Euskadi y Navarra lideran el apoyo a la mayor iniciativa de 'crowdfunding' en Europa

Juan José Marcos, promotor de Davalor, en Donostia./
Juan José Marcos, promotor de Davalor, en Donostia.

Inversores del País Vasco han aportado 1,5 millones, el 22% de los 7 captados, por un proyecto industrial surgido en Pamplona sobre tecnología óptica

RUBÉN MARTÍNEZSAN SEBASTIÁN.

Euskadi, con un 14,6% del total de inversores, y Navarra, con un 51,7%, encabezan la inversión en el mayor proyecto industrial de financiación colectiva de Europa. Proyecto Visión, que busca ofrecer tecnología de vanguardia para la salud visual, ha recaudado ya más de siete millones de euros a través del crowdfunding (financiación colectiva) y cuenta con un total de 1.500 inversores en todo el mundo, la mayoría en España. De ellos, 204 son del País Vasco, y han invertido ya 1,5 millones de euros, lo que representa el 22% del capital captado.

Cuenta con inversores a título personal del centro tecnológico eibarrés Tekniker y de Vicomtech, de San Sebastián. «Pero sobre todo en el País Vasco el dinero proviene de empresarios, o que lo han sido, que ven un proyecto de rentabilidad razonada», aseguró Juan José Marcos, promotor de la empresa que está detrás del proyecto, Davalor Salud, ubicada en Pamplona y dedicada al desarrollo y comercialización de equipos para el diagnóstico y el tratamiento funcional de la vista. Por cada euro invertido en el proyecto se promete un retorno de 27 en 2018. «Esto no quiere decir que no haya riesgos. El inversor no tiene garantías económicas. La inversión es a pérdidas. Decimos que aquella personas que no tenga dinero, que no pidan un préstamo». El proyecto también cuenta con una subvención de 1,1 millones de euros del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) dependiente del Ministerio de Economía y Competitividad.

El objetivo del proyecto, en el que trabajan a tiempo completo 106 titulados superiores, es ambicioso y entraña riesgo. Se marca llegar a 500 millones de europeos a través de servicios de salud visual y facturar un acumulado de 30.000 millones de euros en los primeros cinco años. El dinero de los 1.500 inversores se gestiona a través de dos sociedades, una que admite colaboraciones a partir de 300 euros, «orientada a particulares», y otra, a partir de 120.000 euros, «enfocada a profesionales».

Juan José Marcos, ingeniero de profesión e inventor con 41 patentes, decidió abandonar su puesto de dirección de una multinacional americana para apostar por el negocio propio. En esta ocasión, ante la imposibilidad de captar dinero de compañías de capital riesgo españolas, optó por un medio alternativo como el 'crowdfunding'. «Cuando comencé con el proyecto hablé con más de sesenta compañías. Alguno de sus directores llorando por la situación agónica de la crisis. Otras, quebraron. Es entonces cuando elegí la financiación colectiva. Hay desde inversores que provienen de proveedores como Telefónica, Microsoft o IBM, hasta personas en paro, ópticos y pastores de ovejas, que entienden este proyecto y les ilusiona. Todos saben que pueden perder», insiste.

Según Marcos, las actuales técnicas de diagnóstico visual en Europa tiene un coste de entre 100 y 200 euros y miden «únicamente cuatro parámetros». Con este sistema innovador, a través de un videojuego, se pueden estudiar «75 parámetros y realizar un diagnóstico» por 25 euros.