El cierre de la costera más corta del bonito se aplaza al miércoles tras caer las capturas

Descarga de bonito en el arranque de la campaña de este año, en el puerto cántabro de Santoña./
Descarga de bonito en el arranque de la campaña de este año, en el puerto cántabro de Santoña.

El Ministerio, que decretó el cese de la pesquería para mañana, aprecia un margen de cuota | La campaña concluirá con una buena rentabilidad gracias al ahorro que ha supuesto la cercanía de la especie y a una cotización mejor que la de 2017

Alberto Echaluce
ALBERTO ECHALUCESAN SEBASTIÁN.

Ni blanco, ni negro, un gris claro... Las gestiones realizadas desde la Dirección de Pesca del Gobierno Vasco han tenido un éxito limitado de cara a prolongar la campaña del bonito. Finalmente, el Ministerio de Agricultura y Pesca ha decidido prorrogar hasta el próximo miércoles las capturas cuyo cierre había decretado para mañana. Por tanto, a las 00,01 horas del próximo jueves, día 23, habrá terminado para la flota artesanal del Cántabrico la costera del bonito más corta de la historia, ya que lo habitual es que se prolongue hasta octubre.

La Secretaría General de Pesca justificó ayer la nueva decisión en un descenso del ritmo de las capturas diarias y la existencia por tanto de un margen de cuota como para permitir las faenas cuatro días más. Ese menor ritmo se traduce en que hasta ahora se lleven capturados 13.053.791 kilos de bonito, un 86,93% de la cuota total disponible, que asciende a 15.015.580 kilos, con lo que los arrantzales pueden apurar las faenas.

La cifra

13.053 toneladas
de bonito llevaba capturadas hasta ayer la flota del Cantábrico, 13053.791 kilos en concreto, lo que supone el 86,93% de la cuota total disponible, que asciende a 15.015.580 kilos. El mércoles de la semana pasada, víspera de que se anunciara el cierre, se había alcanzado el 80% de la cuota -12.020 toneladas-.

El pasado día 9 el Ministerio decretó el cierre precautorio de la pesquería mañana, para llevar a cabo un recuento de las capturas, ante el previsible agotamiento de la cuota. La nueva orden de la Secretaría de Pesca reconoce que desde la comunicación de la semana pasada hasta ayer se han reducido las capturas.

El Gobierno Vasco consideró prematura la decisión inicial de cierre de la pesquería ya que, a su juicio, el margen de cuota permitía prolongar por lo menos una semana las capturas. Asimismo sugirió al Ministerio la posibilidad de negociar con Portugal un intercambio de su cuota de bonito a cambio de otras especies, con lo que se podrían ganar unos días más de faena. Desde la Dirección de Pesca del Gobierno Vasco, su responsable, Leandro Azkue, reconoció ayer que no le consta que se haya activado esta iniciativa. Por tanto, la prórroga de capturas se queda por debajo de las aspiraciones de los arrantzales.

Buena campaña

La flota vasca arrancó la campaña en julio con buenas capturas. Así para el día 27 se llevaban descargados 8.182.611 kilos en total, más de la mitad de la cuota, con lo que se encendieron las luces rojas. El pasado miércoles, víspera de que se anunciara el cierre, se había alcanzado el 80% de la cuota -12.020 toneladas- y las capturas avanzaban a un ritmo de entre el 8% y el 10% semanal.

Los arrantzales han encontrado muy cerca el pescado, lo que ha contribuido a esas capturas significativas. Ello ha aumentado la rentabilidad, ya que se reduce el consumo de gasoil si se compara con las largas travesías cuando deben desplazarse a los caladeros de Irlanda. Otro factor que incide es la elevada temperatura de la mar, que posibilita la concentración de los túnidos en nuestra costa. También favorece la presencia de anchoa, principal alimento del bonito, lo que facilita su localización y su pesca con caña.

El bonito seguirá en el mercado, pero de arrastre

Pese al cierre de las costera el día 23, los comercializadores vascos de pescado garantizan que la medida no va a significar la desaparición por completo del bonito de las pescaderías, a las que piensan suministrar la especie desde otras flotas. Los comercializadores reconocen que las fuentes de suministro serán los buques pelágicos de Francia e Irlanda, además de los boniteros de Canarias, que dispondrán en esas fechas de cuota para seguir pescando. Recuerdan los antecedentes de otros cierres decretados por las autoridades, sin ir más lejos a primeros de septiembre de 2016, y que el bonito llegó a los mercados procedente de esas flotas. En aquella ocasión el cierre prematuro se debió a que España cedió 1, 2 millones de kilos de bonito a Francia a espaldas del sector pesquero.

Junto a las buenas capturas, los precios han sido mejores que el año pasado, con lo que la flota ha obtenido una notable rentabilidad. Según los comercializadores de Ondarroa, donde se produce una fuerte presencia de barcos de Gipuzkoa, el precio medio ha rondado los 3,60 euros-kilo en lonja, «un nivel elevado en relación con los últimos años». En 2017, los puertos vascos recibieron, 6,7 millones de kilos con un valor en primera venta de 26,3 millones de euros.

Remanente de atún

El cierre de la costera supone un imponderable para los arrantzales, debido a que habitualmente se prolonga hasta octubre, pero en esta ocasión el ritmo de capturas, con descargas de 40.000 kilos de media por barco, desemboca en un final prematuro, en un momento en el que la demanda tira fuerte de la especie.

El parón conllevará que a partir del día 23 los barcos de arrastre pelágico de Francia e Irlanda serán los únicos que tendrán cuota, con lo que la oferta de bonito sería exclusivamente de esta flota. La vasca de cerco, la mayoritaria, deberá dedicarse a otras especies, como la sardina y el chicharro, mientras que la de cacea, integrada sobre todo por barcos vizcaínos, tendrá que amarrar hasta febrero, cuando se abra la pesquería del verdel.

En principio, los arrantzales cuentan con la posibilidad de pescar patudo y un pequeño volumen de atún rojo, tras haber vendido parte de la cuota de esta última especie a empresas de engorde. En concreto, la flota cedió el 82% de su cuota en el Atlántico a las empresas Ricardo Fuentes e Hijos, de Cartagena, y Balfegó, de L'Ametlla de Mar (Tarragona). Las cofradías de Gipuzkoa y Bizkaia renunciaron a pescar 660.000 kilos y se reservaron otros 140. 000. Este remanente será el único recurso alternativo al cierre del bonito. Pero la cantidad es tan insignificante que su agotamiento será cuestión también de días, con lo que la flota padecerá una larga inactividad en otoño e invierno.

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