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Elezkano II y Rezusta, finalistas del Parejas

Elezkano II y Rezusta, finalistas del Parejas

Derrotan por la mínima (22-21) en el Ogueta a Altuna III y Martija, que han estado a punto de dar la sorpresa

JOSEBA LEZETAVITORIA

El pelotazale abandonó ayer el Ogueta de Vitoria con la sensación de haber presenciado un partido de verdad, un 22-21 que pudo caer hacia cualquiera de los dos bandos. Si alguien creía que Altuna III y Martija, ya eliminados, iban a favorecer las opciones de sus compañeros de Aspe Elezkano II y Rezusta, obligados a vencer para alcanzar la final, con un partido a medio gas, tienen razones suficientes para bajarse del burro. Una película no puede llevarse al extremo de lo sucedido con 19-21 en el marcador.

Remató Jokin Altuna de gancho y Danel Elezkano se tiró al suelo para devolver la pelota cuando le faltaban milímetros para dar el segundo sobre sobre las tablas de contracancha del Ogueta. Por si eso fuera poco, a renglón seguido Beñat Rezusta devolvió de volea una pelota que estaba a punto de rebasarle. No sabe ni cómo lo hizo.

Ese tanto, que acabó con una cortada de zurda de Altuna que tocó la línea de contrancha, bien pudo significar el 19-22, la derrota de Elezkano II-Rezusta y la consiguiente clasificación de Olaizola II-Ander Imaz, pareja de Asegarce, la empresa rival. Sin embargo, supuso el 20-21, aproximarse a un tanto y poner las bases para que Danel Elezkano sumara sus dos últimos tantos: el 21-21 con un pelotazo atrás y el 22-21 con un zurdazo por la pared imposible para Altuna III, en la única acción de saque-remate a cargo del delantero de Zaratamo en todo el choque.

No es la primera que dos parejas de la misma empresa se ven inmersas en una situación pareja y ocurre lo que no debería extrañar a nadie pese a tanta suspicacia y comentario. Jokin Altuna y Julen Martija se entregaron a tope. No como si les fuera el punto o la clasificación, sino como si les fuera la vida. Pusieron toda la carne en el asador. No se guardaron nada. Como toca. Como no habría ni que subrayar.

Tampoco son los únicos que lo han hecho en este deporte. Hay numerosos ejemplos. Jokin Altuna guarda una estrecha relación con Beñat Rezusta, con quien ha ganado varios torneos de verano. Si el último tanto hubiera sido de los azules, no habría ningún reproche por parte de los colorados. Porque estos jóvenes, como en su día otros, lo llevan impreso en su ADN y bien impregnado en su personalidad: amigos sí, pero profesionales.

Elezkano II y Rezusta descargaron en el saludo tras la victoria toda la tensión acumulada en las horas previas al partido y durante los 68 minutos de juego. Ganar o ganar. Tan cerca y tan lejos. Jugaban contra compañeros de empresa y eran conscientes de que no les iban a regalar nada. Olaizola II y Ander Imaz parecían eliminados pero tenían todavía un punto más que ellos a las seis de la tarde, mientras ellos calentaban en el vestuario. La tensión era máxima.

Casi siempre por detrás

En ningún momento dispusieron el delantero de Zaratamo y el zaguero de Bergara de más de dos tantos de ventaja: 4-2, 8-7, 15-14 y 18-16. Solo estuvieron por delante en esos momentos y en el 22-21 final, producto de una remontada de última hora ya que cedían 18-21 después de una tacada de cinco tantos a cargo de Altuna III y Martija entre el 18-16 y el 18-21.

Le costó arrancar a Beñat Rezusta, autor de varios errores que hace tres o cuatro semanas parecían imposibles en un pelotari tan seguro. No acababa de ponerse a la pelota. Ni soltaba el brazo con confianza. Solo a partir del descanso del 8-12 impuso un ritmo más alto y acorde a sus cualidades.

Elezkano II mantuvo a flote a la pareja en los compases iniciales. Hasta que se encogió. No cobró ningún tanto de jugada desde el 7-7 hasta el 12-14. El siguiente llegó en el 19-21, cuando el duelo tocaba a su fin. Apareció a tiempo.

Los azules llevaron la manija del juego durante muchos minutos. Altuna III, sin ninguna molestia en la rodilla derecha, recuperó el juego, la chispa y la determinación de la primera fase. Entró en juego, buscó la derecha a Elezkano II, ayudó a Martija, remató, se apuntó tres tantos de saque-remate, defendió...

Martija metió la cintura, estuvo seguro, mantuvo a raya a Rezusta durante buena parte del encuentro, apareció en el txoko para defender... Estuvo en su línea. Les faltó poco para sumar su único punto en la liguilla de semifinales.

Aspe está de enhorabuena y ha puesto el broche a un excelente Campeonato de Parejas. Tendrá dos parejas en la final del domingo 8 de abril en Bilbao: Ezkurdia-Zabaleta y Elezkano II-Rezusta. No sin sufrimiento...

El tanteo particular rompe el empate entre tres parejas

El reglamento es claro sobre cómo resolver un empate a puntos entre tres parejas. En ese caso priman los tanteos en los partidos entre ellas. Así, Ezkurdia y Zabaleta ocupan la primera plaza con una diferencia favor de +11 -ganaron 22-7 a Olaizola II-Imaz y perdieron 18-22 contra Elezkano II-Rezusta-. La segunda posición es para Elezkano II y Rezusta con +1 -victoria 22-18 sobre Ezkurdia-Zabaleta y derrota 19-22 ante Olaizola II-Imaz-. Quedan relegados a la tercera y fuera de la final con -12 Olaizola II y Ander Imaz, vencedores 22-19 ante Elezkano-Rezusta y perdedores 7-22 con Ezkurdia-Zabaleta.

 

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