«Debemos estar atentos, porque la guerra comercial tendrá consecuencias»

Hugo Montalvo. / MORQUECHO
Hugo Montalvo. / MORQUECHO

Hugo Montalvo, gerente del área comercial de Ecenarro, señala que la prioridad es seguir dando servicio a los clientes

F. S. SAN SEBASTIÁN.

Ecenarro se ha especializado en la fabricación de piezas complejas para automoción, tanto en su planta de Bergara como en la de Celaya (México). La compañía marcha viento en popa, con una facturación en ascenso desde hace ocho años. Las ventas en 2009 fueron de 9,3 millones de euros, con una progresión que le permitió el año pasado alcanzar los 21,3 millones. El 79% de la facturación proviene de las exportaciones, con Alemania, Francia, Polonia y Reino Unido como mercados más importantes.

Ahora bien, estos excelentes resultados no adormecen a los directivos de la compañía, máxime ante la 'guerra comercial' desatada por EE UU. Hugo Montalvo, gerente del área comercial de Ecenarro, señala que resulta difícil calibrar el impacto en el sector, «pero seguro que alguna consecuencia tendrá». Explica que los efectos pueden ser varios, desde el abaratamiento de la materia prima (acero), porque lo que China no venda a EE UU acabará inundando la UE, hasta aranceles del 20-25% a las exportaciones europeas, a los que se sumarían los provocados por el 'Brexit'. «Sea lo que fuere -subraya Montalvo- debemos estar atentos y actuar para no perder competitividad y seguir proveyendo a nuestros clientes».

De momento, las previsiones siguen siendo optimistas. En 2018 Ecenarro estima cerrar el ejercicio con un incremento de ventas del 18%. «Tanto los proveedores de materia prima como los de otras operaciones secundarias nos consta que están en una tendencia positiva», señala Montalvo.

Vocación internacional

El directivo de Ecenarro atribuye el óptimo posicionamiento de la industria vasca de componentes a una experiencia en los mercados exteriores trabajada a lo largo de años. «Existe una vocación de internacionalización que ha ayudado a asentar y crear una red de empresas y suministro muy interesante y rica».

Montalvo añade que en el extranjero «cuando vamos a presentarnos a potenciales clientes, nos damos cuenta de que conocen la realidad industrial de Euskadi. Este hecho supone una garantía que ayuda a la hora de que tomen una decisión».

Para mantenerse en esta privilegiada posición, el sector deberá asumir nuevos retos. Ecenarro señala que uno de los más importantes es la adaptación a los cambios que se producirán en los próximos diez años, especialmente los derivados del coche eléctrico y autónomo. «La industria vasca -subraya Montalvo- debe detectar hacia dónde está evolucionando el mercado y acompañarle en dicho viaje para seguir creciendo».

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