La depreciación de los coches por la nueva normativa de emisiones dispara las ventas

La depreciación de los coches por la nueva normativa de emisiones dispara las ventas

La entrada en vigor del protocolo WLTP en septiembre incrementa las automatriculaciones para vender vehículos sin este requisito

ERLANTZ GUDE

La venta de coches experimentó en julio en España un notable incremento del 19,3% sobre el mismo mes del año anterior -un 17,5% en el caso de Euskadi-, lo que invita a deducir un estado más que saludable de la automoción. Sin embargo, si se analizan los datos al detalle, se observan matices que rebajan la espectacularidad del repunte registrado; un aspecto reconocido por las asociaciones del sector, las patronales de los fabricantes, los concesionarios y los distribuidores y los reparadores.

Cabe destacar a su vez el impacto en la comercialización de vehículos diesel que han tenido las palabras de la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, quien adujo que tenían «los días contados», aunque sus consideraciones fueron posteriormente puntualizadas. Así, la venta a particulares de coches de gasóleo ha caído un 31,2%.

Para comprender los resultados de lo sucedido, hay que tener en cuenta que el verano favorece al sector, además del continuo aumento de las ventas desde el final de la crisis. Sin embargo, hay un factor que ha sido determinante, y es la entrada en vigor el próximo 1 de septiembre del protocolo WLTP, que afecta tanto a coches de gasolina como diesel y que elevará las exigencias sobre las emisiones contaminantes.

El nuevo paradigma trastoca toda la cadena. Desde el fabricante al usuario, que, salvo cambios en la política fiscal y debido a las mayores restricciones de la norma, tendrá que abonar una suma mayor en el impuesto de matriculación. A ello podría unirse la decisión del fabricante de repercutir en el precio la adecuación al protocolo. Pero, ¿cómo afecta a los constructores? El grueso de los vehículos que pongan en el mercado deberán estar sujetos a la nueva norma, teniendo por tanto estrecho margen para dar salida al resto del stock. Concretamente, el equivalente a un 10% de los coches que vendieron el pasado año.

Una evidencia de la relatividad del éxito de julio es que, frente al 19,3% de subida, el aumento de los coches comprados por particulares ha sido del 10,5% -Ganvam, la patronal de los distribuidores y reparadores, matiza que un «mercado sano» está ligado al protagonismo de los particulares-. Entretanto, las empresas y las compañías de alquiler de vehículos -'rent a car'- crecieron un 29,5% y un 31,3%, respectivamente.

En el incremento de las ventas a empresas han sido fundamentales las automatriculaciones de los concesionarios para deshacerse del stock y no verse atropellados así por el protocolo WLTP. Si de enero a junio se registraron unas 45.000 en estos establecimientos, solo en agosto la patronal de los concesionarios (Faconauto) prevé que habrá 15.000.

Las automatriculaciones se anotan como vehículos vendidos en el canal de empresas. Los concesionarios podrán comercializarlos en septiembre, pero ya no como coches nuevos, sino de ocasión, más baratos. Y aquí llega el dato clave: en el canal de empresas también se contabilizan las firmas que han salido de compras aprovechando la depreciación de los vehículos.

La persecución que está sufriendo el diesel por sus emisiones de óxidos de nitrógeno -NOx-, causante de enfermedades respiratorias, ha venido reduciendo a lo largo del año la adquisición de vehículos de este tipo, tanto por parte de particulares como de empresas. Sin embargo, la tendencia se ha invertido en este verano de oportunidades, y las empresas y las compañías dedicadas al alquiler han renovado en parte sus flotas con el perseguido vehículo. En tal contexto, y pese a los malos tiempos para el gasoil, esta tecnología ha elevado en medio punto su menguante presencia entre los coches más vendidos del mes.

La gasolina es la alternativa

Las patronales del sector están muy molestas con el ataque a los diesel protagonizado por la ministra Ribera. Esgrimen la gran inversión de los fabricantes para hacerlos menos contaminantes. Y, sobre todo, apuntan la aún endeble movilidad eléctrica, con exiguos datos de venta -un 6,4% incluyendo los híbridos en julio- y sin una red de puntos de recarga para hacer atractiva su compra. En semejantes circunstancias, «la alternativa al motor de combustión es el motor de combustión», anota Faconauto. Cae el gasóleo, pero lo que gana terreno es la gasolina, que este mes se dispara entre particulares un 36% sobre julio de 2017 y representa ya el 57,6% de los coches comercializados el pasado mes.

El marco actual devuelve por tanto el protagonismo a un combustible que las instituciones trataron de combatir planteando la alternativa del gasoil y que emite más partículas de CO2. Por el momento, los concesionarios vizcaínos no han tenido que tirar los precios de los diesel, dijo ayer el presidente de la asociación territorial, Jon Lekue. Y es que, pese a los deseos a futuro, siguen siendo una opción muy práctica. Mismamente, el Ayuntamiento de Bilbao ha reforzado este año la flota policial con el alquiler de 35 turismos diesel.

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