Borrar
Vecinos de Zumaia en el entorno de Astilleros Balenciaga, al borde el río Urola. Gorka Estrada
Astilleros Balenciaga

«Es una buena noticia y esperamos que no toquen las condiciones de los trabajadores»

Zumaia celebra con prudente optimismo la llegada del nuevo propietario y los vecinos confían en que la nueva etapa mantenga la estabilidad

Mikel Calvo

Zumaia

Lunes, 1 de diciembre 2025

Comenta

A media mañana, en el camino que bordea el Urola, el silencio metálico del astillero aún sorprende. Ahora, con la noticia de la venta de Astilleros Balenciaga al grupo emiratí Abu Dhabi Ports, en Zumaia empieza a asomar una especie de esperanza tranquila: un «a ver qué pasa» que mezcla alivio y cautela en un pueblo que ha crecido mirando estas gradas. Los vecinos que estos días se acercan a echar un vistazo coinciden en lo básico: que vuelva la actividad ya es algo. La naval zumaiarra es parte del paisaje y de la vida cotidiana, y la idea de ver otra vez movimiento en los talleres —aunque sea poco a poco— despierta un optimismo discreto, de esos que no se dicen muy alto por si acaso.

La operación llega después de un camino largo y pesado, con problemas financieros, negociaciones que casi nadie veía y un concurso de acreedores que amenazó con apagar del todo el astillero. La autorización judicial de la venta ha despejado ese miedo y ha abierto la puerta a una nueva etapa. Aun así, en Zumaia se sigue cada paso con atención. Balenciaga no es solo una empresa centenaria: es un símbolo del pueblo, y aquí cualquier cambio se siente más cerca, casi en casa.

Egoitz, zumaiarra de unos 40 años, se detiene unos segundos mirando hacia la nave principal. «En principio es bueno la venta, porque sigue la actividad y el empleo, y eso siempre es bueno para el pueblo», explica. Dice que en su cuadrilla llevan semanas comentando el pulso entre inversores, Gobierno Vasco y comité de empresa, pero que nadie se atreve a dar el futuro por cerrado. «Falta la versión de los trabajadores, claro. Ellos son los que saben cómo están las cosas por dentro», añade. Su esperanza, insiste, es «que les mantengan las condiciones» y que esta nueva etapa no suponga más incertidumbre de la que ya han vivido.

A José Antonio Rodríguez, jubilado y vecino «de toda la vida», la venta le despierta una mezcla de alivio y resignación. «Es una empresa histórica —dice—, y no es tan importante quién viene ahora como que se mantengan los empleos y la actividad». Recuerda tiempos en los que, según cuenta, «aquí venía mucho trabajador de fuera», mientras que ahora calcula que la plantilla fija ronda «los 50 o 60», además de subcontratas.

«Mucha pena ver esto así, tan parado»

Junto al paseo del muelle, Rosa Mari —zumaiarra— y su amiga vizcaína Maite observan el astillero con un punto de nostalgia. «Mucha pena ver esto así, tan parado», lamenta Rosa Mari. «Yo soy de Zumaia de toda la vida y siempre hemos visto aquí barcos haciéndose, dando trabajo. Verlo así da pena…». La noticia de la reactivación les ha devuelto cierto optimismo. «Esperemos que los árabes se porten», dice sin rodeos. «Lo importante es que vuelva el empleo y haya carga de trabajo».

José Manuel, otro jubilado que se acerca cada día a caminar por la zona, lo resume de manera sencilla: «Mantener el sueldo y eso es lo importante, aunque está bien claro que mantener el trabajo viene lo primero». A él le da igual que el grupo que entra sea extranjero. «Mientras deje trabajo… que vengan. Aquí lo que no queremos es más meses de cierre ni de líos». Cree, como otros vecinos, que la plantilla «ya ha pasado bastante» y que ahora «toca estabilidad».

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

diariovasco «Es una buena noticia y esperamos que no toquen las condiciones de los trabajadores»

«Es una buena noticia y esperamos que no toquen las condiciones de los trabajadores»