Los arrantzales inician una campaña de verdel que se espera de corta duración

Descarga de verdel el año pasado en el puerto de Bermeo./M. CECILIO
Descarga de verdel el año pasado en el puerto de Bermeo. / M. CECILIO

Los 45 grandes barcos de cerco de Gipuzkoa, que tienen limitadas las capturas a 80.000 kilos cada uno, se quieren coordinar para evitar un desplome de precios

ALBERTO ECHALUCEONDARROA.

Los arrantzales van a iniciar la primera campaña de pesca del año, la temporada de verdel o caballa. Este lunes partieron a la búsqueda de la especie unos seis barcos y para mañana está previsto que el grueso de la flota se haya hecho a la mar en su totalidad.

La temporada de esta especie se inicia con el hándicap de una escasa cuota de capturas autorizadas, una vez que la asignación de esta especie se ha reducido en un 20% con respecto a la campaña de 2017.

Un recorte que se suma a las reducciones registradas en campañas anteriores. Según explica el presidente de la Federación de Cofradías de Gipuzkoa, Eugenio Elduayen, «los 45 barcos grandes de cerco solo podremos capturar 80.000 kilos cada uno, una cuota muy escasa».

El recorte del 20% en la cuota total hace prever que la campaña apenas llegue a dos semanas

Por este motivo, los pescadores tratarán de sacar rentabilidad a la campaña de verdel coordinándose para no saturar el mercado en pocos días con el objetivo de obtener el mejor precio posible. «Pienso que en una semana y media la campaña quedará finalizada, aunque vamos a espaciar los días de desembarco para obtener los mejores precios posibles, aunque lo vemos difícil». «Además -añade- tenemos que dar con la especie y por lo que sabemos hasta ahora no se ha avistado verdel en el mar».

Los arrantzales consideran incomprensible el nuevo recorte de la cuota, «porque todos los años vemos que hay abundancia de la especie y, sin embargo, la cuota es muy exigua. La cantidad de verdel que viene todos los años es superior a lo que pescamos y con la reducción del 20% que tenemos en esta campaña creo que no va a durar más de dos semanas», recalca Elduayen.

Intercambios de especies

Por ello, el presidente de las cofradías guipuzcoanas afirma que «vamos a ver si conseguimos estirarla para que la demanda tire un poco de precio hacia arriba».

Desde el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama) se espera mantener la actividad de los barcos del Cantábrico pese al recorte inicial aprobado en Bruselas. El gabinete de Isabel García Tejerina apuesta por mejorar el escenario mediante intercambios y acuerdos con otros países. Sin embargo, en el sector arrantzale se observa con escepticismo esta posibilidad.

Por otra parte, España está pendiente del cupo de verdel sobrante de 2017, cuyos datos se iban a conocer en el inicio de la campaña. A ello, se une que sobre la flota pesa la multa que aún aplica la CE por sobrepesca de caballa en 2009 y 2010, que supone recortes anuales del 18% o de 5.000 toneladas hasta el año 2023.

Igualmente, los arrantzales tendrán que hacer frente a la competencia de barcos de Portugal que también desembarcarán la especie, con lo que obtener buenos precios se torna aún más difícil.

De este modo, la suerte está echada para una campaña que salvo sorpresa de última hora será de corta duración. En el sector se especula con que una de las posibilidades para lograr un ligero margen de maniobra pasa con algún acuerdo con Francia o Portugal.

Los barcos pequeños o de artes menores, en su mayoría de puertos de Bizkaia, afectados también por recortes en la merluza y el verdel, tienen abierta su guerra particular para intentar mejorar sus posibilidades de captura.

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