Competencia desmantela un cártel de 19 empresas de montajes industriales

Competencia desmantela un cártel de 19 empresas de montajes industriales

La vasca Tamoin, sancionada con 3,44 millones de euros

MANU ÁLVAREZ

La Comisión Nacional de la Competencia ha dado a conocer el desmantelamiento de un cártel de empresas dedicadas al sector de montajes industriales -también al mantenimiento de instalaciones- que estaba formado por 19 compañías y que llevaba 17 años actuando de forma coordinada. Según asegura el organismo que preside José María Marín Quemada, las empresas tenían acuerdos y un sistema organizado para repartirse un buen número de contratos licitados por empresas privadas en el sector energético. El descubrimiento de su operativa, recalca la CNMC, ha sido posible gracias a la denuncia presentada por una de las empresas que formaban parte de este grupo, al tiempo que otra más ha colaborado mediante la entrega de pruebas para reducir su sanción. Entre las empresas implicadas la CNMC sitúa a la firma vasca Tamoin, líder en el sector en la comunidad autónoma vasca y con una importante actividad en otros países, así como a Montajes Barbadun, de Muskiz. Tamoin recibe una de las sanciones más abultadas fruto de este expediente, con una multa de 3,44 millones de euros -uno de sus directivos también es sancionado a título individual-, mientras que en el caso de Barbadun la penalización económica asciende a tan sólo 38.577 euros. La empresa ya ha anunciado que recurrirá la sanción ante los tribunales de justicia.

El documento que ha hecho público la CNMC da cuenta de la resolución de un expediente de investigación que se inició a mediados de 2017 y en el que considera que ha recopilado pruebas concluyentes de que este grupo amañaba sus ofertas. Con ello, así se desprende de la nota, conseguían repartirse un mercado de subcontratación en el sector de la energía, al parecer ligado a refinerías. El importe total de las sanciones impuestas ahora a este grupo de 19 empresas supera los 54 millones de euros, al tiempo que un grupo de ocho directivos de esas compañías son sancionados con 280.000 euros en total.

«Las empresas sancionadas crearon un entramado para repartirse clientes y licitaciones, intercambiar información sensible con sus competidores, realizar ofertas de cobertura, fijar compensaciones y precios. Tales actuaciones -señala la CNMC- se consideran constitutivas de un cártel. Se trata de una conducta prohibida». El organismo supervisor del funcionamiento del mercado ya ha anunciado que la sanción implica también que algunas de estas empresas no podrán presentarse a licitaciones del sector público.

Desde el 18 de enero de 2001 hasta la realización de las inspecciones en julio de 2017, ha desvelado la CNMC, el cártel se repartió al menos 746 licitaciones que correspondían a una veintena de clientes. «Se han acreditado al menos 18 reuniones a las que acudían las empresas de ámbito nacional o que operaban en varias zonas para coordinar el cártel», relata este organismo.

Competencia también ha desvelado la forma de operar de este grupo para repartirse las contrataciones que, matiza, fue evolucionando a lo largo del tiempo. «En una primera etapa -ha indicado-, la empresa designada para ser la adjudicataria de la obra daba sus precios para que fueran elevados por las demás mediante ofertas de cobertura hasta un cierto porcentaje. En una etapa posterior, las empresas se intercambiaban versiones de archivos 'Excel', que iban rellenando cada una con los precios y las ofertas de cobertura. Los mecanismos de contacto -concluye la explicación de la CNMC- fueron evolucionando a lo largo de 17 años para dificultar su detección, desde faxes, contactos telefónicos, hasta 'WhatsAp' o correos electrónicos».