Pelota

El frontón de Urrestilla vuelve a lucir sus mejores galas esta noche

Ezkurdia-Zabaleta y Altuna III-Rezusta miden sus fuerzas y su calidad en un festival que se organiza desde 1998 de forma ininterrumpida

J. L.SAN SEBASTIÁN.

Es la noche de Urrestilla. Las 400 localidades de asiento ya estaban asignadas antes de darse a conocer la composición del programa. Los cincuenta paseos para seguir de pie los partidos se agotaron en poco tiempo. No habrá lleno histórico porque hace años que las gradas del frontón Txikuri se inundan de pelotazales la noche de un viernes de junio. La fiesta está montada en torno a la pelota. Reunirá a urrestildarras, azpeitiarras, zumarragarras y gente de toda la comarca. También de otras, incluso lejanas. Algún oñatiarra forma parte de la larga lista de 'abonados'.

También resulta imposible superar el nivel del estelar. Basta con igualarlo para lucir las mejores galas. Ezkurdia y Zabaleta juegan contra Altuna III y Rezusta en el segundo partido de una función que comenzará a las diez de la noche y ETB1 ofrecerá en directo. La combinación del martes en Bergara con una variante: entra Ezkurdia en lugar de Irribarria.

Figuran todos los campeones de 2018: Altuna III ganó el Manomanista. Ezkurdia y Zabaleta se impusieron en el Campeonato de Parejas. Ezkurdia repitió en el Cuatro y Medio. También cuentan con el zaguero campeón del Parejas de 2019, Rezusta.

Hay quien se pregunta cómo un núcleo urbano de solo 300 habitantes posee capacidad para contratar a buena parte de los mejores pelotaris de la actualidad, con un aforo tan reducido. Y van veintidós ediciones desde que en 1998, año de la fundación de Aspe, Esain y Otxandorena se enfrentaron a Galarza V y Goñi III. No solo han mantenido el nivel, sino que lo han elevado.

Los jatetxes del pueblo tienen reservadas casi todas sus mesas para esta noche. Empresas, fábricas y negocios de la localidad adquieren entradas para sortearlas entre sus trabajadores o distribuirlas entre los clientes. Los responsables del evento celebran cubrir los gastos. Sin mayores pretensiones que convertir a Urrestilla en capital por una noche.