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Jon Apezetxea: «El juego de Jokin Altuna me ha enamorado»

Jon Apezetxea y Jokin Altuna cambian impresiones durante una elección de material./LUSA
Jon Apezetxea y Jokin Altuna cambian impresiones durante una elección de material. / LUSA

Técnico deI delantero de Amezketa y paisano de Olaizola II, analiza los entresijos de la próxima final del Manomanista

JOSEBA LEZETASAN SEBASTIÁN.

Responsable del material en la empresa Aspe desde mayo de 2015, Jon Apezetxea (Goizueta, 30 años) es un observador privilegiado del Manomanista. Ha seguido de cerca las evoluciones de Jokin Altuna tanto en los entrenamientos como en los partidos. Además, ha mantenido un contacto cercano con Aimar Olaizola durante mucho tiempo, si bien su condición de rivales deportivos condiciona ahora la relación entre ambos. También ha sido botillero de Irribarria, si bien en esta edición no ha tenido oportunidad de ocupar la silla del zurdo de Arama.

- ¿Ha desempeñado labores de botillero en este Manomanista?

- Un solo día. Acompañé a Zabaleta, en el partido inaugural del campeonato en Ataun. Su botillero no podía y me lo pidió.

«Vete tú a saber dónde está el tope de Altuna; lejos, gane o pierda contra Olaizola II»

- No fue posible con Irribarria.

- Así es. Le tocó jugar la primera eliminatoria contra un compañero de Aspe, Ezkurdia, y los técnicos de la empresa no ejercemos la labor de botillero en esos casos. Perdió y quedó fuera de la competición.

- ¿Sufre más como botillero o como intendente?

- La responsabilidad del intendente es mayor. También sufro como botillero, pero he aprendido a sobrellevarlo. En el Campeonato de Parejas alterné esa función con Jokin Etxaniz durante cuatro meses. Soy autocrítico y al principio me echaba la culpa de no pedir descanso en un momento oportuno o de no haber dado un determinado consejo al pelotari. Ahora lo relativizo más.

- Explique cómo completaron los lotes de pelotas para las semifinales y la final.

- La víspera de la presentación del Manomanista, el seleccionador Martin Alustiza separó diez pelotas para la semifinal del Labrit con el material que le surtimos los intendentes de las dos empresas, Rubén Beloki y yo. Ese día hicimos los mismo en Azpeitia para el partido por el tercer puesto. Al día siguiente repetimos en el Bizkaia, donde se completaron dos lotes de diez que unas horas después se sortearon en la propia presentación: uno para la semifinal y otro para la final. Solo conocíamos cuáles eran los cabezas de serie que podían llegar a cada frontón. Sus posibles rivales dependían de lo que deparara el sorteo de las ramas del Manomanista. De hecho, ninguno de los cabezas de serie llegó a semifinales.

«Voy a ser sincero: no esperaba que Jokin llegara a la final, pero sí en cambio Aimar»

- O sea, ¿Ezkurdia y Altuna pudieron jugar su semifinal con material de la empresa rival, de Asegarce?

- Sí, perfectamente. Alustiza no mira de quién son las pelotas a la hora de preparar el lote de diez. Puede incluir ocho de Asegarce y dos de Aspe, al revés o cinco de cada una. El número varía. Tal y como se organizó este año, no miramos a los posibles pelotaris. Era aventurarse demasiado. Imagina que yo priorice a Irribarria y me llegue Altuna a la final. Son pelotaris diferentes y les gusta distinto material.

- ¿Cómo ha visto a Altuna III en este Manomanista?

- Fantástico. Sobresaliente. Pensaba que ganar a Julen Retegi estaba a su alcance. Pero superar a Urrutikoetxea, y además con ese juego... Y luego a Ezkurdia. Me ha enamorado. Es pelotari, listo... Pero eso ya lo sabíamos. Ha mejorado de aire con la zurda respecto a años anteriores. Le veo con otra chispa.

«Irribarría saldrá de este bache y será un pelotari aún más grande que el anterior»

- Levanta murmullos de admiración cuando acierta con la zurda de aire desde lejos.

- El tanto 12 contra Ezkurdia. Resta con mala leche a los pies de Joseba, va adelante en busca de la pelota y termina de gancho. Eso significa que toca la pelota. Hay otra chispa. Y también le sale rápida de la derecha.

- ¿Dónde está su tope?

- Vete tú a saber. Puede ganar o perder la final, pero su tope está lejos. Ha demostrado ser un crack. Tiene que acompañarle la fortuna con las lesiones, pero está llamado a marcar una época en este deporte. Con otros, claro. No está solo.

- ¿Qué debe hacer bien para ganar la txapela?

- Todo, todo. Porque Aimar no va a regalarle nada. Si resta bien, tiene opciones de ganar. Olaizola II está haciendo daño con el saque.

- ¿Y qué no debe hacer mal?

- No salirse del partido, ni agachar la cabeza. En ningún momento. Mantener la concentración. Tampoco puede sacar mal si quiere llevar a casa la txapela.

- Es paisano de Aimar Olaizola. También rival en la cancha. ¿Cómo lo lleva?

- Somos amigos desde hace mucho tiempo. Aparte de eso, Aimar defiende a Asegarce y yo, a Aspe. Tengo mis pelotaris y debo ampararles. Intentamos que lo que pasa en la cancha entre Olaizola II y yo se quede allí. Como es normal, rozamos. Cada uno hace su camino. Antes coincidíamos más. Mantenemos una buena relación, pero conscientes de que cada uno tiene sus intereses. Si existe algún malentendido, lo aclaramos. Por lo demás, no voy a ser yo quien descubra que Aimar es un gran pelotari, una figura de este deporte.

«Soy autocrítico y al principio sufría mucho como botillero; ahora lo sobrellevo mejor»

- ¿Esperaba que llegara a la final?

- Te voy a ser sincero. No esperaba que llegara Jokin, pero sí Aimar. Hace dos años le daban por muerto para el Manomanista. Ha demostrado que se debe seguir contando con él. Se cuida mucho y es un fuera de serie. Todavía le quedan cuatro o cinco años arriba porque exige al contrario hacer muy bien su trabajo para derrotarle.

- ¿Cómo ve su juego actual?

- Ha visto los resultados de las dos ediciones anteriores jugando deprisa. Es muy inteligente y ha entendido que le conviene ser él quien impone el ritmo del juego. Lo sube y lo baja según le interesa. Para ello, juega más a bote. Lo que no sabemos es qué juego hará en la final porque su repertorio es tan amplio...

- Irribarria es su pupilo. ¿Qué tal?

- Mal año. Esto es deporte. Sé que está sufriendo. Aunque es muy profesional y ha preparado a tope el Manomanista, no le salieron las cosas en el Astelena. Le vino de abajo Ezkurdia y le superó. Hay que hacer todo bien el día concreto y hay que saber llevar la presión. Ahora hay gente que dice que está acabado. De eso, nada. Los mismos que antes decían que iba a ganar ocho o nueve txapelas ahora aseguran que no va a ganar la segunda. Vamos muy fácil a los extremos. Lo digo convencido: saldrá adelante y será un Irribarria aún más grande que el anterior.

- ¿Le preguntan mucho por él?

- Ando habitualmente por Gipuzkoa y me preguntan mucho por Iker. Me paran y la que más me hacen es esta: ¿qué le pasa a Irribarria? Les respondo que todos los pelotaris han recibido batacazos: Eugi, Beloki, Irujo...

- ¿Volveremos a ver a aquella joya que irrumpió con 19 años?

- Espero que sí. Impresionó entonces y no es fácil mantener esa línea ni cumplir tamañas expectativas. Pero estoy convencido de que mejorará. Tiene algo que no se compra en las tiendas: pegada. Saldrá del bache con total seguridad. Con ayuda nuestra, pero consciente de que lo más importante está en su mano.

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