Pelota

Los errores se pagan muy caro

Elezkano II se duele de rodillas tras golpearse el hombro y la cabeza con la pared izquierda./MICHELENA
Elezkano II se duele de rodillas tras golpearse el hombro y la cabeza con la pared izquierda. / MICHELENA

El de Zaratamo, que solo perdió una pelota, accede a la liguilla de cuartos de la jaula junto a Ezkurdia, Jaka y Víctor Elezkano II elimina en el Beotibar a un Irribarria lastrado por sus fallos

ENRIQUE ECHAVARRENTOLOSA.

Danel Elezkano llegaba al Beotibar con muchas dudas. Una contractura en la espalda sufrida en la inauguración del Navarra Arena había hecho mella en su condición física durante la semana previa a su estreno en el Campeonato del Cuatro y Medio. Iker Irribarria, que volvía a la jaula tras causar baja el año pasado por culpa de un mal de manos, se encontraba en una tesitura similar. No tenía ninguna merma física, pero la incertidumbre del estreno planeaba por su cabeza. «Había preparado con mimo el campeonato, tenía muchas ilusiones puestas y en los dos últimos años no me ha salido nada», decía el aramarra en la puerta de vestuarios del frontón tolosarra con los ojos aún enrojecidos. La derrota y la eliminación le habían hecho mucho daño.

Irribarria no puso ningún pero al triunfo de Elezkano II. «Ha estado en su sitio y me ha ganado sin hacer gran cosa. Es uno de esos días en los que no te sale nada. He fallado mucha pelota cuando tenía el tanto a favor», resumió el pelotari guipuzcoano, a quien la jaula se le sigue atragantando.

Debutó en 2015 contra Olaetxea en el Beotibar y cayó en dieciseisavos por la mínima. Al año siguiente sí cumplió el objetivo de superar los octavos al imponerse a Jaunarena por 22-20 en el Municipal de Bergara. Y comenzó la liguilla de cuartos ganando a Víctor en Etxebarri (22-7), pero luego perdió los dos siguientes partidos, ante Urrutikoetxea en el Bizkaia de Bilbao (11-22) y frente a Altuna III en el Atano III de Donostia (9-22). Se quedó fuera de la lucha por la txapela.

«Estoy contento con la victoria, por momentos he estado acertado con el saque-remate» Danel Elezkano

Volvía ayer de nuevo el de Arama al Beotibar y las cosas se torcieron casi desde que se puso la pelota en juego. Primer tanto y su zurdazo supera la raya del acotado. Mal asunto. Irribarria siempre fue a remolque en el luminoso. En ningún momento llegó a ponerse por delante. Sometido a la dictadura que impuso Elezkano II en la cancha, veía que todo su trabajo, toda la planificación, todo su esfuerzo, no encontraba recompensa en la cancha.

Susto de Elezkano II

Danel Elezkano fue protagonista de un susto que, afortunadamente, no pasó a mayores. El delantero de Zaratamo se golpeó primero el hombro y después la cabeza contra la pared izquierda en el 5-2 al llegar a una dejada al txoko y culminar el tanto con una apertura al ancho. Se quedó de rodillas en el suelo con las manos en la cabeza durante unos segundos que se le hicieron eternos. El doctor José María Urrutia le acompañó a vestuarios, donde le aplicó hielo. Estaba mareado. Podía ser algo grave. Falsa alarma.

Regresó a la cancha el pelotari vizcaíno y se marcó un gancho que encontró la respuesta de Irribarria, pero no así el voleón con el que arrimó la pelota a la pared (6-2). No hay mejor forma que despejar dudas con una demostración de poderío que se extendió hasta el 10-2. Irribarria no podía frenarle. Lo intentaba, sin éxito. Al tanto siguiente, Elezkano cometió su primer y único error de todo el partido al caérsele una pelota con la zurda. A partir de ahí, sacó partido a su juego y a los errores de Irribarria, que se sucedieron uno tras otro. Cada vez que el aramarra encadenaba un par de tantos seguidos, a continuación llegaba el fallo. Así era imposible limar diferencias.

Elezkano II seguía a lo suyo, sabedor de que continuando con su línea de trabajo la victoria acabaría por llegar en un partido que no pasará a la historia. Irribarria se acercó hasta el 15-9. Nuevo zurdazo al colchón inferior y adiós a cualquier opción de remontada. Aún así, nos quedamos con esos voleones arrimados a la pared y ese derechazo en paralelo en el ancho que supuso el 10-4. Estaba visto que no era su día. Al tanto siguiente se resbaló en una acción en la que la mala suerte se cebó con él.

Elezkano fue mejor. Es justo vencedor. Supo aprovechar mejor sus recursos, empezando por el saque, jugada con la que consiguió tres tantos y con la que obligó mucho a Irribarria, que entregó pelota y propició que el de Zaratamo encadenara varios saque-remate. Y no encajó ninguno, pese a que alguno de los envíos de Irribarria llevaba mucha velocidad y violencia. El partido concluyó (22-11) con una apertura de Elezkano que no encontró respuesta. Ganó quien más continuidad dio a su juego y quien menos fallos cometió. Los errores se pagan muy caros.

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