Hacienda confirma la marcha de 49 grandes patrimonios tras el impuesto a la riqueza

Hacienda confirma la marcha de 49 grandes patrimonios tras el impuesto a la riqueza

La mitad se ha ido a Madrid, sin tributo, pero el resto a otros territorios que los gravan menos

DAVID TABERNASAN SEBASTIÁN

La Hacienda foral reveló ayer que 49 contribuyentes de Gipuzkoa con ingresos por encima de los tres millones de euros han trasladado su domicilio fiscal fuera del territorio tras la aprobación del nuevo Impuesto de la Riqueza de Bildu, lo que confirmaría las advertencias que tanto asesores fiscales como empresarios y Gobierno Vasco han realizado durante los últimos meses y que este periódico ya había avanzado. Aunque la Diputación ha venido negando reiteradamente la existencia de deslocalizaciones, Hacienda precisó ayer que más de la mitad de los 49 grandes patrimonio que han hecho las maletas se han ido a Madrid, donde no pagarán impuesto de Patrimonio al estar exento. Eso significa que el resto habrían tomado como nuevo hogar el resto de territorios del Estado, lo que les obligaría a seguir pagando el impuesto aunque de una manera más modesta. Según los expertos consultados durante estos meses por este periódico, tras Madrid, Bizkaia y Navarra habrían sido los siguientes destinos elegidos. «Y la marcha de patrimonios continuará», añaden las fuentes consultadas.

De hecho, tras el primer año en vigor del nuevo impuesto de la riqueza, a la lista de 49 grandes patrimonios que se han deslocalizado se les podrían haber sumado ya otros 19 contribuyentes que Hacienda admite no han presentado declaración sin justificar el motivo. La cuota ingresada hubiera superado los 400.000 euros por lo que, de media, también formarían parte del colectivo de patrimonios de más de tres millones de euros. La Diputación, tras llevar desde enero negando la mayor, aseguró ayer que investigará concienzudamente los cambios de domicilio. El año pasado, los 49 contribuyentes de los que Hacienda da fe de su marcha aportaron a las arcas forales 1,1 millones, un dinero que este año no ha llegado. Tampoco lo harán sus ingresos por IRPF, IVA...

Las claves

Postura oficial: La Diputación ha negado hasta ahora la marcha de grandes contribuyentes y empresarios.
Aumento de la riqueza: El tributo ha elevado el patrimonio sujeto a ser gravado de 11.000 a 17.000 millones de euros.
Consecuencias: Eliminar el escudo fiscal y gravar las participaciones empresariales ha supuesto para 226 declarantes aportar 34.752 euros más.

Lo cierto es que hacer las maletas no es sencillo. No tanto por su complejidad técnica, que es limitada, como por el trastorno personal que supone cerrar con llave y tener que pasar en una segunda residencia más de 183 días al año. Ahora bien, los propios técnicos de la Hacienda foral insisten en puntualizar que las deslocalizaciones podrían no deberse exclusivamente al nuevo tributo a la riqueza de Gipuzkoa, ya que en el resto de territorios también hay traslados a Madrid. En el caso de Gipuzkoa, en cambio, según responden asesores fiscales consultados, si la mitad opta por irse a otros territorios donde se tributa por Patrimonio la razón parece clara: su disconformidad con el nuevo impuesto de Bildu.

Hacienda, eso sí, también apunta que no todo han sido bajas. También se ha presentado 61 nuevas declaraciones del impuesto de la riqueza de contribuyente que han venido a residir a Gipuzkoa. Ahora bien, se trata de patrimonios 'modestos', que apenas han aportado en total 300.000 euros.

Sea de una u otra manera, la realidad es que el impacto del nuevo tributo ha superado las previsiones, tal y como ayer subrayó Sebastián Zurutuza, jefe de Servicio de Compromisos Institucionales de la Hacienda foral, durante la clausura en Miramar del curso de verano de la UPV sobre la riqueza en Europa. Los números no engañan. Las novedades que incorpora el tributo han permitido que 7.818 contribuyentes guipuzcoanos aporten a las arcas públicas 56,9 millones, un 46% más frente a los casi 39 millones que 6.648 contribuyentes pagaron en 2013 con el anterior impuesto de Patrimonio.

Más actividad gravada

Parte del éxito recaudatorio del nuevo impuesto reside en su capacidad de ensanchar las bases imponibles. Es decir, aumentar el volumen de riqueza susceptible de ser gravada. Las cifras que expuso ayer Zurutuza son elocuentes. Si en 2013 el total del patrimonio gravado (total riqueza neta) era de 11.752 millones, con el nuevo impuesto asciende a 17.078 millones, un 45% más.

El principal motivo de tamaño aumento ha sido precisamente una de las medidas más controvertidas del nuevo tributo: la decisión de gravar como patrimonio personal del empresario el 25% de sus participaciones en la empresa (instalaciones, equipamiento...). De esta manera, 3.700 millones que estaban exentos -el 22% de la riqueza total- ahora han pasado a pagar impuestos. Sólo en Gipuzkoa.

El impacto ha sido evidente. Según los datos que expuso ayer Zurutuza, un total 1.763 contribuyentes cuyo patrimonio estaba bonificado por ser parte de la empresa han pagado con el nuevo tributo 3.494 euros más de promedio.

Pero ese es sólo uno de los dos pilares del nuevo impuesto. La verdadera fuente de recaudación es la eliminación del escudo fiscal, vigente en el resto del Estado, y que impedía que el pago del Impuesto de Patrimonio y del IRPF superara el 60% de los ingresos anuales del contribuyente. El fin de la cláusula de no confiscación es el verdadero motor del impuesto. A 703 contribuyentes les ha supuesto tener que abonar 10.018 euros más. En la mayoría de casos, como recordó Zurutuza, se trata de contribuyentes con bajos niveles de renta cuyo patrimonio está residido en fondos de inversión. Si los intereses que aporta el fondo no se liquidan, el patrimonio aumenta pero se evita el pago de impuestos, tanto en IRPF, como en Patrimonio gracias al escudo fiscal. Según Zurutuza, la eliminación de esta cláusula habría afectado, sobre todo, a contribuyentes de más de 3 millones declarados.

Pero, sin duda, el mayor impacto lo han recibido 226 contribuyentes que se beneficiaban de ambas cláusulas que siguen vigentes en el resto del Estado: tanto el escudo fiscal como la bonificación de las participaciones empresariales. En su caso, el nuevo tributo de Gipuzkoa les ha supuesto aportar 34.752 euros más de media.

Según los expertos, la eliminación del escudo es uno de los principales motivos que ha impulsado a algunos contribuyentes a deslocalizarse ante el temor a ver mermado año a año su patrimonio con el pago de impuestos.

Viento a favor

A preguntas de este periódico, el jefe de Servicio de Compromisos Institucionales de la Hacienda foral no quiso entrar a valorar políticamente las medidas fiscales que incorpora el nuevo impuesto y mostró su respeto hacia la planificación fiscal que todo contribuyente tiene derecho a realizar, pero advirtió que si los contribuyentes que hasta ahora disfrutaban de escudo liquidaran sus intereses procedentes de acciones como el resto, se recaudarían 20,1 millones más, que sumados a los 22 millones que deberían pagar del IRPF (rentas de capital) supondrían un total de 42 millones extra para las arcas forales.

Eso sí, pese al evidente impacto de las nuevas medidas, lo cierto es que los 57 millones que ha recaudado el nuevo impuesto han contado con viento a favor. Así, según Hacienda, de los 18 millones extra ingresados frente a 2013, 10,9 millones proceden de los cambios normativos y 0,6 del saldo a favor de nuevos declarantes. El resto, 6,7 millones -nada menos que el 37%- es producto del incremento patrimonial logrado ante el buen 2013 que vivieron la Bolsa y los fondos de inversión.

La eliminación del escudo fiscal y el gravamen a las participaciones empresariales han provocado que con el nuevo tributo 4.740 contribuyentes paguen más (4.465 euros extra), pero también que 2.963 guipuzcoanos vean reducida su factura en 2.800 euros de media. ¿El motivo? La reducción de las tarifas. Es decir, Bizkaia, Alava y el Estado aplican tipos de gravamen más altos, pero en Gipuzkoa se agranda el patrimonio sujeto a tributar. De esta manera su impacto recaudatorio ha sido mucho mayor que en los territorios vecinos.