María Herrero: «El modelo de gestión es muy masculino, falta más visibilidad de mujeres»

María Herrero posa en las instalaciones de Herrekor./LUSA
María Herrero posa en las instalaciones de Herrekor. / LUSA

Herrero, gerente de Herrekor y alardonada como mejor empresaria, considera que «los estereotipos de la infancia y los mensajes subliminales en los medios marcan mucho»

Mikel Madinabeitia
MIKEL MADINABEITIA

María Herrero ha sido galardonada como mejor empresaria por la Asociación de Empresarias de Gipuzkoa. La gerente de Herrekor destaca en su «apuesta por la innovación en la gestión, su habilidad en liderazgo y en la cohesión de equipos», según manifiesta el fallo. Tras su paso por Tecnalia, Herrero tomó hace diez años las riendas de esta empresa familiar afincada en Astigarraga dedicada a la ingeniería industrial o mecánica. Un tiempo suficiente para radiografiar su sector y el papel de la mujer en este ámbito profesional.

-¿Qué significado tiene el premio otorgado por Aspegi?

-Es un aliado para seguir apostando por las personas, la competitividad y la innovación, que son nuestros pilares básicos en Herrekor. Es una muestra también del cariño que tengo a los compañeros. Una oportunidad para compartir y celebrar entre todas las personas que formamos Herrekor en nuestro 40 aniversario.

-Cada vez hay más jóvenes universitarias, de hecho más que chicos, pero tienden a otros sectores en detrimento de los perfiles más técnicos o industriales. ¿A qué se debe este fenómeno? ¿Ha percibido mejoras en los últimos tiempos?

-Había mejorado en los últimos tiempos, pero ahora parece que ha empeorado. Pienso que la clave está en el desconocimiento de lo que ofrece hacer una ingeniería. También es un tema de estereotipos que se marcan desde la infancia, mensajes subliminales en los medios y la falta de visibilidad. Hay que dar la información y que las chicas dispongan de todo el abanico de posibilidades a elegir. Si no lo conoces, eliges sobre lo que ves.

-(...)

-En la selección de personal he fichado un ingeniero en 2018 pero no he podido coger a ninguna mujer. No recibimos ningún currículum femenino el año pasado, cosa que varía en los puestos administrativos. En Herrekor podemos desarrollar la formación para que esas mujeres adquieran conocimientos técnicos trabajando con nuestros productos.

«El año pasado no recibimos ningún currículum de chicas para ser ingeniero»

-¿Qué labor desempeña una ingeniera mecánica?

-Es una persona que puede aprender muy rápido de cualquier reto que se le ponga delante. Puede aportar creatividad para realizar diferentes proyectos y resolver problemas que va encontrándose durante su carrera profesional. Hacer ingeniería te da una capacidad de análisis, aprendizaje y resolución que funciona como una herramienta muy potente.

-¿Sigue haciendo daño el estereotipo de una FP ruda, representada por las máquinas?

-Si hablamos de FP técnica, el atractivo está en los puestos actuales y en los del futuro, relacionados con las nuevas tecnologías, la ciberseguridad, la industria 4.0, la robótica, biotecnología... Vamos a tener que aportar conocimiento para que nos ayuden a ser avanzados tecnológicamente y esos puestos requieren el uso del conocimiento, mucho más que la fuerza. Ser tornera es un valor añadido y necesitan muchas personas detallistas, capaces de mecanizar con el ajuste y la precisión. Ser tornero, un puesto muy solicitado hoy en día, a mí me parece una cosa muy bonita. Pero el mayor esfuerzo tiene que estar en otro sitio.

«La habilidad de negociación en los hombres es más alta que en las mujeres»

-Dígame dónde.

-Si una mujer puede ver todo ese abanico de posibilidades (tornera, programadora, electricista...) es algo que está en su mano. Que haya posibilidades, referentes, visibilidades, es la clave. Y lo que más se valora en una empresa es la actitud: la capacidad de esfuerzo, el detalle...

-¿Cuántas empleadas hay en Herrekor?

-Somos 25 empleados y 10 mujeres.

-No es muy común ver mujeres dirigiendo empresas técnicas.

-La verdad es que no, me he encontrado en un porcentaje bajísimo con mujeres empresarias, emprendedoras o directivas.

-¿Ha percibido trabas por el hecho de ser mujer?

-Me he encontrado unas cuantas, sí. Un ejemplo fue que quería unas botas de seguridad para bajar a planta y no mes las compraban. Las compré yo y luego todo evolucionó, fue para mejor. Ahora ya está establecido. Yo acabé haciendo ensayos de arena de fundición y todo fue porque puse las botas encima de la mesa. Dije: las necesito.

-(...)

-En el mercado laboral hay extrañeza de vez en cuando, pero cuando al final haces las cosas se dan cuenta de que eres igual que los demás. Hay que posicionarnos para intentar normalizar la situación. Y también nos hemos encontrado una ingeniera de ventas visitando a un cliente y llamarle y decirle 'a mí no me mandes mujeres'...

-¿Existe la brecha salarial entre hombres y mujeres cuando desempeñan la misma labor?

-La verdad es que no lo sé (se ríe). De becarios cobrábamos todos igual. Luego en investigación había un cuadro con varios niveles. En la parte directiva y comercial sí que se percibía que la mayoría eran hombres. Lo que puedo decir como gerente es que los hombres sí negocian salario y las mujeres preguntan cuánto van a ganar y ya está. Es un posicionamiento diferente. Las habilidades de negociación son bastante altas en los hombres.

-¿Y el famoso techo de cristal?

-Sí, en investigación lo hay. Llega una edad en la que no se sabe por qué, las mujeres desaparecen. Quizá el modelo de gestión es muy masculino, no hay visibilidad de modelos femeninos. Los modelos participativos, por ejemplo, sí considero que funcionan mucho mejor. Ahí nos sentimos más identificadas. Prefiero que se compartan todos los puntos de vista y luego la decisión ya la toma la responsable. Falta imponer diferentes modelos de gestión. No es todo testosterona.

-Una curiosidad. ¿Cuántas mujeres hubo en su promoción?

-En ingeniería mecánica éramos cinco mujeres de veinte alumnos.

-Subraye un último mensaje.

-Que si todavía no has encontrado nada que te apasione, sigue buscando porque te estará esperando.

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