Las nuevas empresas que llegan a Euskadi facturan más que las que se marchan

Instituciones, en la inauguración de la llegada de la compañía Emerson a Irun en 2016./LUSA
Instituciones, en la inauguración de la llegada de la compañía Emerson a Irun en 2016. / LUSA

El cambio de domicilio entre comunidades arroja un saldo positivo por primera vez desde 2015 | La evolución en el primer semestre coincide con la reforma fiscal aprobada, que reduce del 28% al 24% el tipo nominal del Impuesto de Sociedades

Alexis Algaba
ALEXIS ALGABASAN SEBASTIÁN.

¿A que son de los que piensan en renovar su coche cuando ven que los precios bajan y hay buenas ofertas? A que sí. ¿Y juzgan a las personas que aprovechan esa oportunidad? Probablemente, no. Pues algunas empresas que no tienen tan a flor de piel ese sentimiento de pertenencia y buscan el mejor lugar para hacer negocio también exploran las mejores condiciones económicas para asentarse en una plaza y no dudan en cambiarla si esos factores son más favorables en otro emplazamiento. El pacto fiscal en Euskadi sellado por PNV, PSE y PP el pasado curso aprobó un progresivo descenso en los tipos nominales del Impuesto de Sociedades que, para las grandes empresas, pasarán del 28% con el que se gravaban sus beneficios en 2017, al 24% del próximo año, con una transición del 26% en el ejercicio actual. Y desde la entrada en vigor de esta rebaja se han movido a Euskadi desde otras comunidades autónomas 110 compañías con una facturación total superior a los 120 millones de euros.

En el mismo periodo del año, según los datos remitidos por el estudio trimestral de Informa D&B, han abandonado el País Vasco y se han instalado en otra parte del Estado 128 empresas con unas ventas anuales de 49,4 millones de euros. Es decir que, casualmente, la rebaja fiscal impulsada por las Haciendas vascas ha llegado de la mano de un saldo positivo en 72 millones de euros en lo correspondiente a cambio de domicilio de las empresas.

Las cifras

110 empresas
se han mudado de otras comunidades a Euskadi en el primer semestre del año, con unas ventas totales de 120 millones.
1.998,4 millones
de saldo positivo en ventas sumaron los cambios de domicilio en Euskadi entre 2013 y 2015.

Quizá sean casos singulares o evoluciones puntuales, pero el histórico de esta estadística confirma un cambio de tendencia después de dos ejercicios seguidos (2016 y 2017) donde el saldo de facturación de las llegadas y salidas de compañías había sido negativo. Concretamente, las 225 empresas que salieron de Euskadi y las 162 que se instalaron en 2016 dejaron un balance negativo de 290,4 millones de euros; mientras que las 244 que abandonaron el País Vasco y las 171 que llegaron el pasado ejercicio dejaron un negativo de 82,2 millones.

En suma, una pérdida global de compañías que facturaban más de 370 millones, que se mudaron de Euskadi hacia otras comunidades españolas en dos años en los que... ¡Bingo! La fiscalidad nominal para las compañías resultaba varios puntos más gravosa en el País Vasco que en el resto del Estado. Y es que tras la reforma de Montoro en 2014, el tipo nominal del Impuesto de Sociedades pasó en territorio común del 30%, al 25% actual, tras un 2015 de transición con unos tipos del 28%.

Vuelta a los balances positivos

Por tanto, y siempre según las estadísticas de Informa D&B, esos cambios tributarios han ayudado a frenar esa sangría de compañías que habían perdido el interés fiscal de instalarse en el País Vasco en lugar de en otras comunidades del Estado. Y es que el próximo año será la primera vez desde el curso 2014 en el que las Haciendas vascas gravarán con unos tipos nominales más bajos -un punto menos- los beneficios de las compañías asentadas en Euskadi.

Concretamente, entre los años 2013 y 2015, el saldo positivo en la facturación entre las empresas que se mudaron a Euskadi y la abandonaron se elevó hasta los 1.998,4 millones de euros, convirtiendo esa suma en la más alta de todas las comunidades autónomas durante ese trienio. Buena parte de ese resultado se debió a grandes operaciones, como el traslado a Euskadi de la sede de Cecosa Supermercados en 2013, filial de Eroski.

Sea como fuere, el cambio de tendencia llegó tras un ejercicio 2015 que fue el último en el que los tipos nominales entre las Haciendas vascas y territorio común se situaron a la par. Principalmente las firmas que han abandonado Euskadi en los últimos dos años se instalaron en Madrid, donde han aterrizado compañías con unas ventas superiores a los 350 millones que antes se encontraban en territorio foral. Por detrás, la Comunidad Valenciana, con firmas con una facturación de 68 millones, y Cataluña, con 64,9 millones.

Gipuzkoa, prudente

Aunque como hemos apuntado, el saldo a cierre del primer semestre es positivo en 72 millones de euros para el tejido productivo de Euskadi, la Hacienda foral de Gipuzkoa prefiere hacer una lectura prudente en torno a ese cambio de evolución. Desde el fisco territorial no aprecian que la mejoría todavía sea «sustancial» y añaden que la trayectoria registrada en los primeros meses del año «no presenta una evolución fuera de lo habitual» y que se encuentra en línea con la situación económica y fiscal vigente.

Sin embargo, es evidente que de puertas para adentro las Haciendas forales, sobre todo la vizcaína, esperaban que la reforma fiscal que incluía esa bajada de tipos en el Impuesto de Sociedades sirviese para ganar atractivo a la hora de que ciertas compañías se decidiesen por Euskadi para instalar sus negocios. De momento, a la luz de las estadísticas, parece que la fórmula ofrece señales positivas.

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