Pelota

Endika supera primero a su gemelo y luego a Ezkurra II

Endika, listo para soltar el brazo. Detrás, Ezkurra II. / MICHELENA
Endika, listo para soltar el brazo. Detrás, Ezkurra II. / MICHELENA

La victoria permite al de Saldias disputar la liguilla de semifinales junto al campeón Urriza, Uterga y Barrenetxea IV

J.L. SAN SEBASTIÁN.

Endika Urrutia superó ayer dos obstáculos. Uno de nombre Ezkurra II en la eliminatoria que otorgaba el billete para la liguilla de semifinales del Torneo Kutxabank en Galarreta. Otro, las molestias en el gemelo de la pierna derecha que arrastraba desde su choque del martes contra Azpiroz.

23 EZKURRA II

30 ENDIKA

Tiempo de juego:
46 minutos y 1 segundo.
Pelotazos a buena:
150.
Tantos de saque:
Ezkurra II, 6. Endika, 12.
Faltas de saque:
Ezkurra II, 2. Endika, 0.
Tantos en juego:
Ezkurra II, 13. Endika, 13.
Tantos perdidos:
Ezkurra II, 3. Endika, 4.
Marcador:
2-0, 2-1, 4-1, 4-4, 6-4, 6-5, 9-5, 9-9, 10-9, 10-11, 13-11, 13-13, 14-13, 14-14, 15-14, 15-19, 16-19, 16-23, 20-23, 20-28, 23-28 y 23-30.
Momios de salida:
a la par con tendencia por Endika.
Botilleros:
Koteto Ezkurra con su sobrino Josetxo y el exmanista Jon Zabala con Endika.

«Por la mañana, al levantarme de la cama, no estaba convencido del todo», confesó el zaguero de Saldias tras la victoria. «El masajista me metió los dedos con fuerza el miércoles y todavía sentía algo. Quería probarme y he ido a Galarreta. He calentado bien y cuando he empezado a pelotear me he dado cuenta de que estaba en condiciones. La pierna no me molestaba y he decidido jugar».

También durante el partido fue de menos a más. Al principio sufrió con los saques cortos de Ezkurra II. Le creó dificultades con disparos bajos y rápidos, base fundamental para que el de Doneztebe cobrara ventajas: 4-1, 9-5, 13-11. Sin embargo, la confianza de Endika creció con el paso de los minutos, en la medida que se dio cuenta de que podía emplear el botecorrido y defender también de botepronto. También le ayudó a despojarse de posibles miedos el fantástico pelotazo al rebote que le dio el 9-9, sin respuesta posible.

«En el momento de dar el salto para el botecorrido haces fuerza con los gemelos y es uno de los movimientos que más respeto infunde cuando no tienes bien ese músculo», apunta Endika. Ese recurso distingue al de Saldias, delantero reconvertido a zaguero.

La suerte de la eliminatoria cambió sobre todo en función de la efectividad con el saque. Ezkurra II llevaba seis para el 13-11. No sumó ninguno más. Endika lucía en su casillero dos a esas alturas del duelo. Terminó con doce, cifra alta. «He cambiado un poco la postura del saque y me ha ido bien», señaló.

Cinco de los seis que ejecutó a partir del 15-15 terminaron en tanto. Gracias a ellos se escapó al 16-23. Abrió una brecha definitiva, ya que el rendimiento de Josetxo Ezkurra con el primer disparo se había venido abajo. Tuvo un amago de reacción al limar su desventaja y ponerse a tres en el 20-23. Volvió a fugarse Endika al 20-28.

Hoy, al masajista

La sangría de saques a cargo de Endika Urrutia no había acabado todavía. Desde el 20-25 hasta el definitivo 23-30 firmó cuatro más para totalizar la docena, definitiva en el desenlace.

Endika, de todas maneras, sigue pendiente de su gemelo. Hoy visitará de nuevo al masajista: «Me pinchará. Me va bien la punción seca y la utiliza conmigo. Juego el martes contra Barrenetxea IV dentro de la primera jornada de la liguilla de semifinales y dispongo de cinco días para recuperar el músculo». Lo que no podrá evitar es ponerse las botas en su lugar de trabajo, la planta de residuos en San Marcos. «Pesan un kilo», dice resignado.

La liguilla como tal comenzará mañana por la tarde en Galarreta con el choque entre Javier Urriza, máximo favorito de la competición, y Xanti Uterga, que reeditarán la final del año pasado.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos