Euskadi se enfrenta a Galicia y Asturias por el reparto de una «exigua» cuota del verdel

Representantes de los arrantzales y del Gobierno Vasco, en la reunión de ayer tarde. / FÉLIX MORQUECHO
Representantes de los arrantzales y del Gobierno Vasco, en la reunión de ayer tarde. / FÉLIX MORQUECHO

Las cofradías vascas y cántabras no están dispuestas a ceder «ni un kilo» y planean movilizaciones si el Ministerio de Pesca cambia el sistema actual

M. ARTIME SAN SEBASTIÁN.

La pesca del verdel ha desatado una guerra entre las autonomías del Cantábrico. Por un lado, al este se sitúan los arrantzales vascos, que junto con los cántabros defienden el actual sistema de reparto de la «exigua» cuota de esa especie. Por otro, al oeste se localizan Galicia y Asturias, que reclaman una nueva distribución al sentirse «discriminados». La batalla está servida. Las cofradías vascas no están dispuestas a ceder «ni un solo kilo» y barajan movilizarse si el Gobierno central modifica el plan de gestión para reordenar el reparto de cara a la próxima campaña, tal y como prometió la secretaria general de Pesca, Alicia Villauriz, tras la dimisión de 17 de los 18 patrones mayores de Asturias que la semana pasada hicieron frente común con los marineros gallegos.

En la actualidad, a esas dos comunidades, que suman el 69,5% de la flota, les corresponde el 30,95% de la cuota, mientras que País Vasco y Cantabria, donde tienen el puerto base el 30,95% de las embarcaciones, acumulan el 69,05% del cupo. A Euskadi, le corresponde cerca de un 45%. «El reparto que se firmó con luz y taquígrafos en 2014 estaba basado en datos históricos de capturas», detallaron ayer portavoces de la cofradías vascas. «Insistimos en que se trata de un reparto justo que no estamos dispuestos a variar», añadieron. En caso contrario, «tendremos que movilizarnos». A su juicio, los partidarios del cambio reclaman ahora más caballa «por las malas cifras de otras especies, en especial, del besugo y la merluza, donde sobre todo los gallegos, disponen de más cuota». «Antes llamaban peces bobos al verdel y ni siquiera lo miraban. Además, disfrutan de la práctica totalidad del TAC en otras pescas, pero como ahora van a menos quieren lo nuestro, que en las últimas campañas ha revalorizado su precio», denuncian los arrantzales.

Aunque las embarcaciones han tratado de alargar al máximo la campaña de esta primavera, la exigua cuota asignada a toda la flota -24.618 toneladas, a las que hay que restar otras 6.000 como sanción por sobrepesca- se ha agotado en apenas dos semanas. Los barcos de artes menores aún tratan de prolongar las faenas hasta Semana Santa. Entre los aspectos más positivos destaca el precio medio alcanzado por el verdel, que ha llegado a 1,5 euros el kilo frente al eruos de otras costeras.

Reunión con Tapia

Precisamente, representantes de los arrantzales de bajura y arrastre de litoral se reunieron ayer en San Sebastián con la consejera de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia, para aunar posturas de cara al encuentro previsto este jueves entre el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y todas las flotas del Cantábrico. De hecho, el Ejecutivo autónomo ha asegurado que «cualquier modificación en las cuotas que no contara con el consenso de todo el sector y de las comunidades autónomas afectadas incumplirá por completo las bases establecidas y negociadas entre las partes».

En una carta de la consejera al ministro Luis Planas se recalca la preocupación ante un posible nuevo reparto y se recuerda que la orden ministerial a la hora de distribuir esa pesquería tenía en cuenta «aspectos socioeconómicos, así como la dependencia de las diferentes flotas respecto a cada especie». Por ello, Tapia insta al Ejecutivo central a que «decline realizar cualquier modificación». La cuota marcada por Europa «es ínfima y eso influye muchísimo», recalcaron desde las cofradías vascas. «Estaríamos dispuestos a pelear por un cupo mayor, pero en el caso de que sea para todos», sentenciaron.