Euskadi completa el centro de ensayos creado para atraer a las multinacionales eólicas

Las grandes dimensiones del tripala han obligado a instalarlo en el exterior de la sede de IK4-Tekniker, en Eibar. / MIKEL ASKASIBAR
Las grandes dimensiones del tripala han obligado a instalarlo en el exterior de la sede de IK4-Tekniker, en Eibar. / MIKEL ASKASIBAR

El sector demanda turbinas cada vez más grandes y en Eibar se probarán sus componentes | Windbox ofrece cuatro simuladores y el más complejo, el tripala, se acaba de instalar con el objetivo de que preste servicio a finales de año

Fernando Segura
FERNANDO SEGURA SAN SEBASTIÁN.

Los aerogeneradores son cada vez más altos, más potentes y se instalan en lugares más lejanos. Esta es la manera de aprovechar al máximo el viento y así competir con otras fuentes energéticas. El precio de cada kilovatio cuenta a la hora de ganar contratos, de ahí que la competencia en este sector sea feroz.

Los 'molinos', por tanto, están sujetos a unas exigencias máximas. Deben funcionar sin fallos en entornos tan extremadamente agresivos como las cumbres de las montañas, en alta mar o en desiertos. De ahí que sus componentes han de resultar resistentes al salitre, la arena, los vientos huracanados o a temperaturas inclementes.

Euskadi, con más de un centenar de empresas activas en el sector de la energía eólica, quiere seguir ganando mercados. Con este objetivo puso en marcha en 2014 el proyecto Windbox, un centro de ensayos avanzados para la validación de las piezas que forman parte de los aerogeneradores. La iniciativa partió de las compañías Antec, Hine, Glual, LauLagun, Matz-Erreka, Wec y Gamesa (ahora Siemens-Gamesa). El apoyo logístico lo proporciona IK4-Tekniker (Eibar) y dispone del respaldo del Gobierno Vasco y de la Diputación de Gipuzkoa, así como del Cluster de la Energía.

Ocho millones de euros

Windbox lo integran cuatro bancos de ensayo, ubicados en IK4-Tekniker. El último de ellos fue entregado el mes pasado por la ingeniería Idom. Ahora iniciará una fase de validación que durará tres meses, con el objetivo de que esté operativo a finales de año. Se trata del más espectacular -por sus dimensiones- y caro -8 millones de euros- de los cuatro. Su tamaño ha obligado a emplazarlo en el exterior del edificio de Tekniker.

Pero, más allá de volumen y coste, el tripala «es el banco más ambicioso y el que mayor dificultad técnica ha presentado». Así lo afirma Cristina Oyón, responsable de Iniciativas Estratégicas de la Spri (Gobierno Vasco). «En él se podrán ensayar los componentes y el sistema de rodamiento de las palas, bujes y de sus uniones. Será un referente en Europa. Ahora comienza la fase de validación con los ensayos de componentes de Lau Lagun, Wec y Siemens-Gamesa».

Oyón subraya que el tripala estrechará la relación entre los fabricantes de aerogeneradores -la presencia de Siemens-Gamesa resulta esencial- y los proveedores, porque el banco de ensayos permite probar las piezas críticas en condiciones similares al entorno real. La responsable de la Spri destaca que el tripala de Eibar ofrece unas prestaciones «superiores a las de otras instalaciones de características similares». Entre éstas cita la posibilidad de testar tres rodamientos-uno en cada pala- simultáneamente, la monitorización de deformaciones y vibraciones de rodamientos y bujes, así como la ejecución de ensayos de fricción y carga extrema.

La clave radica en la validación de las piezas reproduciendo las condiciones reales de funcionamiento. Cristina Oyón explica que la competencia existente en el sector eólico obliga a desarrollar turbinas cada vez más grandes. Las instalaciones de Eibar están preparadas para ensayar componentes a utilizar en motores con un rango superior a 5 MW. Esta evolución del mercado requiere de la industria vasca una estrategia de diferenciación «que no puede basarse en el coste del producto, sino en la especialización tecnológica respaldada por la provisión de servicios añadidos, como la validación en condiciones lo más cercanas a la realidad».

330 GW hasta 2021

Oyón señala que Windbox se inserta en esta estrategia. El centro de ensayos servirá de soporte a una industria enfocada a un mercado que crecerá en 330 GW hasta 2021. Se espera que en Europa se instalen parque eólicos con una potencia de 73 GW, a los que se sumarán en Norteamérica 62 GW, en Latinoamérica 25 GW,en tanto que el Sudeste asiático absorberá 12 GW. La tendencia dominante, además del mayor tamaño de las turbinas, radica en el predominio de los emplamientos en alta mar. En Europa, por ejemplo, se estima que crezca desde los 15,7 GW actuales hasta los 25 GW dentro de dos años.

Otro elemento que gana peso en el sector es su digitalización. El tripala, al igual que el resto de las infraestructuras de Windbox, están preparadas para incorporar la sensorización necesaria requerida en el ensayo de componentes, así como para implementar sistemas de monitorización.

La puesta en marcha del tripala culmina un proyecto que ofrece a los fabricantes de turbinas otros tres bancos de ensayo, destinados a validar los 'pitch' hidráulicos, los cuerpos de anillos del generador y los sistemas de orientación de góndolas.

Oyón -que forma parte del grupo de veinte expertos seleccionados para asesorar en la Estrategia Industrial Europea 2030- concluye que el posicionamiento de Euskadi, con una de las mayores concentraciones empresariales de la UE y un centro de referencia como Windbox, debería «alentar a los principales fabricantes de turbinas eólicas a utilizar estos recursos y estimular contratos con proveedores locales».

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