Pelota | Emakume Master Cup

Espinar tira de paciencia y Aldai, de piernas veloces

Patri Espinar, levantada en volandas por sus amigas tras ganar la final./JOSÉ MARI LÓPEZ
Patri Espinar, levantada en volandas por sus amigas tras ganar la final. / JOSÉ MARI LÓPEZ

La manista de Usansolo en Primera y la de Dima en Promoción ganan con autoridad las finales del Emakume Master Cup

JOSEBA LEZETAAzkoitia

El Gurea de Azkoitia, casi lleno con 800 pelotazales distintos a los que estamos acostumbrados a ver tanto en los festivales de mano profesional como en los de aficionados. Familias enteras. Madres y padres jóvenes con hijos pequeños. Matrimonios de edad más avanzada. Cuadrillas de mujeres. Aplausos para animar a la que ha cometido algún error claro en lugar de murmullos de desaprobación. Otro ambiente.

El Emakume Master Cup, tanto en su formato del cuatro y medio como en el de parejas, aporta un entorno diferente y otra visión de la pelota, moderna desde el punto de vista de los espacios publicitarios, del acompañamiento de la música para los tiempos muertos, con una pantalla gigante para seguir la retransmisión televisiva...

Ahora bien, este deporte conserva su esencia una vez que la beneficiada por el sorteo ejecuta el primer saque y la cancha comienza a dictar la verdad sobre la capacidad de las protagonistas. Los partidos no acaban siempre 22-21 o con resultados apretados. El riesgo de que uno arrolle al otro existió, existe y existirá.

Quedó patente en las dos finales de la segunda edición del Master Cup del cuatro y medio. Patri Espinar (Usansolo, 33 años) pasó por encima, 8-22, de Olatz Arrizabalaga (Gernika, 21) en el partido principal, el de Primera, y Amaia Aldai (Dima, 18) hizo otro tanto, 9-22, con Oihana Orbegozo (Azpeitia, 33) en la de Promoción. En ambos casos, mandaron con autoridad las ganadoras y no encontraron solución al rompecabezas las perdedoras.

Patri Espinar, manista vivaracha de estilo ofensivo y alegre, ha elegido otro método para este torneo. Lo comprobamos en la semifinal contra Maite Ruiz de Larramendi en Amezketa y lo repitió ayer en Azkoitia frente a Arrizabalaga: paciencia, trabajo y saber estar. El dos paredes con el que firmó el 2-1 y el gancho después de parar en el txoko que le valió el 2-2 presumían otro tipo de juego de la usansoloarra residente en Donostia. Sin embargo, lo vio claro en cuanto comprobó que su oponente acumulaba ya cinco errores para el 5-7.

Espinar sujetó los tantos, cogió altura en el frontis gracias a su solvente zurda, defendió las esquinas y esperó. Porque el error de Arrizabalaga, precipitada y sin una estrategia conveniente para aprovechar su pegada de derecha, llegaba tarde o temprano. Ya había cedido diez tantos para el 4-14 y la cifra negativa no paró de crecer hasta llegar a trece.

Espinar solo aparcó la practicidad con el 8-21 y la final ventilada. Le salió el alma que lleva dentro y buscó el gancho a la primera para cerrar el encuentro. Se le cayó bajo chapa. La sentencia llegó en el tanto siguiente.

Correcaminos Aldai

Amaia Aldai es uno de los nombres propios de este Emakume Master Cup. Debutante en la competición y de regreso a la pelota tras aparcarla para centrarse en el fútbol -es extremo de ambas bandas en el Arratia-, ha salvado obstáculos semana a semana hasta alzarse con el título Promoción y dejar su carta de presentación para el futuro.

Posee una rapidez de piernas endiablada y es resistente. Alcanza dos paredes, dejadas, voleas y cortadas. No para quieta en busca de la mejor posición. Cierra huecos y ató en corto a una Oihana Orbegozo que no acababa de ver la manera de inquietar a la rival. Por fin en el 6-13 firmó la azpeitiarra su primer tanto, gracias a un dos paredes. Tras un acercamento al 8-13, la vizcaína, autora de tres acciones de saque-remate, enseñó que, además de marcar goles y correr, sabe jugar a pelota.

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