Un impulso al emprendimiento femenino

Cada vez son más las mujeres que dan el salto a la creación de su propio negocio | Emekin ha facilitad ola apertura de 849 pequeñas empresas en Gipuzkoa desde su arranque en 2007

Un impulso al emprendimiento femenino
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Si hace algunos años nos hubieran dicho que las mujeres de nuestro país abordarían el emprendizaje como lo hacen ahora, no nos lo creeríamos. Todos sabemos que las mujeres siempre han tenido más dificultades que los hombres a la hora de buscar empleo, y mucho más a la hora de empezar a crear su propio negocio.

Hoy en día, cada vez son más las mujeres que se arriesgan y fundan su pequeña empresa. El avance que se ha producido se debe en gran medida al apoyo que reciben de la mano de programas como Emekin, impulsado por la Asociación de Mujeres Empresarias de Gipuzkoa (Aspegi) y la Diputación. La iniciativa está destinada a promover proyectos emprendedores impulsados específicamente por mujeres.

Desde el arranque de este programa en 2007, ha facilitado la puesta en marcha de 849 empresas y se han creado 1,4 puestos de trabajo de media en Gipuzkoa. De las empresas creadas durante estos años, el 55,59% se dedica al sector de los servicios, el 35,55% al comercio y el 8,86% a la hostelería. Respecto a la actividad por comarcas, donde más mujeres emprendedoras hay es en Donostialdea (38,08%), seguida por Goierri (11,97%) y Beterri (11,21%).

La cifra

849
empresas han sido creadas por mujeres en Gipuzkoa desde 2007 gracias al apoyo de Emekin, con una media de 1,4 empleos generados. Más de la mitad de las firmas son del sector servicios, el 35% del ámbito del comercio y el 8,86% de la hostelería. La tasa de paro femenino es del 12,40%.

Han sido muchas las mujeres que han entrado en el programa Emekin, desde 2007. Se han entrevistado 1.775, de las que finalmente 1.591 han entrado en este programa. Una iniciativa que ha logrado reducir la brecha de emprendimiento entre hombres y mujeres. De hecho, en 2007 la distancia en la tasa de actividad emprendedora era de 6,4%, y diez años después se ha reducido al 0,2%. Las cifras van mejorando, pero aún existe mucha diferencia entre ambos géneros, tal y como admiten los impulsores del programa.

Una de las razones de que se haya reducido esa brecha es la mayor incorporación de las mujeres al mercado laboral en los últimos años. Una cuestión que destacaba la consejera de Empleo y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal, al hilo de los últimos datos de la evolución del paro y de la ocupación. Con todo, apuntaba que todavía no es suficiente, ya que «el descenso del desempleo sigue favoreciendo más a los hombres que a las mujeres».

Con los datos de julio, en Gipuzkoa el paro ha descendido en 2.617 personas en el último año. Una caída que beneficia más a los hombres. Mientras los primeros reducen la cifra de desempleados en 1.445, las féminas lo hacen en 1.172. Una evolución que hace que en el territorio haya 18.641 desempleadas frente a 12.885 parados varones.

Si ampliamos el foco y comparamos las cifras de este año con las de hace cinco, se observa que ha crecido el porcentaje de paro entre las mujeres respecto del total de desempleados. Si en 2013, suponía el 52,98% ahora llega al 59,12%, casi siete puntos más. Además, con los datos de la EPA del segundo trimestre, la tasa de paro entre los hombres es del 8,74%, mientras que entre las mujeres llega al 12,40%. Una realidad que hace más acuciante el impulso del emprendizaje entre las mujeres para poder engancharlas al mercado laboral.

Según el informe Global Entreprenaurship Monitor, el nivel de emprendimiento en Gipuzkoa supera el de la media vasca, pero se sitúa por debajo de la estatal. En concreto, el 3,8% de los hombres del territorio prevé crear una empresa frente al 3,6% de las mujeres.

Las emprendedoras guipuzcoanas comienzan su andadura de la mano de Aspegi, asociación que las encamina, previa orientación y participación en el taller de actitudes empresariales, hacia cualquiera de las entidades específicamente homologadas para esta iniciativa por la Diputación. DV ha hablado con tres guipuzcoanas que gracias a las ayudas que les ofreció el programa Emekin decidieron dar el paso y crear su propio negocio.

María Granada Mateos Acedo
María Granada Mateos Acedo

María Granada Mateos Acedo «Este tipo de programas son necesarios porque las mujeres tenemos muchas barreras»

María Granada Mateos Acedo, después de haber estudiado Biología y con 32 años de edad, ha abierto el Outlet Hogar Lasarte, ubicado en Lasarte-Oria. Se dedica a la venta de electrodomésticos y artículos del hogar totalmente nuevos, pero a un precio más económico que en el mercado.

Supo de la existencia del programa Emekin-Mujer Emprendedora gracias a un curso de la Cámara de Comercio sobre escaparates. Fue este organismo quien le dio el empujón para comenzar.

Antes de empezar con su propio negocio, trabajó en varios sitios. Entre ellos, un gimnasio y en la empresa de electricidad Endesa. En ésta última se dedicó a la administración y gestión de equipos. «Al final, casi todo era marketing» señala.

Redes sociales

La tienda de María Granada lleva abierta tres años y según nos comenta, al principio no se vendía mucho, «me costó trabajo que se llegara a un buen volumen de ventas». A día de hoy, lo que más funciona para promocionar su 'outlet' es la red social Facebook. En el barrio de Oria, donde está ubicado el negocio, afirma que no hay ningún otro comercio que la utilice. Añade que que el papel sigue siendo predominante a la hora de publicitarse. «A la gente le gusta recibir la propaganda en el buzón», señala. El primer año invirtió mucho en publicidad de papel y ahora, el 75% lo hace a través de internet. También tienen cuenta en Instagram. La página web la tienen casi terminada, «solamente nos queda abrirla, pero todavía no nos ha dado tiempo». Gracias al boca a boca y a los diferentes medios tecnológicos «la gente nos va conociendo», señala orgullosa.

«Cuando ves que la montaña se hacemuy grande, hay una persona animándote»

Por otro lado, comenta que después de haber emprendido se ha dado cuenta de que el programa Emekin «es muy necesario, porque las mujeres tenemos muchísimas barreras. No sé si el mundo de la moda, el calzado… u otro tipo de sectores están más vinculados a la imagen de las féminas, pero en mi negocio no es muy común y te das cuenta de la necesidad de este tipo de programas».

María explica que desde el primer momento el proyecto se orienta a las personas que quieren emprender e iniciar un plan de negocio. «Te hacen una valoración y miran que seas coherente, tengas ilusión, ganas…» señala.

Emekin pone a disposición de las seleccionadas una asesoría, abogados… «Te ofrecen ayuda y eso cuesta dinero, aunque tú no lo veas». La emprendedora, nacida en Reina de Badajoz, está muy agradecida y subraya que el trabajo que realizan los asesores «es muy importante, ante cualquier dificultad que tengas te aconsejan que sigas una determinada línea. Incluso cuando ves que la montaña se te está haciendo muy grande, hay una persona animándote a continuar».

Remarca que para empezar con un negocio hay que tener ganas. «Yo siempre me quedo con una frase que me dijo un profesor y amigo: las ganas siempre ganan, lo demás son excusas».

Aitziber Olano
Aitziber Olano

Aitziber Olano «La asesoría delprimer año fue muy importante para mí»

Aitziber Olano, emprendedora de la Residencia Canina-Felina Leorpe, situada en San Sebastián, conoció el programa Emekin gracias a que la directora es prima de su pareja, Lander Mitxelena. Fue ella la que les habló sobre el programa y, según señala, «nos pareció una idea muy interesante para empezar».

Antes de comenzar con su negocio, estuvo trabajando como becaria, tras haber acabado sus estudios de ingeniería. Tanto su pareja como ella se quedaron sin trabajo y, como no conseguían encontrar nada, decidieron hacer de su afición una forma de ganarse la vida. Los animales les han gustado desde siempre y han tenido varios perros. Aitziber explica que «estuvimos buscando un terrenito pequeño para cuidar perros como los nuestros y los de nuestros amigos y, al encontrar éste y ver las posibilidades que ofrecía, empezamos a pensar en ello seriamente».

«Al principio teníamos como idea principal cuidar perros como algo complementario»

Al principio, tenían como idea cuidar perros como algo complementario a su trabajo, pero al final ha acabado siendo su trabajo. Al empezar con el negocio, la única ayuda económica que recibieron fue la familiar. Emekin les ayudó a arrancar y trabajaron con la Cámara de Comercio para desarrollar el plan de viabilidad. Después, tuvieron un año de asesoría gratis que fue fundamental para ellos ya que, según explica Aitziber, «tenemos mil cosas en mente, como para empezar a preocuparte también de Hacienda, papeles... Para mí fue muy importante». También les enseñaron como funcionarían una vez metidos en el negocio los temas de las finanzas, tarifas... «Nos dieron unas pinceladas un poco para saber por donde ir» remarca.

Contratación

Llevan dos años al frente de Residencia Canina-Felina Leorpe y, a pesar de que meten muchas horas, están contentos. Aitziber y Lander son los únicos trabajadores, aunque no descartan contratar a alguien para que les ayude. En temporada vacacional la actividad es mayor, aunque durante todo el año «cuidamos bastantes perros».

Disponen de dos tipos de jaulas, unas para grupos de perros «sociables» y otras para «no sociables», estas últimas individuales. Todas cuentan con zona exterior e interior. También disponen de campas donde sacan a los animales, mientras limpian las jaulas por la mañana y por la tarde. «Si están en grupo salen juntos a jugar y corretear. Los que están solos suelen ir con el perro que sabemos que se lleva bien». Además cuidan gatos. Señala que «funciona muy bien en verano, luego durante el año no tanto». También han tenido hurones y loros. Ofrecen servicio de recogida y entrega a domicilio de los animales.

Para terminar, Aitziber remarca que a pesar de que el trabajo es bastante sacrificado y se dedican a ello incluso los sábados y domingos, «estamos muy contentos».

Carmen Ortiz de Urbina
Carmen Ortiz de Urbina

Carmen Ortiz de Urbina «Me apasiona la aventura en que me he metido, aunque tengo mucho que aprender»

Carmen Ortiz de Urbina se encuentra al frente de la pastelería Le Paries, ubicada en San Sebastián. Nació en Bergara, aunque vino a vivir muy joven a la capital guipuzcoana.

Conoció el programa Emekin-Mujer Emprendedora gracias a la Federación Mercantil. «Quería entrar en el negocio de la pastelería Le Paries, lo comentamos y me animaron», señala. Antes de quedarse con el negocio, estuvo trabajando como empleada. Al dueño de la pastelería le gustaba como trabajaba. Carmen explica que él le dijo que quería seguir con la pastelería, «pero sin preocuparse. Me indicó que yo era la persona adecuada para que fuera su socia».

Carmen explica que le dio miedo empezar con el negocio, sobre todo por el tema económico «y eso que tenía el apoyo del dueño de Le Paries». Añade que también temía por los resultados. «Tú tienes una idea en la cabeza, pero no sabes si va a salir como piensas».

Indica que recibirá ayudas económicas por ser mayor de 45 años -ha pasado un año y todavía no la ha percibido- y mujer emprendedora -ha cobrado la mitad de la partida de Emekin-. También contará con alguna subvención por que el cartel de la tienda está en euskera.

«Invertí mi herencia»

Carmen señala con orgullo que «empecé invirtiendo aquí vendiendo el piso de mi madre a mis hermanos, mi herencia... Porque si estás esperando a las instituciones... En fin... Te piden muchísimo papeleo y que vuelvas a repetir el papeleo una y otra vez».

Tiene tres empleados que le ayudan a sacar el negocio adelante y subraya que «encontrar trabajadores que te apoyan, hacer un equipo bueno y sobre todo, trabajar mucho es importante».

Añade que está muy contenta con los compañeros, ya que antes de trabajar con ella «estaban en el paro. Son personas que tienen ganas de trabajar y de sacar adelante el negocio». Además, apunta que durante el año que lleva al frente, no ha cogido ningún día de vacaciones.

Antes de introducirse en la hostelería, se dedicó al mundo de la moda. Tuvo una tienda de ropa durante nueve años y cuando decidió dejar ese sector y comenzar a buscar trabajo, remarca que no lo conseguía. «Me veían muy mayor a pesar de que yo iba con muchas ganas y soy una mujer muy trabajadora».

Fue un año después de estar buscando empleo cuando se enteró de que se iba a abrir una pastelería y, a pesar de no contar con ninguna experiencia en hostelería, se presentó. Fue el mismo dueño de Le Paries quien le dio la oportunidad de trabajar.

Carmen afirma que le apasiona la aventura en la que se ha metido. «Tengo mucho que aprender y espero que el negocio dure muchos años», concluye la emprendedora.

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