Los bancos centrales buscan una respuesta coordinada ante la crisis

El presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, tras su última reunión el 31 de julio./ EFE / DPA
El presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, tras su última reunión el 31 de julio. / EFE / DPA

Debaten en su cumbre anual como sus distintas políticas afectan al comercio y la actividad, y estudian financiar las inversiones directamente

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

En un tranquilo lugar de la América profunda, en el valle de Jackson Hole (Wyoming), se reúnen desde este jueves y hasta el próximo sábado los gobernadores de los principales bancos centrales del mundo en un simposio anual, que organiza la poderosa Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos. Sobre la mesa, la necesidad de buscar una respuesta coordinada ante la próxima crisis económica, que se ve ahora más cerca.

Diferentes economistas y analistas de mercados vienen advirtiendo de que la política monetaria se está haciendo cada vez más «disfuncional», y lejos de ayudar al crecimiento económico puede haber estado entorpeciéndolo en parte. La propia Fed reconoce en el documento introductorio a ese evento que «las diferentes trayectorias de la política monetaria en los últimos años», con tipos de interés muy diferentes entre distintas economías, «afectan al cambio de las divisas, al comercio y a la actividad mundial». Incluso el tamaño de los bancos centrales «impacta en los mercados financieros».

Aunque firmas como la gestora de inversiones BlackRock también advierten que «el giro acomodaticio» que ya han dado algunos de ellos «contribuye a prolongar el ciclo económico». De eso debatirán estos días sus líderes junto a destacados economistas y profesores, pero desde la Reserva Federal tienen claro que «el ritmo de normalización va a ser distinto al del pasado», pues junto a los tipos de interés los banqueros «deben tener en cuenta el impacto de las materias primas y de los mercados financieros en la actividad económica y en la inflación».

Una de las propuestas a discutir es si las autoridades monetarias internacionales han de «atajar el problema en su raíz» e intervenir directamente en la financiación de las inversiones que necesita la economía. Es decir, si sería más efectivo que los bancos centrales –supervisados por paneles de expertos– transfirieran dinero sin intermediarios a los actores públicos y privados para reactivar el crecimiento, lo que cambiaría el sistema financiero tradicional.

Presión sobre la Fed

Además, se espera con cierta expectación el discurso que este viernes pronunciará el presidente de la Fed, Jerome Powell, pues las actas de su última reunión celebrada el pasado 31 de julio parecen confirmar que el recorte de tipos en Estados Unidos adoptado entonces -hasta el rango del 2%-2,25% y el primero en más de una década- será solo una medida puntual. Hablaríamos entonces de «un simple reajuste o recalibración a mitad de un período expansivo», señala Aitor Méndez, analista financiero de la firma IG, un 'bróker' británico de los mercados de valores.

El presidente Donald Trump, crítico con lo que él considera «falta de visión» del banquero, le ha llegado a tachar de «despistado» y en las últimas horas le ha pedido -vía twitter, su herramienta de comunicación preferida- que recorte hasta en un punto el precio del dinero para «impulsar la economía». La Reserva Federal volverá a reunirse el 17 y el 18 de septiembre para estudiar posibles decisiones de política monetaria.