Crece la economía y crece la brecha salarial

La minimización de la brecha salarial fue una de las reivindicaciones que prevalecieron en las manifestaciones del 8 de marzo con motivo del Día de la Mujer./MORQUECHO
La minimización de la brecha salarial fue una de las reivindicaciones que prevalecieron en las manifestaciones del 8 de marzo con motivo del Día de la Mujer. / MORQUECHO

Entre 2013 y 2016 la diferencia de ingresos entre hombres y mujeres ha aumentado en 100 euros. Esa distancia provoca, a su vez, que los varones tributen al fisco foral 2.100 euros más de media por IRPF que las trabajadoras

Alexis Algaba
ALEXIS ALGABASAN SEBASTIÁN.

La historia se repite a la salida de cada recesión económica. Los hombres, que tradicionalmente se han profesionalizado en sectores como la industria y la construcción, ven cómo se eleva su abanico de posibilidades de mejor empleo y mayores salarios. Según apuntan los analistas, son los primeros que pierden su trabajo cuando llega una crisis, pero cuando la situación comienza a corregirse de forma notable, son también los que con más facilidad se suben a la ola de la recuperación. Y con datos se demuestra. Así, según el informe sobre la renta de las personas físicas de 2016 de la Hacienda de Gipuzkoa, último disponible, la brecha salarial entre sexos se ha ampliado en casi 100 euros desde el inicio de la recuperación económica.

La propia consejera de Empleo y Políticas Sociales, Beatriz Artolazabal recordaba con los últimos datos de desempleo en la mano que hace falta «una mayor incorporación femenina al mundo laboral ya que los hombres se benefician en mayor proporción de las ofertas de empleo». Y según comprobamos en las estadísticas, no solo se benefician en mayor medida de las ofertas, sino que también se adjudican las propuestas de trabajo que presentan las mejores condiciones. Solo así se entiende que la brecha salarial entre hombres y mujeres en Gipuzkoa -a fecha de cierre de 2016, los últimos datos disponibles hasta que se cierre la actual Campaña de la Renta- haya aumentado hasta los 8.426 euros.

Es decir, que un hombre guipuzcoano al azar ingresa por rendimientos de trabajo 23 euros más al día que una mujer del territorio seleccionada de forma aleatoria. O, lo que viene a ser lo mismo, un varón percibe un euro a la hora más por su trabajo que una trabajadora guipuzcoana.

A cierre de 2016, cada guipuzcoano ganaba de media un euro a la hora más que las guipuzcoanas

Sería del todo demagógico que sin analizar al detalle las particularidades del empleo de cada uno de los 358.680 declarantes del IRPF en Gipuzkoa con rendimientos de trabajo (164.578 mujeres y 194.102 hombres) resolviéramos que la brecha es producto en su conjunto de la discriminación por sexos en algunos sectores o puestos de trabajo. Sin embargo tampoco se puede obviar que uno de los principales retos es que se potencie la vocación industrial de las mujeres, de forma que su presencia en el sector manufacturero gane peso y esa brecha salarial lejos de seguir agrandándose tienda a disminuir en ejercicios futuros.

Dicha distancia registró su punto más bajo en el año 2013 según las estadísticas que maneja el departamento de Hacienda que dirige Jabier Larrañaga. En aquel ejercicio, la brecha entre lo que ingresaban de media los hombres guipuzcoanos por rendimientos de trabajo y las mujeres, se situaba en los 8.332 euros. En ese curso, los varones declaraban 29.463 euros de media en salarios, mientras que las féminas dejaban esa cuantía en los 21.131 euros.

Siete de cada diez contribuyentes con salarios inferiores a los 10.000 euros son mujeres

Tres cursos más tarde, los hombres declaran 1.392 euros más que entonces, un 4,7% más, hasta situar la marca media en los 30.855 euros. Las mujeres, por su parte, han visto incrementarse sus rendimientos en 1.298 euros, un 6,1% más, y sitúan el montante medio en los 22.429 euros. Es cierto que las subidas de ingresos entre las mujeres ha sido mayor, pero hay que tener en cuenta la base desde la que parten, que es notablemente inferior a la masculina. De esta forma, en euros contantes y sonantes, la subida salarial entre las mujeres ha sido casi 100 euros menor, distancia en la que se ha ampliado esa brecha de género.

En la distribución por tramos de declarantes de rendimientos de trabajo encontramos que de los contribuyentes que comunicaron ingresos inferiores a los 10.000 euros, el 69,5% fueron mujeres, por el 30,5% de varones. En la franja que se sitúa por debajo de los 30.000 euros al año figuran más de siete de cada diez mujeres que perciben un salario en Gipuzkoa, concretamente, el 73% de ellas. Mientras, apenas la mitad de los hombres asalariados del territorio (55%) ingresa menos de 30.000 euros por rendimientos de trabajo al año. Y, en términos generales, los mayores sueldos pertenecen a hombres: hay 10.587 varones que ganan más de 60.000 euros al años frente a 3.829 mujeres.

El pago de tributos

El Departamento de Hacienda de la Diputación de Gipuzkoa realiza estos análisis con el objetivo de obtener la radiografía tipo del contribuyente del IRPF en el territorio. Así, no solo resume los ingresos por rendimientos de trabajo de cada uno de los tributantes, sino también otros saldos a tener en cuenta, como el rendimiento bruto de capital o el de actividades económicas.

Las mujeres declaran una media de 10.906 euros como rendimiento bruto de actividades económica; y los hombres, en cambio, aplican una media de 14.275 euros por el mismo concepto. La brecha en este caso es de 3.369 euros.

Por IRPF el fisco foral ingresó 1.628 millones de euros, de los que el 65% fue tributado por hombres

En suma, la base imponible media en lo que respecta al IRPF fue en 2016 de 27.305 euros en el caso de los hombres, por 16.738 euros en el caso de las mujeres, por lo que el 'agujero' entre sexos en esa base imponible, se eleva hasta los 10.567 euros. En términos generales, una mujer abonó de media por IRPF 3.704 euros al fisco guipuzcoano, mientras que los hombres ingresaron al fisco 5.806 euros. Las féminas, por tanto, pagaron por el impuesto sobre la renta un 36,2% menos que los varones (2.102 euros menos). La cuota líquida general del IRPF fue de 1.628 millones de euros, de los que las mujeres abonaron un 35% (571 millones) y los hombres, el 65% restante (1.058 millones).

Parejas del mismo sexo

El estudio realizado por el Departamento de Hacienda y Finanzas que dirige Jabier Larrañaga, realiza a su vez una clasificación entre los tipos de declaraciones de IRPF presentadas. En 2016, el 78,7% de los contribuyentes optó por la individual, por el 21,3% que lo hizo por la conjunta.

Además del modelo de pareja o familia tradicional formado por hombre y mujer, también se presentaron declaraciones realizadas por parejas del mismo sexo. El número de estas últimas se elevó a 447 (23 más que el ejercicio previo), de las cuales 231 estaban compuestas por dos mujeres y 216 por dos hombres. Aquí también hay diferencias: La base imponible media de la pareja homosexual masculina fue de 29.139 euros y la de mujeres, de 22.924 euros.

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