Álvaro de la Rica: «Es muy bueno que los jóvenes salgan fuera... ¡pero que vuelvan!»

El nuevo decano de Deusto Business School, Álvaro de la Rica, en el edificio central del campus de San Sebastián./LOBO ALTUNA
El nuevo decano de Deusto Business School, Álvaro de la Rica, en el edificio central del campus de San Sebastián. / LOBO ALTUNA

El nuevo decano resalta la cercanía y la conexión constantes de Deusto con el tejido productivo vasco y alaba la buena salud de la economía de Euskadi

JULIO DÍAZ DE ALDASAN SEBASTIÁN.

Álvaro de la Rica Aspiunza (Bilbao, 1970), accedió al decanato de Deusto Business School el pasado 17 de julio, en sustitución de Guillermo Dorronsoro, después de ser nombrado por el consejo de gobierno cuatro meses antes. Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales y máster en Gestión Avanzada por esa universidad, Álvaro de la Rica Aspiunza atesora una amplia experiencia académica y directiva en Deusto. Partidario de una formación de largas miras y no atada a las necesidades del mercado en el corto plazo, aboga por crear pasarelas entre la Formación Profesional y la universidad y también por dejar volar a los jóvenes con la esperanza de que regresen, para lo que subraya la importancia de -entre todos- hacer atractiva esa vuelta a casa más allá de cuestiones meramente crematísticas.

- ¿Qué retos se plantea como nuevo decano de DBS?

-Llego al decanato en un momento crucial, con un nuevo paradigma universitario en el que vamos a tener que afrontar una revolución en el campo docente y en el que tenemos, ya estamos en ello, que acercar la universidad a la formación dual. Y también es un desafío todo lo relativo a la internacionalización en sentido amplio; no solo en cuestiones de movilidad sino también en lo relativo a cómo nuestres egresados adquieren una dimensión global. Hablo de formar personas con talento y que sean capaces de dirigir unas instituciones encaminadas al bien común y capaces de atraer y retener talento. Todo, apostando por una partipación activa de las mujeres en los órganos de dirección.

- Habla usted de talento, que parece que es el gran reto de Euskadi. Los empresarios se quejan de que faltan titulados técnicos...

-Hay personas que se quejan de eso y tendrán parte de razón, pero la universidad lo que tiene que hacer es formar personas para atender las necesidades del futuro y no solo para atender la demanda concreta de hoy. Es muy importante que, junto a las capacidades técnicas, atendamos las capacidades sociales y comunicativas, de las que yo soy un grandísimo defensor.

- ¿Eso son técnicos con valores?

-Son perfiles técnicos con valores, que se sepan adaptar a un mercado en cambio vertiginoso y que tengan adquiridas unas capacidades de toma de decisiones. Si nos quedamos solo en la parte técnica hacemos un flaco favor a la sociedad del futuro. Muchos puestos de trabajo van a dejar de existir en 15 años, con lo que no debemos formar profesionales para contenidos concretos sino para el futuro.

- Pero las patronales dicen que, precisamente, necesitan a esos técnicos para la industria del futuro. ¿Es el mismo futuro?

-Sí es el mismo. No hay discrepancias en el horizonte al que nos dirigimos, pero sí en el camino. No trabajamos en un cortoplacismo tan inmediato. Y, al tiempo, necesitamos acercar más la formación profesional a la universidad; en esto no hemos sido integradores.

«La universidad y la formación profesional son dos mundos que están condenados a entenderse»

«Tenemos que lograr que los jóvenes eleven su autoestima cuando salen a competir fuera»

«Las empresas no están solas, les apoya una red institucional de la que Deusto forma parte»

- Los jóvenes quieren ser ingenieros o no? Dicen las empresas que faltan vocaciones con una salida profesional clara...

-Estamos en un momento de cambio en el instante de elección de la carrera. La historia de la familia empieza a perder peso a la hora de elegir carrera y los estudiantes ahora son distintos y, probablemente, mejores que otras generaciones anteriores. Ellos disponen del mundo en una pantalla, tienen un montón de 'inputs' que no saben cómo manejar. Y entonces opta por algo por recomendación y no por voluntad.

- ¿Se sigue eligiendo carrera por lo que dicen tus padres?

-En el País Vasco, donde hay un arraigo empresarial fuerte, y en Gipuzkoa, por las empresas familiares, sí que se sigue haciendo. Eso no es malo. Al contrario.

- Hablabamos de la necesidad de atraer y retener al talento...

-Son dos temas que me preocupan muchísimo. Nosotros tenemos la suerte de formar estudiantes con un alto compromiso social y un alto valor académico, y les animamos a que salgan fuera.

- ¿Y eso?

-Es muy bueno que nuestros jóvenes salgan fuera, ¡pero que vuelvan! Tenemos que conseguir una experiencia exterior pero que donde puedan desarrollar su carrera sea aquí.

- Pero habrá que mimar a quienes queramos traer de lugares que, normalmente, pagan mejor, ¿no?

-Muchas veces es difícil volver a tu lugar de origen por un planteamiento salarial, pero tenemos que hacer valer otras variables como nuestra calidad de vida. Los jóvenes solo valoran esto último cuando la vida se les complica por decirlo de algún modo. Otro asunto a trabajar es la fidelización del talento que puedas atraer, que es muy importante.

Esfuerzo conjunto

- ¿Cómo se puede hacer?

-Ha de ser un esfuerzo conjunto. Ahí las diputaciones sí están haciendo cosas, y las universidades estamos participando. Nos queda camino por recorrer. Y luego hay que ser coherentes. Si fomentamos una formación universal no podemos cortarles las alas cuando salen fuera.

- ¿Qué hace falta?

-Una estrategia conjunta, con las empresas y las administraciones, con bonificaciones fiscales, con subvenciones para la vivienda...

- ¿Subir los salarios un poco y 'engancharles ' con la calidad de vida?

-Eso es. No estamos tan lejos. Con una apuesta conjunta se podría conseguir que el talento no esté de paso. Somos un país pequeño pero con un proyecto. Piense que la gente que rota ha visto otros lugares peores.

- La empresa dice que a la universidad le falta cintura para adaptar sus programas a la realidad. ¿Cómo encajan esa crítica?

-Con preocupación. Es cierto que el sistema universitario en general se ha burocratizado en exceso. Sacar nuevas titulaciones requiere mucho tiempo. Nosotros hemos dado un paso adelante y en este campus de San Sebastián hemos innovado con dos grados en ADE como son el 'Digital Business Skills' y el 'International Management Skills' para gestionar empresas en el universo digital y en un mundo multicultural, respectivamente.

- ¿Hasta qué punto están ustedes cerca de la empresa?

-Deusto Business School tiene la grandísima suerte de tener en las aulas como profesores a reconocidos profesionales que vienen y trasladan su día a día. Eso no tiene precio. Es un regalo. Además, desde 2015, apostamos muy en serio por la formación continua. No perdamos de vista que Deusto tiene un consejo de gobierno en el que hay más de veinte profesionales que aconsejan a la universidad. En el siguiente plan estratégico, una línea esencial es la de Universidad-Empresa, que coincide con la del Gobierno Vasco; ahí metemos la formación dual.

- Las patronales parece que quieren más graduados de FP que titulados universitarios...

-Nosotros hemos logrado trabajar con la FP y ya tenemos un grado de Industria Digital, en Vitoria, con pasarelas. Puedes llegar de la FP, con lo que haces tres en vez de cuatro años, o del bachillerato. Y, además, es formación dual desde el inicio.

- ¿Ese es el futuro?

-Si lo trabajamos bien, es el presente. La universidad puede aportar mucho a la FP y viceversa. Son dos mundos condenados a entenderse. Los guiños que recibimos de las administraciones vienen por ahí. Es el nuevo paradigma del que hablababa. Va a haber una flexibilidad de los estudios. Lo vemos en otros países.

- Más allá del universo a un click de distancia, ¿lo que tienen dentro hoy los jóvenes es muy distinto de lo que tenían hace treinta años, de lo que tuvieron los empresarios que hoy les animan a estudiar determinadas carreras?

-Yo diría que son sanamente distintos. Tienen una elevada preocupación social y una proximidad al disfrute de la vida diferente. Tenemos que lograr que nuestros jóvenes eleven su autoestima cuando salen a competir por un puesto. Es algo cultural. Damos por hecho determinadas cosas. Cuando vamos a competir tenemos que estar más seguros de que podemos ganar la partida. Esto enlaza también con el tema de las mujeres. Otra cosa importante es fomentar la formación en los momentos de ocio, por ejemplo con salidas al extranjero, que luego pueden evitar aquello que decíamos de retornar el talento.

- ¿Cuándo acaban sus estudios, cómo enfrentan los jóvenes el mercado? ¿Hablan de precariedad?

-No tengo esa percepción. El acceso al primer empleo nunca ha sido fácil. Somos unos privilegiados por Deusto Business Alumni.

- Pero, ¿qué dicen?

-Son generaciones inconformistas pero con una visión de crítica constructiva.

- ¿Se ven bien pagados?

-Hay mucha variedad según el sector. En general, sí.

- Dice que Deusto vive pegada a la empresa. ¿Cómo ve usted al tejido productivo vasco?

-La empresa vasca ha sido capaz de afrontar continuamente retos. Primero el de la calidad, luego el de la internacionalización y ahora el de lograr empresas competitivas y sostenibles con base innovadora. Si ganáramos en tamaño, seguramente mejoraría nuestra productividad. Afortunadamente, las empresas no están solas, forman parte de un tejido institucional que les da soporte y en el que se incluye DBS.

- ¿Qué diagnóstico hace de la economía vasca?

-Es una economía sana que ha recuperado el nivel de renta previo a la crisis, con una tasa de paro que se acerca al valor natural y con una situación buena de las finanzas públicas. Siempre, eso sí, sin olvidarnos de redistribuir la riqueza, particularmente apoyando a las personas que han salido peor paradas de la crisis, porque la desigualdad es una de las consecuencias más perversas del periodo que nos ha tocado vivir. A corto plazo hay importantes incertidumbres como el 'brexit' o las barreras comerciales. Otra preocupación es el envejecimiento de la población.

Más noticias

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos