Pelota

Triunfo de Urrutikoetxea y Aretxabaleta en Urretxu (22-14)

Andoni Aretxabaleta, ayer en el Ederra de Urretxu/MICHELENA
Andoni Aretxabaleta, ayer en el Ederra de Urretxu / MICHELENA

Aretxabaleta raya de nuevo a gran altura en un compromiso exigente

JOSEBA LEZETAUrretxu

Andoni Aretxabaleta, designado por Asegarce para suplir al lesionado Ladis Galarza, irrumpió con fuerza en el Campeonnato de Parejas la semana pasada en Arrigorriaga. Ayer, con el Ederrena de Urretxu lleno y en un partido de alta cilindrada, 100% exigente, refrendó su actuación previa y ayudó a Mikel Urrutikoetxea a sumar su segunda victoria. Necesitaron sudar sus camisetas para imponerse 22-14 a Irribarria y Merino II.

La victoria hace justicia a los ganadores. El resultado final, por contra, engaña porque no refleja ni el equilibrio observado en el peloteo ni la resistencia opuesta por los perdedores. Fases desacertadas en el remate de Irribarria, una al principio y la segunda entre el 11-9 y el 17-10, le condenaron a ir por detrás durante todo el choque y frenaron sus reacciones junto al mejor David Merino de estas cuatro jornadas, el más sólido de los últimos tiempos. Si el zaguero de Villar de Torre rinde así, esta pareja llegará a 22 en más ocasiones a nada que el de Arama rectifique su punto de mira.

Aretxabaleta, apoyado desde la grada por la parroquia de Eitzaga -su madre nació en este barrio de Zumarraga-, exhibió seguridad con las dos manos, anticipación para cubrir el txoko y tocó la pelota con la derecha. Más que Merino II mientras dispuso de esa mano a pleno gas. Cuando se le cargó mediado el choque, el de Markina corrió, aguantó y no se dejó atosigar por Irribarria, trabajador aunque sin el toque y la convicción de sus mejores días para romper atrás.

La llegada de Aretxabaleta al Campeonato de Parejas ha revitalizado a un Urrutikoetxea que arrancó con dos derrotas junto a Ladis Galarza y suma ya dos puntos en compañía de su nuevo zaguero. Mientras el de Baraibar continúe en el dique seco por la lesión en el pie, no hay problema para los técnicos de Asegarce. El dilema aparecerá, si llega, cuando Ladis se ponga a punto. Llegado el caso y si el recambio mantiene este nivel de juego, ¿quién va a ser el guapo que retire a Aretxabaleta?

«Se me ha cargado la derecha y he acabado justo, pero dispongo de diez días para recuperarla» Andoni Aretxabaleta

«Aunque me he encontrado bien y la pelota me salía de la mano, se nos ha ido el partido» David Merino

Voleón de Irribarria

Las manos han sido el principal enemigo del zaguero de Markina durante su carrera. Hace ocho meses que se operó de la derecha por el problema con un tendón. Reapareció en agosto y ha necesitado poco tiempo para ponerse a punto. Ayer terminó con la derecha justa, si bien espera recuperarla en los diez días de plazo de que dispone hasta su siguiente asalto, el sábado 23 en Bilbao. Viéndole rendir a semejante nivel en el Ederrena, la respuesta de sus herramientas es la mayor duda sobre su rendimiento. Si le responden, Urrutikoetxea dispone de un compañero de plenas garantías.

Los cuatro jugaron un partido hermoso. Los zagueros disimularon a base de técnica, oficio y trabajo la carencia de garrote. Los delanteros, ambos, trabajaron a fondo, recurrieron a menudo al sotamano y buscaron el remate. Con mayor acierto Urrutikoetxea. Menos atinado Irribarria, a quien se le escaparon por poco seis remates que de caer a su favor le habrían permitido mantener vivo el duelo. Por lo menos.

Urrutikoetxea ganó por goleada en el apartado de la eficacia a Irribarria, autor sin duda del remate del día, el voleón al ancho desde el dos y medio que valió el 13-10. La pelota cogió tal velocidad que Urrutikoetxea se limitó a seguirla con la mirada. En ese instante, los azules confiaban aún en la remontada. Poco después caían 17-10. Adiós.

 

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