El acero provoca que la industria vasca comience el año con menos fuerza

La actividad industrial se ralentiza principalmente por la siderurgia y el 'oil&gas'./
La actividad industrial se ralentiza principalmente por la siderurgia y el 'oil&gas'.

Confebask destaca el comportamiento «moderadamente positivo» del sector, sobre todo del material de transporte y de los bienes de equipo

JULIO DÍAZ DE ALDASAN SEBASTIÁN.

Los datos estadísticos casi siempre dan margen para lecturas de la realidad bien distintas. No tanto como en las encuestas electorales, pero como regla general sí funciona aquello de 'todo depende del color del cristal con el que se mire'. Es lo que sucede con uno de los informes mensuales más importantes del Instituto Vasco de Estadística (Eustat), el del Índice de la Producción Industrial en el País Vasco.

Se trata de un evidente termómetro de la realidad económica de Euskadi y, al tiempo, de uno de los registros que con más atención se siguen en cualquier economía que, como la vasca, dependa tanto de este segmento.

El llamado IPI cayó en mayo un 2,5% en tasa interanual (comparado con el mismo mes del pasado ejercicio), mientras que el dato acumulado -los cinco primeros meses del año respecto a ese periodo de 2015- arroja un aumento del 2,3%. Una alegría que, además, tiene apellido alavés, pues la media compara con un 9,8% de subida en Álava, frente al 0,5% de Gipuzkoa y el 0,2% de Bizkaia.

CAÍDA EN ALEMANIA

-1,3%
Récord. La producción industrial de Alemania experimentó durante el pasado mes de mayo un retroceso del 1,3% en relación al mes anterior, cuando había aumentado un 0,5%, lo que representa la mayor caída mensual del dato desde agosto de 2014, según la oficina federal de estadística.

El desplome mensual no tiene vuelta de hoja. Es malo se mire por donde se mire y, siendo justos, es difícil mejorar mayo de 2015, que fue excepcionalmente bueno (6,6%). Pero el dato acumulado permite varias lecturas. La más evidente es que el curso industrial vasco ha empezado con peor aspecto que doce meses atrás. No es que el 2,3% compare mal, puesto que hace un año hablábamos de un repunte del 2,6%. Es que el 'aspecto' del panorama se presenta bien distinto. Un ejemplo gráfico puede ayudar. Cuando hace ahora un año el Eustat hablaba de esa mejora acumulada del 2,6%, lo hacía tras sólo una caída mensual (en febrero, de un 1,5%) y con la gráfica del IPI claramente hacia arriba. El límite parecía estar en el cielo. Hoy, ese 2,3% acumulado responde a un buen comienzo de año (en enero y febrero los repuntes interanuales superaron el 5%), seguido de un 4% en marzo y -y aquí está el problema- a dos caídas consecutivas, las de abril y mayo. ¿Qué sucede? Que la misma gráfica, la del índice general del IPI ofrece ahora una cuesta abajo sin paliativos. Evidentemente, no se puede hablar de tendencia, pero sí de que el inicio de 2016 ha sido menos vigoroso o que, al menos, ese impulso inicial se apaga.

Pablo Martín, miembro del departamento económico de Confebask, prefiere orientar el prisma hacia el 'verde esperanza'. A su juicio, el dato acumulado muestra que «la producción industrial sigue manteniendo un crecimiento moderado». «No es explosivo, pero sí interesante», añade. La cara del asunto -explica el experto- la aportan sectores como el material de transporte (17,1% de subida interanual acumulada), el de muebles (8,1% más) o el de maquinaria y equipo (1,6%).

La cruz llega del lado de la siderurgia y de aquellas actividades ligadas al 'oil&gas', tan expuestas al precio del petróleo. «El sector con más peso en la industria vasca, la metalurgia y productos metálicos, está lastrando un poquito el buen comportamiento de la mayor parte; ahí tenemos a las acerías y a los tubos metálicos que, como todos sabemos, están teniendo un año complicado», apunta. «La evolución es moderadamente positiva, aunque hubiera podido ser aún mejor», concluye.