El Banco de España admite su parte de responsabilidad en la gestión de la crisis

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, hoy en el IESE. /EFE
El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, hoy en el IESE. / EFE

El gobernador quiere ser «independiente y riguroso» tras el coste reputacional que ha sufrido el supervisor, como le ha acusado el Congreso

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha admitido el «coste reputacional» que ha tenido la supervisión realizada por la institución en los peores años de la crisis y la mala imagen que esa situación generó entre la población. «Era algo de esperar», ha asumido Hernández de Cos durante el Encuentro del Sector Bancario del IESE, que tiene lugar hoy en Madrid.

El máximo responsable del supervisor, quien asumió el cargo el pasado mes de junio, después de seis años de Luis María Linde al frente de la institución, ha puntualizado que «no hay ningún regulador haya salido indemne si sus bancos hayan sufrido una crisis», como la acontecida en España con virulencia entre 2010 y 2013. Por eso, Hernández de Cos ha indicado que el Banco de España está «concentrado» en «tratar de vovler a recuperar esa reputación que perdimos» en el pasado. «Tenemos que ser lo más independientes y rigurosos posible», ha admitido en su intervención.

Lo hace apenas dos semanas después de que la comisión que investiga la crisis en el Congreso cargara la mayor parte de la responsabilidad de lo que ocurrió en aquellos años de recesión a supervisores como el propio Banco de España. En su informe de conclusiones, indicaron de forma virulenta, por ejemplo, que estos organismos «no hicieron frente a sus obligaciones». Así se refiere el texto aprobado -sin unanimidad-por los diputados en el que se plasman las conclusiones de un año y medio de comparecencias en las que apenas existen referencias a la culpa que pudiera derivarse de los gobernantes sucesivos, al menos, desde 2008.

Los políticos se han asegurado un dictamen en el que evitan cualquier responsabilidad de sus antiguos o actuales compañeros de bancada en el caso del PSOE y el PP. Su mayoría parlamentaria en este órgano ha conseguido que las miradas se dirijan hacia organismos que habrían actuado con una política que «cuanto menos» -apunta el documento- «puede calificarse de laxa» a la hora de vigilar y tomar medidas para evitar que la crisis fuera tan dura como finalmente resultó.

En este sentido, el gobernador confía en la creación de la Autoridad Macroprudencial, en la que está trabajando el Ministerio de Economía, cono vía para poder actuar con las nuevas funciones que ahora tiene el Banco de España, frente a lo que ocurría hace unos años.

Por otra parte, Pablo Hernández de Cos ha advertido a la banca tradicional del «riesgo» de que pueda «quedar relegada» a una mera actividad de proveedora de servicios básicos y de bajo valor añadido, como la operativa habitual -ingresos, transferencias, etc.- que se realiza en las sucursales, frente al desembarco de nuevos operadores digitales. Por ello, ha instado a «reaccionar» para «capturar todas las oportunidades» que está ofreciendo la digitalización.