Pelota

Bakaikoa aprovecha los regalos de Peña para hacer doblete

Jon Ander Peña arma el brazo para golpear de derecha ayer en la final ante Joanes Bakaikoa./J.A. GOÑI
Jon Ander Peña arma el brazo para golpear de derecha ayer en la final ante Joanes Bakaikoa. / J.A. GOÑI

El etxarriarra suma la txapela de la jaula a la del Manomanista en un año mágico y el tolosarra deberá esperar para proclamarse campeón

Enrique Echavarren
ENRIQUE ECHAVARRENSAN SEBASTIÁN.

Joanes Bakaikoa puso ayer en el Labrit de Pamplona el broche de oro a un 2018 inolvidable con la conquista de la txapela del Cuatro y Medio de Promoción ante Jon Ander Peña, que viene a sumarse a la del Manomanista lograda frente a Jon Erasun en el mismo escenario. No ha podido completar la triple corona, como en 2012 hizo Jon Jaunarena, pero está más que satisfecho. No se sube uno dos veces a lo más alto del podio por casualidad. El etxarriarra fue la cara de la moneda.

La cruz correspondió a Jon Ander Peña. El tolosarra fue presa de sus propios miedos, puso en bandeja el triunfo a su rival con sus errores y deberá esperar a otra oportunidad para proclamarse campeón. Al tercer intento tampoco fue posible. No debe venirse abajo. A las finales solo llegan los mejores.

Tiempo de juego
48 minutos y 52 segundos.
Pelotazos a buena
292.
Tantos de saque
Peña II, 1. Bakaikoa, 3.
Faltas de saque
Peña II, 0. Bakaikoa, 2.
Pasas del cuatro y medio
Peña II, 1. Bakaikoa, 0.
Tantos en juego
Peña II, 9. Bakaikoa, 7.
Tantos perdidos
Peña II, 11. Bakaikoa, 4.
Marcador
0-2, 1-2, 1-3, 2-3, 2-10, 4-10, 4-11, 5-11, 5-14, 10-14, 10-15, 13-15, 13-16, 14-16, 14-20, 16-20 y 16-22.
Momios de salida
100 a 80 a favor de Bakaikoa. 60 a 100 por abajo.
Botilleros
no hubo al tratarse de pelotaris de la misma empresa, Asegarce.
Incidencias
floja entrada en el Labrit de Pamplona. 350 personas.

El etxarriarra salió a la cancha muy centrado, sabiendo en todo momento lo que tenía que hacer para sumar tantos. Todo lo contrario que el tolosarra, al que las piernas no le funcionaron. Ni las manos, ni la cabeza. Y la diferencia en la cancha comenzó a ser sustancial (2-10 y 5-14). A esas alturas de final Peña ya había cometido ocho fallos, cifra que aumentó hasta once a la conclusión del partido. A los que hay que añadir tres saques encajados que no tenían ningún misterio. Con esa estadística negativa es muy difícil ganar cualquier partido.

«Esta txapela es la mejor forma de redondear el año, para mí es algo maravilloso, todavía no me lo creo» Joanes Bakaikoa Delantero de Asegarce

«Al principio mi juego ha sido un desastre, se lo he puesto demasiado fácil y así no se puede hacer nada» Jon Ander Peña Delantero de Asegarce

Pero al tanto siguiente Bakaikoa cometió falta de saque por tiro largo y Peña despertó del letargo con cinco tantos consecutivos. Parecía que había final. El tolosarra fue limando poco a poco la diferencia (13-15 y 14-16). Ahora era Bakaikoa quien dudaba. Él mismo le había metido al rival en la contienda, pero el guipuzcoano no supo aprovecharlo. Es más, debió tirar hacia adelante y se quedó a medias.

Desesperado al ver que no le salía nada, fue testigo de cómo Bakaikoa volvió a poner tierra de por medio (14-20). Tan cerca antes y ahora tan lejos. Los fantasmas volvieron a rondar por la cabeza del etxarriarra al cometer su segunda falta de saque, en esta ocasión por tiro corto (15-20). Con un gancho primero y una volea posterior puso Peña más emoción (16-20), para acabar dilapidando todas sus esperanzas al tanto siguiente al pasarse del acotado. La suerte ya estaba echada y para colmo de males su último golpeo, un dos paredes, se fue abajo. Bakaikoa siempre tuvo el partido de cara y jugó sus bazas. Si lo hubiera hecho Peña igual ahora lo estaba celebrando con los suyos...

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