Los trabajadores de Ingemar inician una huelga indefinida

La plantilla denuncia que el Grupo pretende despedir a los 31 empleados de la fábrica de Usurbil y liquidar la planta

Pilar Aranguren
PILAR ARANGUREN

Los trabajadores de la planta de Ingemar de Usurbil han denunciado esta mañana que el objetivo de la dirección del Grupo es despedir a todos los trabajadores de la factoría guipuzcoana y finiquitar la empresa, que cuenta con unos activos «muy golosos de cuatro millones de euros».

En una rueda de prensa ofrecida esta mañana en la sede de ELA, una veintena de los 31 empleados con que cuenta la planta guipuzcoana han indicado, además, que el Grupo Ingemar pretende alejar el conflicto de Usurbil y para ello «utiliza de manera instrumental los otros centros de trabajo que tiene en el Estado para que faciliten los despidos».

Tal y como ha adelantado DV, el Grupo Ingemar ha presentado un ERE de extinción que incluye a los 31 trabajadores de la planta de Usurbil, pero también a seis del centro de trabajo de Lugo, donde cuenta con otra factoría, y a diez distribuidos entre cinco depósitos que tienen en todo el Estado.

Los trabajadores han recordado que el Grupo Ingemar acometió a finales del año pasado una fusión integrando las dos plantas productivas, la de Usurbil y Lugo, y cambiando la razón social de Gipuzkoa a Galicia. La plantilla denuncia que desde 2009 la dirección ha estado acometiendo una reestructuración tras otra con el ánimo de «deshacerse de la plantilla, ir poco a poco descapitalizando la planta de Usurbil y deslocalizando la producción».

A principios de 2017 la antigua dirección presentó un concurso de acreedores, del cual salió en noviembre de ese año con un convenio de acreedores. A finales del ejercicio pasado se planteó la fusión de todos los activos del grupo culminando dicho proceso con un plan de viabilidad para la planta de Usurbil en enero de este año. Pero la plantilla señala que antes de la fusión los activos del Grupo estaban valorados en 48 millones y tras la misma se redujeron a 24.

Los trabajadores denuncian que el actual accionista mayoritario, Juan José Fernández Orejas, se hizo con el control de la compañía en marzo de 2017 al realizar una ampliación de capital de 300.000 euros «desde el anonimato y utilizando una sociedad pantalla ». Añaden que Fernández Orejas es asimismo accionista mayoritario del Grupo Hedisa y que Ingemar es competencia directa de los principales clientes de dicho grupo.

La plantilla de Usurbil señala que en unos pocos meses el Grupo Ingemar tiene que hacer frente a la deuda, tal y como se comprometió en el convenio de acredores, pero se preguntan cómo lo va a hacer cuando pretenden cerrar la planta que fabrica el producto de mayor valor añadido. La factoría de Usurbil se dedica a la manipulación de mármol. Tras el concurso de acreedores los empleados de la factoría se redujeron a la mitad ya que se acordó la salida pactada y con incentivos de 35 trabajadores.