El ajuste de la red bancaria en Euskadi se ha llevado por delante un tercio de oficinas

El ajuste de la red bancaria en Euskadi se ha llevado por delante un tercio de oficinasGráfico

Desde que estalló la crisis en 2008 se han cerrado cerca de 700 sucursales, un recorte que en el País Vasco han liderado los grandes bancos

ANA BARANDIARANSAN SEBASTIÁN.

Al principio estuvo motivado por la hecatombe de la crisis financiera, que provocó una oleada de fusiones y absorciones de las entidades menos solventes, entre las que figuraban muchas de las antiguas cajas de ahorros. Después se sumó la necesidad acuciante de recortar costes ante la presión de unos tipos de interés en mínimos. Y como telón de fondo un cambio de modelo derivado de que cada vez son más los clientes que operan por internet. El caso es que el ajuste de la red de oficinas no cesa y, aunque va perdiendo intensidad, año a año se suman nuevos cierres.

En Euskadi el recuento de las sucursales clausuradas desde el estallido de la crisis en 2008 ya se acerca a las 700, lo que supone la desaparición de casi un tercio de la red. En concreto, el 32%. Según los últimos datos del Banco de España, el número de oficinas se sitúa en el País Vasco en torno a las 1.360, una cifra similar a la que había a finales de los años 70 del pasado siglo.

La reestructuración del sector bancario ha sido más drástica en el conjunto de España porque ha habido comunidades en las que han quebrado hasta más de una entidad, algo que no ha ocurrido en el País Vasco. Así, el recorte de la red a nivel estatal se eleva al 42%, con el cierre de cerca de 20.000 oficinas, hasta quedarse en un total de 26.500.

El dato

1.360 sucursales
componen en la actualidad la red bancaria vasca.

Si bien el ajuste no se detiene, sí se observa que el año pasado se ralentizó tras el acelerón experimentado en 2016. Así, en Euskadi se cerraron 81 sucursales el año pasado, lo que en términos relativos equivale a un 5,6%. En el ejercicio anterior el descenso rozó el 7%, con la desaparición de más de un centenar de oficinas. Son los datos que arrojan los anuarios estadísticos de la CECA -antiguas cajas de ahorro con Kutxabank y Caixabank a la cabeza en Euskadi-, la AEB -aglutina a los bancos- y la Unacc -la asociación de cooperativas de crédito, entre las que destaca Laboral Kutxa-.

En 2017, así como en los últimos años, son los bancos -BBVA, Sabadell, Santander-Popular...- los que están liderando el recorte de la red. En concreto, en el pasado ejercicio fueron los responsables de casi la mitad de los cierres. En el balance acumulado desde 2008 también son los que han aplicado la reestructuración más agresiva. Han echado la persiana a 300 sucursales, el 37% del total de 2008. El ajuste es algo más contenido en las excajas de ahorros (-31%) y todavía más moderado en el sector de las cooperativas de crédito (-24%).

Hecho diferencial

En este aspecto Euskadi presenta un hecho diferencial respecto al conjunto de España, donde son las antiguas cajas de ahorros las que más oficinas han cerrado en los últimos nueve años. El recorte en este ámbito supera incluso el 50% de la red, lo que quiere decir que han desaparecido más de la mitad de las sucursales. En los bancos el ajuste es del 29% y en las cooperativas de crédito, del 37%.

El motivo es que en otras comunidades autónomas hubo que intervenir incluso varias antiguas cajas de ahorro, lo que obligó a realizar curas muy drásticas. Es el caso de Cataluña o Valencia. En Euskadi, por contra, no hubo que rescatar ninguna entidad.

El País Vasco ha tenido un comportamiento opuesto al estatal, donde el recorte ha sido sobre todo de cajas

Gipuzkoa es el terrirorio que menos cierres ha sufrido, 140, lo que supone el 23% de la red

El análisis por firmas también ayuda a entender estas diferencias. Para empezar, la líder en red en el País Vasco, Kutxabank, ha experimentado un recorte del 22% de sus sucursales, que si bien es considerable queda muy por debajo del de otras excajas. Esta entidad ha tenido la ventaja de que las tres cajas -BBK, Kutxa y Vital- que se fusionaron en 2012 para alumbrarla no tenían duplicidades en los tres territorios vascos puesto que no competían entre sí, algo que les costó una multa en 2007.

En el caso de Caixabank el ajuste llega al 33%, pero porque entre las entidades que absorbió durante la crisis figuraba Caja Navarra (CAN), englobada en Banca Cívica, que se había expandido de forma espectacular en Euskadi antes de la crisis.

Entre los bancos, el conjunto formado por Santander y Popular encabezan el cierre de oficinas, con un 49% debido en gran medida al ajuste de la entidad intervenida en 2017. El BBVA también ha aplicado medidas drásticas, con la clausura del 41% de su red.

Por último, dentro de las cooperativas de crédito hay que hacer mención a la referencia en este ámbito, Laboral Kutxa, con un recorte del 35% motivado en gran medida por la absorción de Ipar Kutxa en 2012.

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