Los trabajadores de Ingemar se movilizan contra el ERE que les aboca al cierre

Los trabajadores de Ingemar de Usurbil, este viernes dudante la manifestación contra el ERE./Pedro Martínez
Los trabajadores de Ingemar de Usurbil, este viernes dudante la manifestación contra el ERE. / Pedro Martínez

Cientos de personas se manifiestan por las calles de Usurbil y el comité insiste en que peleará hasta el final contra la decisión de la firma

V. AGUIRRE

Los trabajadores de Ingemar, sus familias y, en definitiva, el pueblo entero de Usurbil han salido este viernes a la calle para clamar contra la decisión de la empresa de llevar adelante un expediente de regulación de empleo (ERE) de extinción -basado en despidos- para la totalidad de la plantilla, lo que aboca a la planta al cierre.

Un gesto, además, que ha sido de alguna manera orquestado de una manera muy poco solidaria -así lo explican los representantes de los trabajadores de Usurbil- tanto por la propiedad de la comprañía como por los 'compañeros' de Galicia, donde el grupo tiene otras factorías.

La marcha de este viernes, que ha discurrido por las principales calles de Usurbil para terminar ante la planta, se ha desarrollado tras el lema de 'Ingemar Ez Itxi' (Ingemar no se cierra). Ha finalizado con la lectura de un comunicado de condena por el movimiento del grupo y la advertencia al mismo de que los trabajadores pelearán hasta el final y donde haga falta por sus puestos de trabajo.

En esa alocución a los presentes, los representantes del comité de empresa (capitaneado por el sindicatro ELA) han recordado que «los trabajadores de Ingemar llevan más de diez años soportando une reestructuración tras otra, peleando por nuestros puestos de trabajo e intentando impedir que cierren nuestra planta de Usurbil».

Ante los aplausos solidarios de los allí presentes, los trabajadores de la planta (dedicada al tratamiento, corte y manipulación de mármol) han explicado que el grupo Ingemar «ha presentado durante años varios expedientes de regulación, como el de 2009 -para 200 trabajdores- o el de ahora, que afectaría a 37 trabajadores y sus familias, que no han hecho sino mermar la plantilla irremediablemente».

Eso sí, matizaron los operarios, «la dirección ha planteado este ERE con un objetivo muy claro: que el espediente se tramitara en Madrid y que la comisión negociadora de los despidos estuviera conformada con una mayoría procedente del comité de empresa de Ingemarga, situda en la provincia de Lugo».

En la calle

Evidentemente molestos con la empresa y cariacontecidos ante el futuro que se les presenta, los trabajadores de Ingemar Usurbil han cargado sin pelos en la lengua contra el comité de empresa de la factoría gallega y también contra los sindicatos UGT y CIG, que -han advertido en el comunicado leído al término de la manifestación- «tienen la mayoría en la mesa negociadora».

Estas dos centrales, han dicho, han apoyado un ERE que «ha dejado a treinta familias prácticamente en la calle, permitiendo, además, que una planta que ha dado de comer a todo el grupo Ingemar durante setenta años termine cerrando».

«No se entiende cómo se puede cerrar una instalación que hace solo tres meses, cuando se presentó el plan de viabilidad, se dijo que era reantable a todas luces», se ha añadido en el comunicado. Los afectados están convencidos de que la plantilla de Usurbil no es más que «una moneda de cambio por parte de la dirección de la empresa para que trabajadores de una planta autoricen el despidoy el cierre de otra que a ellos no les afecta». «En definitiva -han recalcado-, un chantaje».

«¿Se sienten orgullosos los sindicatos UGT y CIG y también los trabajadores de la instalación de Lugo? ¿Cómo se lo van a explicar a sus familias? Mejor, ¿por qué no vienen aquí y se lo explican a las nuestras?», ha continuado el comunicado.

El comite de empresa de Ingemar Usurbil, que ha agradecido los apoyos recibidos y, en especial, el prestado por el ayuntamiento de la localidad, ha mantendio que se impugnará el martes el ERE ante la Audiencia Nacional y que se hará lo posible para «desenmascarar a estos sinvergüenzas».