Gestión del talento: Fidelizar vs Retener

Gestión del talento: Fidelizar vs Retener

Cada semana los expertos de Batea Asesores responden a una selección de preguntas de los lectores sobre recursos humanos y carrera profesional

IÑIGO CALVO

Uno de los mayores errores que cometemos a la hora de gestionar el talento es darle importancia únicamente a la atracción y no dársela a la fidelización y desarrollo del mismo. En este sentido, cada vez se habla más sobre la importancia que tiene la retención del talento, y son más las empresas que están empezando a realizar muchos esfuerzos con este objetivo.

Equivocadamente se considera que una baja tasa de rotación siempre tiene como causa una plantilla comprometida y motivada. Puede ser, pero no siempre. Esta retención del talento se puede deber únicamente a las buenas condiciones salariales que ofrezcamos, por lo que el talento se encuentra retenido en una «jaula de oro». Por ello, consideramos que es importante hablar de la fidelización y no de la retención. Debemos conseguir que los profesionales que forman parte de nuestras organizaciones decidan apostar por nosotros al sentirse valorados, felices, motivados y comprometidos. Para ello, debemos trabajar una política de gestión del talento coherente con nuestros objetivos.

Hoy en día es el talento el que elige dónde quiere trabajar, por ello hay que tenerles más en cuenta que nunca. Debemos conocer qué buscan nuestros empleados, y en la medida de lo posible ofrecérselo.

¿Y cómo puedo fidelizar a mi equipo? Cada persona es un mundo, pero existen unos aspectos comunes que se valoran en la mayoría de los casos. Debemos promover una cultura abierta, donde exista una comunicación clara y directa, que permita saber qué quieren y qué valoran nuestros colaboradores. Debemos promover un buen ambiente de trabajo, donde los trabajadores se sientan libres de opinar y proponer ideas. Es importante ofrecer flexibilidad, basando nuestra relación con el equipo en la confianza y la responsabilidad que tiene cada uno. En este sentido, cada vez se valora en mayor medida la conciliación, por lo que se recomienda fomentar una cultura que permita compaginar vida laboral y familiar/personal. Otro aspecto a tener en cuenta es el desarrollo profesional, que supone ofrecer retos y oportunidades de crecimiento alineadas con las capacidades de los trabajadores, así como con las necesidades de la empresa.

Trabajando todos estos aspectos podremos conseguir un equipo sólido y lleno de talento, donde exista un alto orgullo de pertenencia. Todo ello sin olvidar el salario, contando con una política retributiva coherente a nivel interno y competitiva a nivel externo.

(Puedes plantear tus dudas en la zona de comentarios o por correo electrónico a web@diariovasco.com para trasladarlas a nuestros expertos, quienes elegirán una selección para responder las próximas semanas)

 

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