25%, frente al 24,3% comunitario. "Es un impuesto homologado con Europa en estructura y en el gravamen", ha explicado Valentín Pich, presidente del Consejo General de Economistas durante la presentación de una serie de recomendaciones para "mejorar el potencial de recaudación" de este tributo.

Una de ellas es analizar los ajustes fiscales que ocasionan una mayor diferencia entre el resultado contable y la base imponible. Aunque reconocen que una parte se debe a los ingresos procedentes del extranjero de las multinacionales españolas y que, por tanto, tributan en esos países. También apuestan por establecer la caducidad en el derecho de compensar las bases imponibles negativas para que no sean ilimitadas en el tiempo. Asimismo, defienden revisar las reducciones y deducciones que se aplican en el impuesto, algo en lo que ya se ha avanzado en las últimas reformas.

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