«Un gerente tiene que ser inconformista y actuar cuando la empresa va bien»

«Un gerente tiene que ser inconformista y actuar cuando la empresa va bien»

Iñigo Odriozola, gerente de Sanmarkosene, afirma que contar con un «grupo de colaboradores cohesionado y motivado es la única forma de gestionar un equipo amplio de trabajo»

ION FERNÁNDEZERRENTERIA.

«Este puesto me permite aportar mi granito de arena para mejorar la sociedad en la que vivimos». Iñigo Odriozola dirige Sanmarkosene y reconoce que está «encantado, es un lujo poder ayudar a las personas mayores». Se encarga de gestionar unas instalaciones con espacio para 190 personas entre la residencia y los dos centros de día.

La empresa

1999
año de fundación. La empresa cuenta con 130 trabajadores, entre sus centros de Errenteria y San Sebastián.
Actividad: Atención a mayores y personas con discapacidad:
La residencia de Errenteria ofrece 130 plazas, mientras que los centros de día de Errenteria y San Sebastián tienen espacio para 30 personas cada uno.

- ¿Cuál es el reto de una sociedad con una población cada vez más envejecida?

- Diría que es el gran reto de la sociedad. Se trata de un problema que estamos afrontando, pero al que no acabamos de coger por los cuernos. Hay una clara tendencia a envejecer cada vez más en casa. Los mayores quieren estar en su entorno familiar. Esto nos lleva a tener que definir una estrategia de atención domiciliaria integral, desde ayudarle a acudir a Osakidetza a acompañarle a hacer la compra, prepararle la comida... Esto es un reto, pero a la vez una oportunidad, porque va a generar mucho mercado de trabajo. De hecho, ya hay empresas que están desarrollando su actividad en este sentido.

- Entonces, ¿las residencias irán desapareciendo?

- No. Acudirán a estos centros cuando la situación en casa resulte ya insostenible, concretamente cuando el cuidado del mayor no se pueda realizar. Las residencias y la atención domiciliaria van a convivir.

- ¿Algún reto más?

- Debemos fomentar el envejecimiento activo y saludable para llegar en mejores condiciones a una edad más avanzada. Está demostrado que las enfermedades degenerativas se hacen más suaves si la persona mayor llega más activa a la edad de 80-85 años. Por esto, resulta importante poner en práctica programas de ejercicio físico y dietas saludables. También es muy importante seguir y dotar de medios económicos a la investigación para el diagnóstico precoz de las patologías relacionadas con la demencia, como el Alzheimer o el Parkinson.

«A los trabajadores siempre se les debe reconocer cuando hacen bien su trabajo»

- ¿Cómo se consigue que todo esto sea viable?

- Conseguir la fórmula para financiar estos retos. Hay que estudiar si se debe realizar vía presupuestos, impuestos, planes privados... También se deben ofrecer unas pensiones dignas, porque una mayoría de los jubilados percibe menos que el salario mínimo interprofesional (en torno a 735 euros). Con este dinero, ¿cómo se va a poder pagar sus necesidades?

- ¿Cuáles son las características de su servicio?

- Nuestro modelo está centrado en la atención a la persona. Un equipo multidisciplinar diseña los objetivos para cada residente en función de su situación. Tenemos médicos, enfermeras, cuidadores, psicólogos, fisioterapeutas, trabajadores sociales, peluqueros, podólogos, monitores de ocio, servicios de limpieza y cocina. Organizamos una gran cantidad de actividades y contamos con la ayuda de voluntarios que vienen a interactuar con nuestros residentes. Además, tenemos una sala de estimulación cognitiva, la sala Snoezelen.

- ¿Qué pilares persiguen en Sanmarkosene?

- Cuidamos de las personas mayores como si fueran nuestros propios familiares y les damos lo que ellos más demandan: compañía, amor, cariño y más cariño. También fomentamos la autonomía, dignidad y el derecho a decidir de estas personas durante su estancia aquí.

- Sanmarkosene se encuentra dentro del grupo Gureak, ¿qué les aporta?

- Además de poder participar en un proyecto social de fuerte arraigo en la comunidad guipuzcoana, nos permite tener una solidez y sostenibilidad económica-financiera por parte de un grupo empresarial sin ánimo de lucro, que nos facilita acometer inversiones que redunden en la mejora e innovación del cuidado de los mayores. Además, en nuestra plantilla contamos con personas con algún tipo de discapacidad física o intelectual. En este sentido, el pasado diciembre pusimos en marcha un proyecto a partir del cual personas con algún tipo de discapacidad trabajan aquí haciendo las camas de los residentes. Está teniendo mucho éxito, ya que se les da visibilidad dentro de un ambiente muy humano.

- ¿Qué le ha llevado hasta Sanmarkosene?

- Soy licenciado en Económicas y he trabajado en empresas de varios sectores, como servicios, industrial, socio-sanitario... Siempre en el área financiera, y en los últimos años en puestos de gerencia. Llegó el momento en el que vi agotados anteriores proyectos y me surgió esta oportunidad.

- ¿Cómo se dirige un equipo tan grande y multidisciplinar como el de Sanmarkosene?

- La única manera de conseguirlo es con un equipo de colaboradores muy cohesionado, motivado y con gran vocación. Yo lo tengo. Caminamos todos en la misma dirección. Todos los días aprendo algo de ellos.

- ¿A qué destina su labor?

- A garantizar la sostenibilidad del proyecto para poder seguir generando oportunidades laborales y conseguir que el equipo sea feliz con su trabajo. Es importante, porque ello va a redundar finalmente en nuestros residentes.

- ¿Qué características debe cumplir un director?

- Lo ideal sería tener una formación en gestión y administración de empresas, conocer el sector en el que trabaja y disponer de una visión global del negocio, con capacidad de estrategia a medio y largo plazo. Debe tener una orientación al cliente y a los resultados, así como una porción grande de innovación.

- ¿Con qué actitudes debe acometer su función?

- El gerente tiene que ser un gran líder. Y ser inconformista. Debe propiciar cambios en su organización, sin miedo a equivocarse o a salir de la zona de confort. De los errores se aprende. No somos robots. Y los cambios los debe hacer no cuando la empresa vaya mal, porque igual ya es tarde, sino que debe actuar cuando la empresa va bien. Finalmente, y quizás lo más complicado, el director debe saber gestionar las emociones. En este sentido, estoy realizando un programa de entrenamiento personal.

- En un trabajo con tanta involucración personal, ¿cómo se mantiene motivados a los empleados?

- En una profesión tan vocacional, la motivación está en ofrecer buenas condiciones salariales y un lugar de trabajo confortable y seguro. También hay que escuchar a los trabajadores para saber cuáles son sus necesidades profesionales y personales. Se debe estar atento a sus sugerencia y que no caigan en saco roto. Además, es necesario reconocerles el trabajo bien hecho. Y, finalmente, hay que ofrecer un buen plan de formación para que ellos desarrollen sus propias capacidades.

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