La entrevista de trabajo ¿es la mejor herramienta para la evaluación de profesionales?

La entrevista de trabajo ¿es la mejor herramienta para la evaluación de profesionales?

Cada semana los expertos de Batea Consultores responden a una selección de preguntas de los lectores sobre recursos humanos y carrera profesional

JAVIER ECHAVE

A la hora de seleccionar profesionales una de las herramientas más utilizadas y, casi siempre, la más importante es la entrevista. Es la fase en la que conocemos personalmente al candidato/a y en la que podemos valorar en mayor profundidad el encaje de la persona con el puesto. Esta valoración siempre está sometida, por un lado al sesgo del entrevistador, por mínimo que sea, y por otro lado, a la capacidad de comunicación de la persona entrevistada. Por ello, tengo el convencimiento que los profesionales que nos dedicamos a la selección, en más de una ocasión, nos quedamos con la sensación de que en la fase de entrevista se nos han podido «quedar por el camino» excelentes profesionales. La capacidad de comunicación y la oratoria es una de las características que tiene una clara influencia en la entrevista. En una entrevista de trabajo quien mas facilidad tiene para relacionarse, mayor capacidad de concreción y con mayor claridad se expresa es quien tiene más probabilidades de ser la candidatura que mejor impresión genere, pero eso no significa que sea la mejor para empresa.

Me voy a centrar en personas extrovertidas que, a priori, lo pueden tener más fácil. Ser una persona extrovertida, significa que eres una persona abierta y con facilidad para relacionarte. Erróneamente se presupone que tienes facilidad para comunicarte, pero no tiene porque ser así. En mi experiencia he conocido a muchas personas que no han sabido «brillar» en la entrevista por esta misma razón.

Como recomendación, a todas las personas que van a participar en una entrevista es que vayan a la entrevista con una preparación previa en la que se reflexione, entre otros, sobre los siguientes temas:

-Situaciones y vivencias en las que han mostrado sus capacidades (iniciativa, trabajo en equipo, liderazgo, capacidad de negociación, etc).

-Pensar en los errores cometidos y lo aprendido de ellos.

-Reflexionar sobre nuestras áreas de mejora (debilidades) para responder con claridad si nos preguntan acerca de ello.

Una vez que hemos reflexionado, en aras de dar una respuesta convincente y solvente en la entrevista; debemos estructurar un discurso en el que seamos capaces de comentar de forma clara, breve y sencilla cada una de estas situaciones, argumentando cuál fue la actuación de uno mismo, cómo fue la coordinación con el equipo y, siendo autocrítico, qué se aprendió de ella.

(Puedes plantear tus dudas en la zona de comentarios o por correo electrónico a web@diariovasco.com para trasladarlas a nuestros expertos, quienes elegirán una selección para responder las próximas semanas)