Pelota

El material, peaje de la figura

Julen Martija y Jokin Altuna muestran un semblante alegre ayer en el Atano III./LOBO ALTUNA
Julen Martija y Jokin Altuna muestran un semblante alegre ayer en el Atano III. / LOBO ALTUNA

Los rivales han jugado con pelota viva contra Altuna III en este Parejas. «Hay quienes no usan normalmente esa pelota y, sin embargo, la han cogido contra nosotros», apunta el de Amezketa

Joseba Lezeta
JOSEBA LEZETA

Posiblemente no sea el caso de ayer porque entre las cuatro pelotas descartadas por los manistas en la elección estaban las más vivas del lote, pero Jokin Altuna ha lidiado durante el presente Campeonato de Parejas con una dificultad propia de las estrellas: los adversarios buscan material vivo para evitar la entrada en juego del campeón manomanista. Es uno de los peajes a pagar por las figuras. Les ha sucedido a Olaizola II, a Titín e incluso a Martínez de Irujo, aunque el de Ibero poseía poder de sobra para dar la vuelta al calcetín si alguien optaba por esa estrategia.

Por eso, Altuna III fue prudente ayer tanto a la hora de elegir sus tres pelotas como en la valoración de lo que encontró en el cestaño. «Hemos tenido dudas con algunas pelotas. En los últimos partidos nos ha pasado que el día de la elección peloteábamos del cuatro y del cinco, y nos parecían idóneas. Sin embargo, el día del partido no tenían nada que ver. No he venido al Atano III con intención de quejarme, pero ya me ha sucedido que el comportamiento de la pelota haya variado del día de la elección al del partido. Por eso, quiero hablar con cautela».

El campeón manomanista es consciente de que su presencia sobre la cancha influye en las preferencias de los oponentes. «Hay pelotaris que normalmente no usan ese tipo de pelota y, sin embargo, la han cogido para jugar contra nosotros. Se ha visto pelota de mucho vuelo. Una del pasado sábado, por ejemplo, nos pareció exagerada. Incluso botó delante de la raya del siete y entró al rebote».

Una semana antes, en la primera jornada de la liguilla de semifinales, Jokin Altuna vivió otra situación de este corte en el Astelena de Eibar contra dos pegadores como Irribarria y Zabaleta. «Al principio, cuando las pelotas tenían aún chispa, les hacía daño», reflejó. «Cuando se gastaron, era imposible. Los detalles que apuntaron sobre el material el día de la elección les beneficiaron. Cuando se gasta, los pegadores dominan todavía más. Y con eso no digo que sean malas pelotas».

Altuna y Martija, a las puertas de la que sería la primera final del Campeonato de Parejas para ambos, prefieren «la pelota que anda por abajo, sin bote exagerado. Las que han elegido Elezkano II y Rezusta me han parecido similares a las nuestras. De momento, son buenas para jugar».

Beñat Rezusta no expresó ningún descontento. «Hemos escogido dos parecidas y una más rápida que las otras. Hemos encontrado nuestro material y eso es lo importante. Tampoco he visto grandes diferencias con el de ellos. Quizá una que anda por abajo me ha parecido más rápida. El propio partido dirá si usamos o no las suyas».

El Atano III le gusta a Rezusta

El de Bergara confiesa que «me gusta el Atano III. Aquí, la pelota anda. Es mejor para atacar que para defender. A ver si conseguimos pasar más tiempo en ataque que en defensa. Hay que acabar el tanto porque ellos fallan poco. Danel deberá elegir a qué pelotas ir en busca del remate. El propio partido dirá desde dónde puede entrar». Martija sí encuentra una pega a la cancha donostiarra: «Hace extraños en el suelo». No es el primero que lo comenta.

Jokin Altuna también es consciente de la importancia de «hacerles daño. Necesitamos oportunidades de remate porque Elezkano II y Rezusta son trabajadores y no regalan nada. Son buenos en esa faceta del juego. A su vez, ellos también deberán acabar los tantos porque sé que Martija aguantará. Como en los últimos partidos».

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