Pelota

Agarrados a un clavo ardiendo

Aimar golpea de derecha anoche ante Víctor./FERNANDO DÍAZ
Aimar golpea de derecha anoche ante Víctor. / FERNANDO DÍAZ

Olaizola II y Zabaleta ganan a Víctor y Rezusta en el Adarraga, pero no dependen de ellos mismos para disputar la final del domingo

Enrique Echavarren
ENRIQUE ECHAVARREN

Aimar Olaizola y José Javier Zabaleta siguen vivos en el torneo de parejas de la feria de San Mateo de Logroño gracias a la victoria conseguida ayer en el Adarraga ante Víctor y Rezusta por 22-6. Sumaron un punto, pero no dependen de sí mismos para obtener el billete a la final del domingo. Necesitan que Víctor y Rezusta ganen mañana a Ezkurdia y Ander Imaz con un resultado que oscile entre 22-9 y 22-4. Cualquier otro guarismo les apea.

Aimar y Zabaleta se lo jugaban todo a una carta después de la sorprendente derrota, por lo abultado del marcador, en la jornada inicial del domingo ante Ezkurdia y Ander Imaz (8-22). Un nuevo traspiés y a casa. Ganar era obligatorio y por cuanta más diferencia, mejor. Si había que agarrarse a un clavo ardiendo, se hacía. De ahí que su salida fuera fulgurante. En un abrir y cerrar de ojos pusieron el marcador y también el partido a su favor (7-0). Los grandes favoritos al triunfo final se mostraban muy superiores a los defensores del título, que se estrenaban en el torneo. Cada uno en su parcela.

El goizuetarra hacía lo que quería en los cuadros cortos. Aprovechaba cualquier pelota que llegaba a sus dominios para convertirla en tanto. El zaguero de Etxarren, más entonado que el domingo, obligó a Rezusta. Se fueron al primer descanso obligatorio con una jugosa renta (12-3). No cambió la decoración al regreso a la cancha desde el set de descanso. Los colorados siguieron a lo suyo. No hubo tregua. Siguieron sumando tantos ante la desesperación de sus rivales. Ni Víctor ni Rezusta encontraron huecos para intentar hacerles daño. Ni eso.

Demasiada diferencia

La ventaja seguía aumentando. El marcador reflejaba un 18-4 en el segundo. Mucha diferencia en la cancha, demasiada. Y así se llegó al 22-6, un resultado que lo dice todo. Olaizola II y Zabaleta saltaron a la cancha muy enchufados. El goizuetarra estuvo espectacular de principio a fin. Suyos fueron una decena de tantos ganadores y un saque. Zabaleta también sacó la derecha a pasear cuando tuvo oportunidad. En el bando contrario, a Víctor le tocó ejercer el ingrato papel de recadista, mientras que Rezusta estuvo incómodo. Ni se ponía bien a la pelota ni la ponía con seguridad en el frontis.

Aimar reconoció en vestuarios que «no queda otra que esperar, nosotros ya hemos hecho lo que teníamos que hacer». Para Víctor, el único pelotari riojano en el torneo de parejas, fue un día negro. «Venir a la feria y perder así... Desde el principio no me sentía bien. He intentado no salirme del partido, pero la situación se me escapaba de las manos».