«La economía no puede prescindir de la empresa familiar»

Álvaro Videgain, José Luis Acea, Iñigo Barrenechea y Miguel Zugaza. / FOTOS: LUIS ÁNGEL GÓMEZ
Álvaro Videgain, José Luis Acea, Iñigo Barrenechea y Miguel Zugaza. / FOTOS: LUIS ÁNGEL GÓMEZ

El Bellas Artes albergó una jornada donde se analizaron las alternativas para captar fondos de estas firmas y la oportunidad de inversión que suponen |

ERLANTZ GUDE BILBAO.

El Museo Bellas Artes de Bilbao albergó ayer una jornada sobre empresa familiar organizada por El Correo y Banca March, enfocada en las alternativas de financiación para este tipo de compañías así como en la oportunidad de inversión que representan. Miguel Zugaza, director de la pinacoteca e integrante del consejo asesor de Banca March en Euskadi, ejerció de anfitrión con un guiño a las familias al evocar sus aportaciones al museo. Recientemente, los García-Urtiaga han donado una escultura de Richard Serra.

Precisamente este periódico como anotó su director general, Iñigo Barrenechea, «arrancó entonces con un editorial sobre la importancia de unir tradición y progreso». Y recordando las raíces familiares de este medio, ensalzó la solvencia de la empresa familiar ante los nuevos retos, lo que la convierte en un «resorte dinámico del tejido empresarial».

Para dar cuenta de las ventajas de la financiación complementaria, Álvaro Videgain, presidente de Tubacex y también miembro del consejo asesor de Banca March en el País Vasco, repasó cómo el grupo industrial esquivó hace décadas una tesitura adversa emitiendo obligaciones convertibles. «Fuimos los primeros de España, innovamos en financiación», subrayó.

José Luis Acea, consejero delegado de Banca March -que próximamente estrenará oficinas en Moyua-, reivindicó el carácter pionero de la entidad en la coordinación de emisiones de valores en el Mercado Alternativo de Renta Fija. Recordando que las empresas familiares son el 90% de las existentes en España, esgrimió que «la economía no puede prescindir de ellas», cuando generan «el 70% del empleo privado y representan un 60% del PIB». El consejero delegado parafraseó al presidente del Instituto de la Empresa Familiar, Francisco Riberas, para definir a estas compañías: «Fueron 'startups' que han creado trabajo invirtiendo con riesgo en periodos complejos».

Alternativas de financiación «El mejor momento para pedir dinero es cuando todavía no se necesita»
José Manuel Arcenegui, Guillermo Ruiz-Longarte, Javier Orbea, Álvaro González González, Mikel Larreina, Gonzalo Gómez Retuerto y Manu Alvarez.
José Manuel Arcenegui, Guillermo Ruiz-Longarte, Javier Orbea, Álvaro González González, Mikel Larreina, Gonzalo Gómez Retuerto y Manu Alvarez.

Las empresas deben preocuparse de buscar dinero en los momentos de vacas gordas, cuando su falta todavía no acucie. ¿El propósito? Prepararse para cuando el ciclo económico mengüe. Y buscar financiación no sólo en los bancos, como ha sido tradicional, sino en otros nichos que poco a poco se van abriendo camino. Por ejemplo, el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF), el segundo mercado de deuda.

Sobre esta idea giró el coloquio con el que abrió el telón la Jornada de Empresa Familiar, una cita moderada por el corresponsal económico de EL CORREO, Manu Alvarez. Contó con seis analistas que conocen bien el terreno: la propia Banca March, que ha acompañado a numerosas empresas en el tránsito; tres compañías que han recurrido con éxito a estas fórmulas alternativas –Tubacex, Elecnor y Ulma–; el toque académico de la Deusto Business School y la aportación del representante del MARF, una especie de «director de orquesta».

Abrió el fuego el director general de Banca Corporativa de Banca March, José Manuel Arcenegui, quien explicó que la financiación alternativa «no entra en conflicto con la tradicional ni puede sustituirla». Su reflexión de que es bueno anticiparse «y sembrar para cuando se necesite», fue recogida por el director director financiero de Tubacex, Guillermo Ruiz-Longarte, quién narró cómo tras sortear la recesión con la banca convencional, la empresa alavesa de tubos pensó en la opción de la financiación alternativa.

Hace un lustro emitió bonos por 39 millones y hoy el grupo industrial ha pasado a colocar un programa de pagarés por 150. En línea con Arcenegui, Ruiz-Longarte defendió que «el dinero hay que pedirlo cuando no se necesita y no esperar a que acucie la necesidad».

El director financiero de Tubacex no ocultó que se fijaron en el ejemplo de Elecnor, la «primera empresa grande» en registrar en este mercado un programa de pagarés, ampliado en la actualidad a 250 millones. Álvaro González González, el responsable de las emisiones de deuda de la ingeniería, mostró de hecho su extrañeza por que no haya más compañías que se decanten por esta fórmula de financiación, «dadas sus ventajas de flexibilidad y coste». ¿Aporta tranquilidad reducir la dependencia de los bancos? «Simplemente creemos que diversificar es positivo», resumió.

El director financiero del Grupo Ulma, Javier Orbea, aportó su singular experiencia. El consorcio afrontó con mucha cautela la apuesta por la financiación alternativa. Eran entonces unos «desconocidos en el mercado de capitales» y, además, la suma de ocho cooperativas, un modelo singular por el control que ejercen los socios trabajadores. Pero como el 80%de su deuda estaba en sólo cinco entidades, Ulma puso en práctica una de las lecciones de la crisis: no es bueno poner todos los huevos en la misma cesta. Finalmente, emitió pagarés por 50 millones. Todo fue bien y ahora sopesa lanzar bonos a largo plazo.

Para Mikel Larreina, vicedecano de Deusto Business School y experto en instrumentos financieros, la financiación complementaria aún está lejos de ser una vía habitual. Situó en este contexto el objetivo comunitario de lograr la Unión de Mercados de Capitales, que integrará diferentes modelos de financiación.

Por un mercado flexible

De cara a los próximos años, Larreina auguró un protagonismo creciente de los bonos sostenibles y la entrada de «elementos de disrupción» como pueden ser las 'fintech' y las 'big tech' –las grandes compañías tecnológicas que han incursionado en el ámbito financiero–. Es este un fenómeno «con riesgo» y aún «poca regulación» que ha irrumpido en Latinoamérica, India o China; un país este último en el que se han implantado medidas para tener un mayor control.

¿Y cómo ve todo esto el MARF, el segundo mercado de deuda? Su director gerente, Gonzalo Gómez Retuerto, enfatizó la importancia de que el mercado ofrezca flexibilidad, «una amplia gama de productos, con distintas alternativas de plazos, estructuras...». Eso sí, dijo, hay que tener muy en cuenta la realidad de cada empresa, acompañándola en la gestión de la operación, que debe tener un coste asumible.

Gómez Retuerto puso en valor que sesenta compañías hayan apostado ya por el mercado alternativo, donde empezaron a hacerse las primeras emisiones en 2014, habiendo superado los 12.000 millones de euros. El saldo vivo es de 3.500 millones. La clave, concluyó, es que en tiempos adversos «la diversificación brinde liquidez».

Oportunidades de inversión «Las cotizadas con protagonismo de una familia son más rentables»
Gaizka Zulaika, José María Ortega, José María Galíndez y Carlos Mas.
Gaizka Zulaika, José María Ortega, José María Galíndez y Carlos Mas.

¿Son las compañías familiares una oportunidad de inversión? A tenor de las cifras, rotundamente sí. Lo enfatizó Carlos Mas, presidente del centro para negocios familiares del Instituto de Empresa, organismo que ha hecho tres estudios sobre la materia y que ayer ejerció como moderador de un debate en torno a esta pregunta. Según la información que maneja, las compañías con protagonismo familiar no sólo capean mejor las crisis y corren menos riesgos, sino que arrojan una rentabilidad en Bolsa un 3% superior a las convencionales.

Gaizka Zulaika, director de la Asociación de Empresa Familiar de Euskadi (Aefame) –que el martes celebra su asamblea anual en San Sebastián–, reivindicó la necesidad de que este colectivo aumente su presencia en el País Vasco. Actualmente supone un 84,4% del tejido frente al 90% del conjunto de España. ¿Por qué? Esgrimió tres motivos que pueden explicar esta diferencia: la presencia en la comunidad de grandes firmas como Michelin, Mercedes e Iberdrola; las décadas de extorsión de ETA; y el tejido cooperativo, muy fuerte sobre todo en Gipuzkoa. Zulaika defendió que las familiares «son empresas con alma, y si hacemos que busquen capital, que crezcan, mejor». Una de sus grandes cualidades, agregó, es el valor reputacional.

El coloquio contó con el vívido relato de José María Galíndez, el presidente de Solarpack, quien explicó cómo, ante el rápido crecimiento de la fotovoltaica, exploraron vías para lograr fondos. La opción de mantener la misma estructura de capital y reinvertir los beneficios estaba agotada, y «desarrollar proyectos con pérdidas no era una opción». Así que las alternativas pasaban por vender la empresa, «cuya compra los asesores anticipaban que sería rápida», o la salida a Bolsa. Y ahí está, en el mercado continuo, fajándose día a día.

Lo más estresante de aquellos días, evocó Galíndez, fue el proceso de salto al parqué, ya que con un equipo limitado y volcado en la expansión de Solarpack para mantener vivo el negocio, se enfrentaron a más de 120 encuentros con inversores de todo el mundo.

¿Cómo ha cambiado la empresa desde entonces? Aunque en el ámbito financiero Galíndez observa un funcionamiento similar, hoy debe dar cuenta de sus proyectos a los inversores. Ha habido asimismo cambios evidentes en la gestión, con un consejo de administración con siete miembros –frente a los cuatro anteriores y la propiedad restringida a solo tres personas–. Este órgano está compuesto hoy por un 42% de mujeres –en línea con las políticas de buena gobernanza–, las reuniones se desarollan en inglés y, a veces, por videoconferencia. Y la compañía debe informar sobre sus datos operativos y financieros. Hay todavía más disciplina, resumió, y a Solarpack le va bien con todo ello.

Banca March, por su parte, decidió crear el Family Businesses Fund para atender la necesidad de capital de la empresa familiar. Con una rentabilidad media del 8%anual, José María Ortega, director general de March Asset Management, puso en valor las ventajas de una herramienta financiera que registra una elevada participación de inversores extranjeros. Una prueba, dijo, de la seriedad que ofrece.