Comercial Hostelera dobla su tamaño en sólo dos años y factura ya 40 millones
La empresa de cocinas industriales donostiarra estudia nuevas compras mientras prepara su salto al mercado internacional apoyada en la tecnología
Comercial Hostelera, esa empresa que todos tenemos en mente y que ha equipado la cocina de buena parte de las sociedades gastronómicas y de los ... mejores restaurantes guipuzcoanos y vascos se ha hecho mayor, y muy rápido. Convertida formalmente desde enero en CH Group, el nuevo nombre con el que ya triunfa en el mercado español al responsabilizarse de algunos de los proyectos más exigentes del sector de los últimos tiempos, la firma pilotada por Aritz Ajuria ha doblado su tamaño en solo dos años, pasando de una facturación de 21 millones de euros en 2023 a los 40 con los que va a cerrar el presente ejercicio. En ese mismo periodo, la plantilla ha pasado de 70 a 150 personas, con un especial peso de los perfiles de alto valor añadido, no sólo técnicos o tecnológicos sino también comerciales.
Con la vista puesta en su nuevo Plan Estratégico, planteado para el periodo 2026-2029, la empresa –dedicada al diseño, fabricación, instalación y mantenimiento de cocinas industriales– pretende seguir comprando otras firmas del segmento y ultima su salto al mercado internacional, donde peleará por contratos con clientes 'premium'.
Comercial Hostelera del Norte, nacida en 1969 de la mano de un amplio grupo de representantes de elementos de cocina, ha experimentado en los últimos tiempos una verdadera transformación, en la que la tecnologia y la profesionalización han sido algunos de los pilares de su crecimiento.
Dos han sido los grandes hitos en ese reciente proceso de transformación que ha dado la vuelta como un calcetín a la firma nacida en el Paseo de Miqueletes de Donostia y que hoy tiene su cuartel general en Rekalde.
El primero, la transformación de la propiedad de 2015, pasando de un accionariado muy diverso y atomizado a otro mucho más concentrado con los gestores y el equipo técnico como líderes, entre los que destacan los hermanos Ajuria (Ane y Aritz) y Kirmutz Barrutia (los tres son los únicos miembros que quedan en la propiedad de las cuatro familias fundadoras), junto a Ricardo Gómez Segura y quien fuera histórica gerente, Marian Aranguren.
Un salto de gigante que permitió empezar a pensar en salir fuera y en diversificar mercados, con la vista puesta en segmentos como los hoteles o las colectividades (residencias, hospitales, colegios...). Entonces la empresa facturaba seis millones y tenía 30 empleados.
Compañero de viaje
La hoja de ruta estaba clara, y llegó el momento de captar recursos para financiar ese cambio. Fue entonces cuando surgió la oportunidad de incorporar al accionariado a Stellum Food & Tech (uno de los fondos de la Fundación Artizarra), que se hizo con un 25,6% de la empresa pagandi un dinero que nadie se llevó al bolsillo en forma de dividendo, sino que se dedicó a sufragar el crecimiento.
«Cuando nos planteamos incorporar a alguien y miramos fondos de inversión descubrimos a Stellum, que casó perfectamente con nuestra filosofía; sin romper nada, con dinero de aquí para empresas de aquí... un buen compañero de viaje», asegura.
Así, poco después, llegó la compra de las madrileñas Ibertrasa o Tramainox, o la de Gesven, dedicada a sistemas de extracción y que Comercial Hostelera consolida en sus cuentas al poseer un 75% del capital desde el año pasado.
Y las que vendrán, porque, confiesa Aritz Ajuria, el nuevo Plan Estratégico incluye «seguir creciendo de forma de forma orgánica, pero también inorgánica mediante compras». «Sí, tenemos identificado perfectamente el mercado y queremos comprar más», sentencia.
De la misma manera, director general de CH Group abre la puerta a nuevos negocios, complementarios al tradicional. Y ñade que «de lamisma manera que probablemente tenemos que incorporar un componente internacional, tendríamos que incorporar más negocios como, por ejemplo, el menaje».
«Cuando llegó Stellum nos propusimos convertirnos en el líder del mercado en España y podemos decir que ya lo somos», defiende orgulloso Ajuria, que insiste una y otra vez en que «esto es labor de todo el consejo, no mía; no tengo ninguna medalla que colgarme».
Propuesta de valor
Ajuria subraya con vehemencia que el crecimiento experimentado por CH Group se ha apoyado en una especialización profunda de la oferta de la compañía y una apuesta por la tecnología sin par en el negocio.
«Tenemos una propuesta de valor muy diferente que no está permitiendo acceder a contratos y clientes premium», señala el directivo, que resalta que ahora el grupo dispone de cuatro 'patas' como son la extracción (Gesven), el mobiliario de acero inoxidable con fábrica propia, el área de frío (también con un equipo propio) y la maquinaria.
«El grado de sofisticación es muy elevado, puesto que trabajamos sistemas singulares. Dedicamos mucho esfeurzo a la preventa, con técnicos comerciales y cocineros propios que antes de nada calculan con el cliente qué necesita excáctamente, si va a cocinar de dia, de noche, incluso los tráficos de personas por los pasillos. Los planos, con un grupo de diez personas en la oficina técnica, son milimétricos a sus necesidades», dice.
En los últimos años, la empresa ha realizado un esfuerzo notable en tecnología propia para, con un modelo de hornos verticales, «ofrecer ahorros de espacio de hasta un 40% y mejoras del gasto energético, de agua o de limpieza de ese orden». «Además, damos un servicio posterior más allá del tradicional que no da nadie, permitiendo por ejemplo que un grupo de residencias controle en tiempo real y automatice las cocinas de todos sus establecimientos», concluye Ajuria.
De las sociedades gastronómicas a las grandes cocinas de lujo
Sepa usted que si va la Sociedad Gastronómica o a Cañoyetan, en la Parte vieja donostiarra, cena en los restaurantes Portuetxe, Zuberoa o Akelarre, o se aloja en el Hotel María Cristina la cocina es de Comercial Hostelera, hoy CH Group. Una empresa que en 56 añospasado de vender cafeteras y lavajillas a las sociedades y restaurantes guipuzcoanos a crear cocinas de autor para hoteles o grandes grupos de restauración por las que se llegan a pagar más de medio millón de euros. Eso, sin abandonar el origen, por supuesto. Residencias, colegios, empresas de transporte por ferrocarril, hospitales, residencias, cáterings, comedores de empresas... El universo de clientes se ha abierto enormemente mientras se sofisticaban la empresa y su oferta. De hecho, la firma lleva los grandes contratos mediante 'project managers', igual que la industria, dedicados en exclusiva a esos clientes. Unos clientes que exigen mucho y que, en ocasiones, hacen de la cocina su particular tarjeta de presentación con un cierto 'pique' entre estrellas de la restauración. CH Group está presente en los mejores.
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