Pelota-Final de remonte

Kilos de cordura entre toneladas de descontrol

Kilos de cordura entre toneladas de descontrol
Usoz

Uterga y Azpiroz se pasean hasta el título ante Juanenea y Endika, rezagados 2-15, 6-23 y 12-31

Joseba Lezeta
JOSEBA LEZETA

Xanti Uterga y Xabier Azpiroz subieron a lo más alto del podio en el centro de la cancha de Galarreta tras derrotar 27-40 a Aritz Juanenea y Endika Urrutia este sábado en la desequilibrada final del Campeonato de Parejas-Orona de remonte. El pésimo inicio de los perdedores aplatanó el ánimo de un público sediento de espectáculo, de pelea, de alternativas, de velocidad... Encontraron sosería, falta de oposición, juego en una sola dirección y el ritmo que convenía a una de las dos parejas. Uterga y Azpiroz aportaron kilos de cordura entre las toneladas de descontrol de Juanenea y Endika, rezagados casi de salida 2-15 y 6-23.

Esa renta dejaba el partido visto para sentencia, salvo descalabro o algún problema físico de los azules, que tomaron la delantera desde el primer tanto y cruzaron el ecuador del choque, en el 4-20, tras veinte minutos de juego. La amenaza de paliza planeó en el ambiente.

Juanenea llegó a perder los papeles después de un inicio preocupante en el que falló dos restos de saque a la mano. Situado en el centro de la cancha, en posición de acabar el tanto, ni siquiera metió la pelota en la cesta en ambas acciones. El delantero de Saldias no levantó cabeza. Sus intentos de pasar al ataque pecaron de falta de altura en el frontis, lo cual le impidió evitar la entrada en juego de Uterga. Este prefirió la eficacia a la brillantez. Comprobó enseguida qué camino era el más corto hacia la victoria y avanzó por él ayudado por un Azpiroz siempre bien colocado, seguro en defensa y con buen manejo del remonte.

«Las finales son para ganarlas y, por fortuna, he vencido en las cuatro de parejas que he jugado» uterga

Fallos mayúsculos al resto

El zaguero de Larraun es muy pelotari. Ahora bien, nadie le obligó de verdad hasta los últimos compases. Firmó siete tantos de saque, pero el número engaña. Cinco de ellos llegaron gracias a errores mayúsculos de Juanenea al resto.

Endika arrancó sin la solvencia que requería la combinación. Uterga aprovechó los dos primeros saques del zaguero de Saldias para resolver al resto. Esas jugadas contribuyeron a que el alcalde de Doneztebe y su escudero se escaparan 2-15 en un abrir y cerrar de ojos.

Por fin empezó a carburar el motor de Endika. Sin embargo, era tarde. Soltó varios zarpazos para romper la dinámica negativa en la que había entrado junto a su compañero. Si bien la victoria seguía lejos, por fin crecía su número de tantos con cierta regularidad. Sin embargo, tres o cuatro errores suyos cortaron de nuevo cualquier atisbo de reacción. De tal manera que Uterga y Azpiroz ampliaron su ventaja hasta alcanzar la máxima de la final, de diecinueve tantos (12-31).

Ya habían entrado en la última decena. Juanenea sumó su primer tanto al resto, Endika empezó a marcar la diferencia de categoría que se le supone sobre Azpiroz y cambió ligeramente el decorado. Los pelotazales disfrutaron con varios intercambios y algún que otro pelotazo brillante suelto. Poca cosa.

«Me ha costado en el último tramo, pero la renta lograda al inicio nos ha favorecido mucho» azpiroz

Uterga y Azpiroz se sintieron... ligeramente incomodados. Porque su victoria no corrió peligro. Llevaba ya minutos en el interior de sus bolsillos y las propias txapelas sabían en qué cabeza iban a terminar.