Adegi levantará una Fabrika de la Nueva Cultura de Empresa

Se instalará en Miramón como un «centro de alto rendimiento» de la transformación de las compañías

Julio Díaz de Alda
JULIO DÍAZ DE ALDA

La patronal guipuzcoana quiere dar una vuelta de tuerca a su Nueva Cultura de Empresa, para lo que prepara la puesta en marcha de la Fabrika, un edificio completamente destinado a dar a conocer y a promover esta idea, surgida en enero de 2014 y que tiene como principal mensaje la conversión de las compañías del territorio en «proyectos compartidos». Así lo ha adelantado hoy en San Sebastián -durante un curso de verano de la UPV/EHU organizado por Confebask en el Palacio de Miramar- el director general de Adegi, José Miguel Ayerza.

El edificio, concebido, ha apuntado Ayerza como un «centro de alto rendimiento de la transformación de la cultura de las empresas», estará situado en el Parque Empresarial de Miramón-, en concreto, tras las Juntas Generales de Gipuzkoa. La Fabrika, abierta a la participación de terceros contará con un consejo asesor formado por consejeros delegados de compañías internacionales interesados en esta cultura del cambio.

La institución presidida por Eduardo Junkera ha hecho en estos años de la Nueva Cultura de Empresa no solo un 'leit motiv' (casi un mantra), sino el eje de su actuación y de la relación que mantiene con las empresas. Basada en los principios de confianza, transparencia y participación de las plantillas en los resultados que generan las compañías, esta filosofía -casi una forma de hacer- ha calado en el tejido productivo del territorio. Siempre, así lo han defendido los responsables de Adegi, bajo la premisa de que su puesta en marcha permite mejoras de la productividad y, en definitiva, redobla la fortaleza de las empresas.

Tras una crítica abierta y descarnada de parte de los sindicatos en los primeros momentos (allá por 2014), al entender las centrales que aquello era un movimiento de la patronal por anular su labor y su papel en las empresas -algo que siempre ha negado Addegi-, lo cierto es que la beligerancia inicial pasó a convertirse en silencio o, si es caso, en un ligero rumor, pero nunca en un enfrentamiento abierto y reiterativo, como pudiera suponerse.

El lema o la idea fuerza que ha usado Adegi desde el momento en que planteó esta filosofía ha sido el de transitar de la soka-tira a la trainera. De hecho, en alguno de los aniversarios de la Nueva Cultura de Empresa, la organización no dudó en escenificar ese gesto literalmente, incorporando una embarcación al decorado de la jornada que cada mes de enero dedica a este asunto.

En esos aniversarios no han sido pocas las empresas que han compartido su experiencia en este sentido, aportando testimonios o vídeos tanto de la propiedad como de la gerencia, los mandos intermedios o el personal de base. La Nueva Cultura de Empresa, según han confesado en esas citas sus propios protagonistas, habría permitido a los operarios conocer de primera mano la información de la situación real de las compañías, y a estas últimas, una cercanía hacia sus plantillas que facilitara mayor flexibilidad y comprensión en momentos, por ejemplo, de picos de trabajo.

La Nueva Cultura de Empresa, que ha sido incluso 'adoptada' por Confebask, ha recibido el aval del Gobierno Vasco en diferentes ocasiones. Un aplauso que, incluso, ha llegado desde el propio lehendakari, Iñigo Urkullu, o de la consejera de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia.

Esta última ha sido la encargada de abrir el curso en el Palacio de Miramar. Una sesión en la que también han participado Itziar Alkorta, directora académica de los Cursos de Verano; Juanjo Álvarez, director de la cátedra Confebask Universidad/Empresa; Jon Bilbao, coordinador de la citada cátedra y responsable de relaciones laborales de la patronal vasca; Esteban Vicente, profesor de la Universidad de Deusto, o Ignacio Muñoz, director general de Angulas Aguinaga.