CAF eleva un 66% su beneficio hasta 100 millones y consolida una cartera récord de 15.579 millones
La industrial beasaindarra sortea la incertidumbre y afianza su avance gracias al fuerte impulso de la actividad, la captación en Europa y la mejora sostenida de la rentabilidad operativa
Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) cerró los nueve primeros meses del ejercicio con la inercia propia de las compañías que ya saben convivir con ... la incertidumbre. El grupo dirigido por Javier Martínez Ojinaga elevó sus ventas un 8%, hasta 3.165 millones, impulsado tanto por el negocio ferroviario -el corazón tecnológico e industrial del grupo- como y, sobre todo, por el tirón de los autobuses de Solaris. El área ferroviaria creció en torno al 4%, mientras que las ventas de autobuses se dispararon un 26%, gracias a más entregas y a un precio medio más elevado por el mayor peso de los modelos de cero emisiones. El resultado operativo (EBIT) alcanzó los 161 millones, un 18% más, con una mejora del margen hasta el 5,1%, y el beneficio neto atribuido se disparó un 66%, hasta los 100 millones.
La base industrial, por lo tanto, se mantiene firme. La compañía ha vuelto a registrar una contratación excepcional, con nuevos pedidos por 4.049 millones hasta septiembre, un 80% más que un año antes. Ese ritmo ha llevado la cartera total hasta los 15.579 millones, un máximo histórico que aún no recoge la suma del megacontrato de Bélgica -de un paquete inicial de 1.695 que puede ascender a los 3.400 millones-, y que garantiza varios años de actividad. Además, el llamado 'book-to-bill' -la relación entre lo contratado y lo vendido- se sitúa en 1,3 veces en el conjunto del grupo, con un comportamiento más maduro en el negocio ferroviario (1,0) y un salto mucho más acusado en autobuses (2,2), donde las entradas de pedidos superan con holgura a las ventas del periodo.
El mapa de CAF también se está desplazando. El 72% de la contratación se localiza en Europa, con el 64% del total en el resto del continente y alrededor de una quinta parte en el mercado español, mientras que América y Asia-Pacífico completan el reparto. Por líneas de actividad, el 40% de la nueva captación corresponde a vehículos ferroviarios, el 29% a autobuses, el 23% a servicios de mantenimiento y el 8% a soluciones integrales y sistemas, reflejando un equilibrio creciente entre construcción de material rodante, servicios recurrentes y movilidad urbana eléctrica.
Detrás de estas cifras se encadena una sucesión de proyectos en mercados clave como Francia y Polonia, pero también en otros más emergentes, como Marruecos, Taiwan y América. Además, Solaris se ha consolidado como uno de los grandes vectores de crecimiento del grupo, y acumula una cartera de pedidos de 2.317 millones y 2.759 vehículos, máximos históricos tanto en valor como en volumen. Desde Beasain se insiste en que se mantiene una perspectiva de crecimiento cercano al doble dígito en ventas, mejora de la rentabilidad y un 'book-to-bill' por encima de uno.
Salto internacional
En la sede central, en Beasain, el mensaje no cambia: se mantiene la previsión de cerrar 2025 en línea con los objetivos anunciados —crecimiento cercano al doble dígito en ventas y mejora de rentabilidad— y se afianza la idea de que el grupo ha dado un salto estructural en su posición internacional. Una afirmación que no oculta los riesgos —la inflación de costes aún pesa en algunos proyectos ferroviarios y la tensión geopolítica obliga a reforzar los sistemas de cumplimiento y diligencia debida—, pero que resume bien el momento de la compañía.
Es un resultado que llega con la compañía inmersa en varios frentes estratégicos. Por un lado, el contrato de Jerusalén, sometido en las últimas semanas al escrutinio político y social, continúa su ejecución con medidas reforzadas de seguridad y con la defensa pública de CAF sobre la legalidad internacional del proyecto. Por otro, la megadjudicación de Bélgica, valorada en hasta 3.400 millones, ha superado ya las últimas barreras judiciales. Y, en paralelo, sigue abierto el recurso en Irlanda por el contrato del Dublín–Belfast de 650 millones, que se tramitará por la vía rápida.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión